Archivo de mayo de 2010
Oración al Ganges
Eran las 06.25h. El sol emergía a lo lejos, dorando las aguas del Ganges. Y allí estaba él, todo de blanco, realizando sus abluciones con absoluta devoción.
Gracias, Álvaro, por esta maravillosa fotografía.
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Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
“Inedia”, ¿se puede vivir sin comer?
Según el diccionario de la R.A.E. inedia es “la falta de alimentación suficiente” o “el estado de debilidad que aquella provoca”. En los países anglosajones también usan una palabra inventada en inglés llamada “breathtarian”, lo que podríamos traducir por algo así como “respirariano”, es decir, que se alimenta del aire.
En India, algunas personas han llevado esta palabra al extremo. Concretamente ha saltado la noticia a los medios de comunicación internacionales de que en aquel país el “fakir” u hombre santo, Prahald Jani, no ha comido ni bebido durante más de 60 años.
El señor Jani, que tiene más de 70 años, ha permanecido 10 días bajo observación constante en el hospital Sterling de Ahmedabad, en el estado de Gujarat, al oeste de India. Durante este tiempo no ha consumido nada “ni siquiera ha orinado o defecado”, según palabras del gerente hospital, el doctor Dinesh Desai. Los doctores dicen que se encuentra en un buen estado tanto físico como mental.
La mayoría de las personas pueden vivir sin comer durante varias semanas consumiendo la energía de las grasas y las proteínas almacenadas, pero el ser humano medio sólo puede sobrevivir 3 ó 4 días sin beber. Los seguidores de los hombres sagrados de India y los ascetas frecuentemente les otorgan poderes extraordinarios, pero estos supuestos poderes son raramente investigados por la ciencia. Dice el Dr. Desai que las pruebas que se le han realizado apuntan a que se trata de uma persona “físicamente normal”.
El señor Jani, que pasa la mayoría del tiempo en una cueva cerca del templo Ambaji, en el estado de Gujarat, pasó 10 días en una habitación de hospital especialmente preparada con un baño con las cañerías selladas y bajo video vigilancia constante. Para ayudar a los doctores a eliminar sus dudas, el señor Jani accedió a no tomar baño durante este tiempo. El único fluído que se le permitía utilizar era una pequeña cantidad de agua para lavarse los dientes. Se le daban 100 mililitros de agua, los cuales, una vez escupidos eran medidos para comprobar que no había bebido nada. La Asociación de Físicos de Ahmedabad dijo que aunque no entrase agua en su cuerpo sí aparecía orina en su vejiga, siendo esta reabsorbida. Al final de este confinamiento los doctores no encontraron cambio alguno en su estado general salvo un ligero descenso de peso.
“No siento necesidad de comer o beber”, dice el señor Jani, quien argumenta que fue bendecido por los dioses a la edad de ocho años y que ha vivido en cuevas desde entonces. Este “sadhu” (persona que renuncia a todos los vínculos que le unen a lo terrenal o material en la búsqueda de los verdaderos valores de la vida), se crió en una aldea en el distrito de Mesana y viste como un devoto de la diosa Ambaji (un sari rojo como vestido, arete en la nariz, brazalete y flores carmesí en el cabello). También lleva la “tika” de color vermellón en su frente, elemento más típico de las mujeres hindúes casadas. Sus discípulos le llaman “mataji” o diosa.
Prahald Jani dice que ha estado varias décadas sin comer ni beber debido a un orificio en su paladar. Sostiene que las gotas de agua se filtran a través de este orificio sirviéndole de sustento. Bhiku Prajapati, uno de sus muchos seguidores, dice… “nunca ha caido enfermo y continuará así”.
El doctor Urman Dhuruv en declaraciones a la BBC dijo que se está preparando un completo informe médico sobre los 10 días de observación del fakir. Los médicos declaman que ellos no pueden confirmar que este señor haya estado sin comer ni beber durante décadas, pero que mediante la observación de su evolución en laboratorio esperan conocer más sobre el comportamiento del cuerpo humano. Se espera que los médicos le examinen de nuevo para tratar de resolver el misterio científico que se les ha planteado.
Como anécdota, decir que corren rumores en India de que el ejército estaría investigando los hechos para intentar hacer un aprovechamiento militar de las supuestas virtudes de este simpar sadhu.
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Sobre el autor:
Jorge Álvarez es Responsable de Producción de Sociedad Geográfica de las Indias. Su trayectoria entre mayoristas, minoristas, compañías aéreas, alquiler de servicios de tierra o incluso de guía acompañante le ha permitido tener hoy una visión global del sector y conocer de primera mano los distintos detalles que se necesitan para asegurar un viaje sin errores. Para más información: [Quiénes somos]
Raja, el “luckyman”
Raja es aire fresco. Una de esas personas que da alegría conocer. Es una suerte poder contar con personas como él. Un joven, en un joven país, que demuestra que India tiene aún más futuro que pasado.
Una lección: aún en las condiciones más duras, Raja se siente tremendamente afortunado, elegido por la suerte, agradecido de todo lo que tiene.
Raja dice con orgullo que lo imposible a veces es posible… sólo hay que confiar. Se define como un tipo con suerte, un luckyman.
Quedó huérfano de padre y madre a los 14 años. Fueron años muy difíciles, en los que sacar adelante su vida y la de su hermana fue muy duro. Durísimo. Desde entonces, la vida le ha mostrado caras muy diversas: un tsunami del que escapó por los pelos mientras varios amigos morían ahogados; dos oficios (frutero y desde hace cuatro años, driver); una familia… Y sobre todo, un carácter, el que ha ido modelando, propio de alguien que se inspira en sus propios sueños para construir el día a día.
Su vida está llena de historias, como poemas épicos al puro estilo de Oriente, como un Ramayana casero…. Su hermana fue abandonada ante el “altar”, cuando el matrimonio estaba concertado y a punto de celebrarse. Un buen amigo le propuso (para que el honor de su hermana no quedara “manchado”) que él se casaría con ella. Sólo había que cambiar el nombre de las tarjetas de invitación… Y así fue, bajo la mirada atónita del pueblo. El padre del voluntarioso marido sólo puso una condición: le parecía bien que su hijo se casase con la hermana Raja, si Raja a su vez se casaba con su hija … Y así, de carambola, Raja y su actual mujer consiguieron unir en matrimonio todo el amor que protegían en secreto desde hacía años…
El fruto sería Anu, la niña de sus ojos, nacida con sólo seis meses. No pudiendo pagar la factura de una incubadora, su mujer sacó esa misma tarde del hospital el bebé, todavía sin nombre. Selló la casa. Candó la puerta de la habitación de la niña. A partir de ese momento, estaba prohibido verla. Todos debían lavarse varias veces al entrar en casa. Nadie pudo ver la niña, ni siquiera Raja, hasta pasados siete meses, cuando la madre la presentó a todos, sana y salva, fuerte y nacida otra vez, en su propia casa. Anu había nacido.
Raja dice que no tiene religión. Sólo cree en la humanidad de las personas. Dice que no tiene casta.
Y así fue como, cuando tenía 12 años, perdió las becas de estudio. En el formulario que le dieron para poder optar a una de las becas que se ofrecen para castas bajas, Raja escribió en la casilla que solicitaba su casta: “Indio”. Y en la casilla de subcasta contestó “Hombre”.
Hasta el director del Colegio público le felicitó por tan brillante concepción de su ciudadanía… Fue una fiesta, un orgullo en el barrio….pero se quedó si beca, porque los inspectores no entendieron que sin tener dinero, Raja no quisiera tener casta…
Años más tarde, aún en la frutería donde trabajaba, empezó a conducir un camión. Para su primer destino, el marido de su hermana le indicó cada cruce de caminos, cada carretera, a través de un móvil durante ocho horas. No podía fallar. Y llegó a destino. Y entregó la mercancía. Y demostró que era posible llegar a donde no sabes dónde está…
Con 26 largos años vividos y el brillo intenso en la mirada de quien se autoproclama un luckyman. Excelente chófer o conductor y excelente compañero de viaje.
Gracias, Raja.
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Sobre el autor:
Pablo Pascual es Director de Sociedad Geográfica de las Indias. Gran conocedor de India, Pablo se obstinó en ofrecer lo que a él le gustaría encontrar en el sector de agencias de viajes tradicionales: especialistas por destino con un solo propósito, la calidad. Para más información: [Quiénes somos]








