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Encuentran un tesoro en un templo de Trivandrum
Por: Diego Agúndez, EFE.
Parece un argumento de película pero no lo es: un tesoro con un valor estimado en miles de millones de dólares ha aparecido en las criptas selladas de un templo en el sur de la India, tras unas pesquisas ordenadas por el Tribunal Supremo.
El tesoro se encontraba oculto en el interior del templo Shri Padmanabhaswamy, en la ciudad sureña india de Trivandrum, y ha aparecido durante un inventario todavía en marcha realizado por las autoridades locales a instancias de los tribunales.
Fuentes del templo y del departamento de Arqueología de la región de Trivandrum dijeron a Efe no poder entrar en detalles sobre el contenido de las criptas analizadas, cerradas desde el siglo XIX, alegando que la inspección aún no ha concluido. Pero, pese al secretismo y falta de valoración oficial, varias fuentes cercanas al proceso ya han filtrado a medios de prensa indios que su valor podría rondar los 22.000 millones de dólares (15.000 millones de euros), lo que supone el 1,7% del actual Producto Interior Bruto (PIB) de la India.
Construido en el siglo XVI, el templo de Padmanasbhaswamy rinde culto a un avatar del dios hindú Vishnú, y estuvo bajo control de los marajás del antiguo reino de Travancore hasta que este pasó a dominio indio, en 1947, con la independencia del subcontinente. La familia real de Travancore,apartada de las tareas de gobierno, logró seguir al frente del templo mediante un comité, pero en los últimos años los tribunales han entrado en liza para juzgar demandas sobre la incapacidad de ese consejo para mantener la seguridad.
De hecho, el tesoro ha aparecido después de que el Supremo ordenara la formación de un equipo encargado de inventariar los bienes del templo, un grupo de siete personas que iniciaron su tarea con el encargo de abrir dos de las seis criptas. Debido al aislamiento de las criptas -cerradas durante más de un siglo-, el grupo tuvo que utilizar bombonas de oxígeno y linternas para desempeñar su tarea, que todavía no ha concluido, por lo que el valor final del tesoro encontrado puede todavía aumentar.
Sólo en la primera de las criptas, a unos cinco metros bajo tierra, los investigadores han hallado al menos una estatua de Vishnú de oro y esmeraldas de 1,20 metros, otras estatuas de oro de dos kilos, y coronas o collares de piedras preciosas.
Según distintos historiadores, la familia real solía dejar en el templo las ofrendas y regalos que realizaban los nobles que acudían en busca del perdón de la dinastía en el poder, en uno de los estados más avanzados de la India de su tiempo. Tras ser absorbidos por la India independiente, los marajás perdieron gran parte de sus títulos y privilegios en el año 1971, aunque algunas casas, como la familia real de Travancore, lograron mantenerse en lo alto de la pirámide ya como simples ciudadanos. El actual jefe de la dinastía es el marajá Uthradan Thirunaal Marthanda Varma, quien generó una fuerte polémica al afirmar -antes de su presente inventariado- que los tesoros del templo pertenecían a su familia real, lo que dio pie a varias denuncias.
“Las valoraciones que están apareciendo en la prensa son puras estimaciones. Esa riqueza es ilimitada. Su alteza ha hablado ante los tribunales para defender su postura y no podemos decir nada por el momento”, dijo hoy a Efe un portavoz del palacio de Travancore. El caso está en la corte de apelación del Supremo, después de que la corte Superior de Kerala decretara el paso del control del templo a manos del Gobierno, tras declarar públicos sus bienes y negar que el liderazgo del comité tuviera un componente hereditarios.
Pero el Gobierno no ha esperado más veredictos para tomar medidas, a la vista del probable valor del tesoro. “Se dice que el tesoro vale 22.000 millones de dólares (15.000 millones de euros), pero en realidad no tiene precio”, dijo a EFE el jefe de la Policía local, Manoj Abraham. “En 24 horas hemos desplegado 120 agentes y hemos instalado cámaras y alarmas”.
Esvástica, la cruz que soporta su propia cruz
A principios del siglo XX el nazismo adoptó la cruz esvástica como emblema. Sin embargo, el uso pre-nazi de este símbolo universal es prácticamente desconocido.

La swastika es una cruz cuyos brazos están doblados en ángulo recto, ya sea en sentido horario o antihorario. El término español “esvástica” proviene directamente de la transcripción del sánscrito (swastika), que significa “muy auspicioso” o, literalmente, “forma bendita”.
Si embargo, una creencia occidental moderna, probablemente apócrifa, sostiene que sólo la esvástica con brazos doblados hacia la derecha es una marca de buena suerte, mientras que la esvástica de brazos doblados hacia la izquierda representa un augurio nefasto.
Aunque en occidente se identifica mayoritariamente como un símbolo exclusivo del Tercer Reich, la esvástica es un motivo recurrente en la historia de la iconografía, en la que ha representado conceptos muy diversos.
Algunas iglesias cristianas románicas y góticas contienen esvásticas en su decoración, reminiscencias de antiguos motivos romanos utilizados para camuflar la cruz cristiana, proscrita en aquellos tiempos.
Pero las teorías sobre el origen de la cruz esvástica abarcan todos los frentes imaginables. Los seguidores de Carl Jung, se sirven de la teoría del inconsciente colectivo para explicar la presencia de la esvástica en lugares tan distantes en tiempo y espacio a lo largo de la historia.

La esvástica en el hinduismo.
La esvástica es mencionada por primera vez en los Vedas, escrituras sagradas del hinduismo más primitivo. Más tarde, su uso se traslada a otras religiones de India, como el budismo y el jainismo, donde la cruz aparece combinada con una mano.
En el hinduismo, los dos símbolos (en sentido horario y antihorario) representan las dos formas del Brahma, deidad absoluta del hinduismo. En sentido de las agujas del reloj representa la evolución del universo (pravritti), mientras que en sentido antihorario representa la involución del universo (nivritti).

La esvástica en la Alemania nazi.
Los nazis adoptaron la esvástica, a la que imprimieron una rotación de 45º, en el año 1920. Los teóricos nazis asociaron el uso de la esvástica a las tesis que afirmaban la ascendencia cultural del pueblo alemán de la llamada raza aria.
Según esta teoría, todos los pueblos indoeuropeos eran descendientes de un supuesto pueblo, conocido como los arios, que fueron el prototipo de invasores de raza blanca. El término, tomado de la palabra sánscrita y avéstica arya, significa “noble”. Aunque, hay que señalar que en los Vedas la palabra arya no se emplea nunca con connotaciones étnicas o raciales.
Hitler, en el libro Mein Kampf, se refirió a la esvástica como el símbolo de la “lucha por la victoria del hombre ario”. En la actualidad, la legislación alemana prohíbe y sanciona el uso público de la cruz gamada y otros símbolos nazis.
Curiosidades en torno a la esvástica: el pueblo homónimo.
Swastika es una pequeña comunidad fundada en 1908 alrededor de una cuenca minera del norte de Ontario (Canadá). Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno provincial solicitó cambiar el nombre de la localidad a “Winston”, en honor a Winston Churchill, pero el pueblo se opuso, argumentando que el pueblo llevaba ese nombre desde mucho antes que los nazis lo escogieran como símbolo.
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Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]
Bishnois, tradición ecológica
En Rajastán, a unos kilómetros de puntos turísticos habituales como Jodhpur o Ranakpur, es posible descubrir una de las comunidades más interesantes de la India auténtica y tradicional.
Son los bishnoi, seguidores de una interesante propuesta religioso-filosófica basada en la conservación natural, el respeto al medio ambiente y la convivencia ecológica sostenible.
‘29’ normas.
Su estricto modo de vida se basa en los textos del gurú Jambheswar, que en el siglo XV redactó las 29 normas que dan nombre a esta comunidad (‘bishnoi’ significa ‘29’). Están recopiladas en el ‘Shabadwani’.
De estos ‘mandamientos’, diez se refieren a la higiene personal y la salud: tomar un baño todas las mañanas; cuidar a las mujeres y a los bebés, especialmente tras el parto…
Siete hablan de cómo llevar un buen comportamiento social: pensar bien lo que se va a decir antes de hablar; ser compasivo/a; no robar; no mentir…
Cinco a la devoción a Dios: meditar dos veces al día…
Ocho hablan directamente de la preservación natural y la convivencia ecológica con la vida natural y animal: no dañar árboles vivos; no matar a ningún ser vivo (animal o vegetal); no comer carne; no llevar ropas azules (en la India antigua, el azul se conseguía a través de la planta del índigo, lo que significaba plantarla para cortarla), no beber alcohol, no fumar tabaco ni opio ni derivados…
Las mártires de Khajarli.
Quizás este episodio sirva para conocerles un poco mejor: Corría el año 1730 cuando el maharajá de Jodhpur necesitaba madera para ampliar su palacio. Cerca de la ciudad había bosques, poblados por pequeñas comunidades de personas que vivían en aldeas de pequeñas cabañas construidas con barro y cañas, utilizando lo que la Naturaleza ofrecía. Eran pocos y parecían seguir unas costumbres demasiado estrictas, demasiado conservacionistas para lo que el ‘progreso’ exigía. Así que el maharajá ordenó la tala del bosque.
Pero 366 mujeres bishnoi de la aldea Khejarli, lideradas por Amrita Devi, reaccionaron de forma imprevista para defender su bosque: se abrazaron y se ataron a los árboles.
Muchas mujeres fueron sacrificadas, pero el bosque se salvó y permanece hoy donde estaba, junto con distintas especies animales y un templo que recuerda aquel momento y que es lugar de peregrinación cada mes de septiembre.
También los bishnoi permanecen allí, como si el tiempo se hubiera detenido, viviendo como hace 300 años.
La comunidad bishnoi, en la actualidad.
Es asombroso visitar una aldea bishnoi en la actualidad. Como viajar en el tiempo. Descubrir sus cabañas, puramente ecológicas, comprender el importante uso de los excrementos de vaca debidamente secados y preparados: como combustible para el fuego y fuente de energía o como antiséptico. Es impresionante presenciar su modo de vida, sus ropas manufacturadas por ellos mismos (como Gandhi defendía), su contagiosa tranquilidad y su calma.
Es realmente especial compartir en silencio su comida, alimentos naturales (siempre vegetales) cocinados en un horno tradicional, servidos en cuencos de barro; explorar la organización de la comunidad según la disposición de las casas y los alojamientos, el establo y las tierras de cultivo. Es una fusión ordenada y perfecta con la Madre naturaleza.
Entristece ver cómo algunos hoteles de la zona y agencias intentan sacarle provecho turístico a las comunidades bishnoi, convirtiendo sus aldeas en un parque temático y comportándose sin respeto alguno por sus tradiciones. Incluso, a veces, alterando el equilibrio de su modo de vida. Por ejemplo, proponiendo allí picnics en los que se consumen alimentos prohibidos para los bishnoi o realizando allí mismo la ‘ceremonia del opio’ (sustancia expresamente prohibida para los bishnoi). Prácticas que no sólo faltan el respeto del pueblo que los acoge, sino que contribuye a generar esa mala imagen de los turistas occidentales.
Sociedad Geográfica de las Indias ofrece la posibilidad de conocer estas comunidades a los viajeros que lo deseen, siempre que se trate de un interés basado en el respeto mutuo. Lo hacemos en grupos reducidos y exclusivos (nunca unimos a personas desconocidas para organizar actividades), tras haber compartido algunas informaciones básicas para comprender y respetar a las personas que nos van a acoger, y por supuesto manteniendo siempre un escrupuloso cuidado con las costumbres, la sostenibilidad y los modos de vida de la comunidad bishnoi.
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Sobre el autor:
David Martín es colaborador de Sociedad Geográfica de las Indias. Fascinado por India, sus gentes y su diversidad, David colabora con Sociedad Geográfica de las Indias desde 2008, haciéndolo compatible con su trabajo en organizaciones como Unicef o Amnistía Internacional. Con nosotros ha dirigido la estrategia de comunicación y redes sociales hasta 2011 y actualmente colabora aportando una visión humana, transformadora y comprometida, asegurando que un viaje exclusivo y de alta calidad sea compatible con una experiencia enfocada al descubrimiento y el respeto por las personas y las costumbres locales. Para más información: [Quiénes somos]
Tintín ya habla hindi
Tintín celebra su 82 cumpleaños (desde su primera aparición, en el periódico belga “Le Petit Vingtiéme”) aterrizando en India por la puerta grande y en su idioma. El reportero más famoso del mundo ha querido sintonizar con la lengua más importante del subcontinente asiático y para ello ha hecho considerables esfuerzos hasta llegar a aprender hindi.
Desde este mes de febrero, Tintín ha comenzado a pasear por India relacionándose más estrechamente con los lectores de este país, quienes hasta ahora debían acudir al inglés u otras lenguas para acceder a sus aventuras, pese a que el hindi es la lengua más hablada en la India, con unos 422 millones de hablantes.
En la nueva traducción, los personajes del cómic han sido adaptados no sólo al idioma, sino también al mundo imaginario del inmenso país, dando la oportunidad a los lectores de India de encontrar sus propias referencias culturales y lingüísticas.
Al igual que ocurrió con el resto de ediciones internacionales, los nombres de los personajes se han adaptado para resultar más fácilmente comprensibles por los lectores locales.
Así, Milú es Nathak, los detectives Hernández y Fernández son Santu y Bantu, y el capitán Haddock, que en castellano maldice a los infortunios con “¡Mil millares de mil millones de rayos y truenos!”, lo hace ahora con “Karod kasmasate kaale kacchuve” (¡Cien millones de tortugas negras caminando!).”
“Las aventuras de Tintín” ya estaban disponibles en lenguas de países vecinos como el tibetano o el bengalí. Sin embargo, el Hindi tiene una importante barrera: un 35% de las personas que lo hablan no saben leer.
Los distribuidores planean distribuir gratuitamente la colección en escuelas y bibliotecas, e igualmente confían en que el precio de la edición en hindi, 195 rupias por título (unos 3 euros al cambio), sea un reclamo, ya que es casi la mitad de lo que cuestan en el país asiático los números en inglés.
El personaje de Tintín fue creado por el ilustrador belga Hergé (Georges Remi), y se caracteriza por el carácter noble, viajero y audaz de su protagonista, así como de sus expresivos dibujos de “línea clara” y un buen de número de personajes secundarios que le acompañan aportando buenas dosis de humor.
Sus 24 aventuras publicadas entre 1930 y 1976 (año de la muerte de Hergé), han sido un gran éxito de público y crítica, pero no ha estado exento de ciertas polémicas al representar ciertos estereotipos colonialistas (notablemente, “Tintín en el Congo”, publicado en 1930). Tintín ha viajado por todos los continentes (incluso ha visitado la luna) en sus aventuras, pero el hecho de que la India no haya aparecido en ninguna de sus peripecias da tranquilidad al editor, ya que sus viñetas no herirán la sensibilidad de los indios.
“Tintín y los Cigarros del Faraón”, “El Cangrejo de las Pinzas de Oro”, “El Loto Azul” y “La Isla Negra”, son algunos de los ocho números traducidos hasta el momento.
Este año el nombre de Tintin va a resonar con fuerza por el estreno para finales de 2011 de la adaptación al cine El secreto del unicornio de la mano de los directores Steven Spielberg y Peter Jackson.
A pesar del tiempo que ha pasado desde sus primeras ediciones, el espíritu viajero y aventurero del reportero belga no pasa de moda, y año tras año Las Aventuras de Tintín cautivan a nuevas generaciones.
Le deseamos mucha suerte en su nueva andadura por la India.
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Sobre la autora:
Inma Moraga es Asesora de Viajes en Sociedad Geográfica de las Indias. Lleva más de 10 años diseñando viajes exclusivos a medida como quien elabora un plato exquisito: ingredientes de calidad, seleccionados, fuego lento y mucho mimo. Para más información: [Quiénes somos]
¿Por qué los indios son tan limpios pero India está tan sucia?
Es una paradoja. ¿Cómo es que los indios en general son tan limpios e impecables mientras la India es increíblemente sucia?
Según la revista Forbes la India es una de las regiones más sucias del mundo; las dos ciudades más grandes, Delhi y Mumbai, figuran entre las 25 ciudades más sucias del mundo.
Sin embargo es casi imposible impedir que un indio se siente debajo de un grifo cada mañana, tan completa es nuestra fidelidad a los baños y las abluciones. Y justo fuera de sus casas las basuras se van acumulando y se multiplican como si fuera una ley de la naturaleza.
¿Se puede relacionar esta dualidad con la espiritualidad hindú? ¿O debemos buscar la respuesta en “nuestro atraso”?
Antes de buscar la respuesta recordemos que es solamente en el subcontinente indio que la basura se acumula tan espontáneamente en nuestro alrededor (fuera de la puerta, debajo de las ventanas y en el patio trasero). Países como Vietnam, Birmania y Sri Lanka no hacen una exposición de la suciedad como la que hace India. No parece que haya una relación directa entre pobreza y suciedad. Comparado con la India, muchos países pobres del mundo, desde Latinoamérica hasta Asia parecen pintados y bien arreglados.
No es que los hindúes no sepan qué es la suciedad sino que su noción de la suciedad es diferente a la noción moderna u occidental. La antropóloga Mary Douglas dijo que la suciedad simplemente es “la materia fuera de su lugar”. Así, la comida en el plato es como tiene que ser en cualquier lugar pero se convierte en suciedad cuando está en el suelo. Los zapatos en los pies están bien pero puestos encima de una mesa se considera sucio. Los niños americanos no tienen ningún problema en tumbarse en la cama con los zapatos puestos o ponerlos sobre la mesa, lo que sería horroroso para la mayoría de los hindúes.
¿Es entonces una cuestión de cómo los hindúes definen la suciedad o “la materia fuera de su lugar”?
El concepto hindú de la suciedad saca su justificación fundamental de su profundamente arraigada noción de las castas. Según un principio de la casta, todas las sustancias rutinarias que salen del cuerpo , como el sudor, el excremento y la sangre menstrual , son contaminantes incluso para uno mismo.
El pelo también es contaminante y por eso se considera ritualmente apropiada una cabeza rapada.
El papel tradicional del barbero, el lavandero y el basurero eran precisamente absorber los agentes contaminantes para que los miembros de las castas superiores pudieran permanecer ‘limpios’.
Todo lo que se pueda expulsar del cuerpo debe de ser expulsado. Así, el coro de la limpieza de la garganta y la nariz que uno oye cada mañana es porque los hindúes quieren asegurar que sus bronquios y conductos nasales estén impecablemente limpios. Sería poco probable que un hindú no-occidentalizado lleve un pañuelo, porque lo más limpio es sonarse la nariz y dejar volar en el aire los elementos contaminadores, en lugar de llevarlos en el bolsillo. Usar un pañuelo es como reciclar la contaminación y causar daño ritual a sí mismo.
Un pañuelo usado en el bolsillo es sucio, pero no lo es la basura delante de la puerta de la casa. Una vez que estos elementos están fuera de la casa, están en su sitio y por eso ya no se considera suciedad.
Por eso debemos considerar una casa hindú como análogo del cuerpo hindú. La cocina está casi siempre escrupulosamente limpia. Justo como se da tanta importancia a lo que uno ingiere en cuanto a la pureza y la impureza, también es importante lo que entra en la cocina y cómo se colocan las cosas dentro. Es bastante común ver filas de utensilios de acero inoxidable luciendo en la cocina y el suelo bien fregado. Sin embargo, el baño es una parte de la naturaleza que sólo recientemente ha sido domesticado. El cambio de ambiente de la cocina al baño suele ser tan drástico que, a menos que uno haya crecido en este contexto, la transición puede dejarle a uno atontado. De verdad la India asalta los sentidos, pero aquí de otra manera.
Entonces no es que los hindúes no tengan la noción de la suciedad, sino que es diferente de la que existe en el occidente o en los libros de medicina. La mayoría de las personas no nos damos cuenta de que cada civilización tiene su propio entendimiento de la suciedad y el higiene por muy raro que parezca ser a los de fuera.
Pero la noción subcontinental sobre la suciedad contiene un resquicio de esperanza. Por ejemplo nos libera de crisis políticas como las que se cuentan de Nápoles, con huelgas de recogida de basuras. Como la basura no se quitó de la zona napolitana durante semanas, incluso la Unión Europea les ha echó la bronca a las autoridades. Hubo peleas en Sardinia, se cerraron las escuelas e incluso afectó la producción del famoso queso mozarrella.
Algún hindú se divertiría con la política frívola del occidente. Podría pensar, ¿qué tiene que ver la suciedad fuera de la casa con seguir manteniendo una buena vida?
Fuente: Times of India, 29 marzo de 2008. Autor: Dipankar Gupta.
Traducido por Amarjeet Singh, Sociedad Geográfica de las Indias.
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Sobre el autor:
Amarjeet Singh es Coordinador de viaje y guía personal para Sociedad Geográfica de las Indias. Licenciado en Filología Hispánica, es amante de España y la cultura hispánica y un gran humanista interesado en el encuentro entre culturas. Para más información: [Quiénes somos]
Desmontando el Kamasutra
La popularidad del antiguo tratado sobre amor y sexualidad es proporcional a la cantidad de despropósitos que se han vertido sobre él.
El Kamasutra no es un manual de posturas sexuales, ni una obra sacra, ni un texto tántrico. Es un libro dedicado al arte de vivir y, por extensión, al amor, al cortejo, al deseo, al placer, a la etiqueta social, a las relaciones extraconyugales, y a un largo etcétera que incluye esa famosa retahíla de posturas acrobáticas que tanto da que hablar a la cultura occidental.
Pero además de todo eso, el Kamasutra es un libro antiguo, muy antiguo, por lo que su estilo puede resultar un tanto ramplón para el lector interesado en una faceta más libidinosa. Aunque los datos sobre su fecha de redacción son escasos y variables, se cree que esta especie de “evangelio de cupido” fue recopilado por Mallanaga Vatsyayana allá por el siglo III de nuestra era. Dicho esto, que nadie espere encontrar literatura porno-erótica de vanguardia entre las páginas de este clásico de la literatura sánscrita.
El drama humano
El Kamasutra se compone de 36 capítulos recogidos en 7 libros que versan sobre 7 temas diferentes en torno al juego de amar y ser amado. Como si de una obra teatral se tratara, sus protagonistas atraviesan, a lo largo de 7 actos, todas las etapas del drama humano; desde el despertar de la sexualidad y los primeros lazos, al aburrimiento y la necesidad de afrodisíacos.
Todas y cada una de las cuestiones que debate el texto conciernen a la condición humana: dharma (virtud), artha (prosperidad), kama (placer físico), moksha (liberación espiritual). Sólo uno de los 7 libros del Kamasutra, el segundo, está dedicado exclusivamente al sexo y a toda su parafernalia: tipos de abrazos, besos, mordiscos, arañazos, chillidos, palmadas, querellas entre amantes, posiciones y otras distracciones eróticas. En resumen, un compendio que recoge 64 maneras diferentes de amar.
Los siete libros del Kamasutra
Para dar una ligera idea sobre los contenidos del Kamasutra a aquellos que decidan abordarlo, ahí va la relación de los 7 libros:
Libro primero: Introducción.
Libro segundo: Sobre el acto sexual (prácticas y juegos sexuales).
Libro tercero: Sobre la elección de una esposa (cortejo y matrimonio).
Libro cuarto: Sobre la esposa (conducta adecuada de una esposa).
Libro quinto: Sobre las esposas de otros (seducción).
Libro sexto: Sobre las cortesanas (amantes).
Libro séptimo: Sobre atraer a otras personas (erotismo esotérico y brebajes).
Un dato curioso: el Kamasutra sin imágenes
La editorial británica Penguin publicará próximamente una edición de bolsillo y sólo de texto del Kamasutra, que presentará como “manual de estilo de vida para uso del hombre y la mujer modernos”. La edición no incluirá las ilustraciones eróticas que acompañan muchas de las ediciones anteriores del texto. La traducción ha sido realizada por el diplómatico A.N.D. Haksar, experto traductor de clásicos del sánscrito.
Bibliografía:
“Kamasutra” Versión íntegra y anotada de Wendy Doniger y Sudhir Kakar (Editorial Edaf, 2005)
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Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]
El elefante ya es Patrimonio Nacional de la India
Elefantes y tigres ya están a la misma altura en India, al haber sido nombrado el elefante, Patrimonio Nacional de la India. India es una de las reservas principales de elefantes, al albergar en su territorio el 60% de los que residen en Asia.
En India habitan unos 25.000 elefantes de los que unos 3.500 viven en templos. La significación cultural es tal que el gobierno ha creado un consejo especial para proteger al elefante (la Autoridad Nacional de Conservación del Elefante). Si bien el animal nacional por excelencia es el pavo real, la historia de India no puede desligarse del elefante.
Los elefantes están presentes en la más exquisita arquitectura de India, como las rampas de subida al Amber Fort de Jaipur con colosales dimensiones para permitir el paso de elefantes; están presentes en las historias cotidianas de las aldeas, donde unas 500 personas son matadas cada año por elefantes; adaptados al deporte, como el típico Elephant Polo; representados en piezas de gran valor artístico, como su presencia en los Libros de Akbar, y cómo no, presentes en la religión donde una de las más conocidas y queridas deidades es Ganesha (Dios con la cabeza de Elefante y el cuerpo de niño), símbolo de la fortuna y protección.
En India los elefantes han sido vehículo de Reyes y Maharajas, desde que Alejandro Magno llegará sobre el 325 A.C a esta región y sus historias y las de los hombres se mezclan en un sinfín de anécdotas, cuentos, leyendas y realidades.
En India será fácil disfrutar de este fabuloso paquidermo, organizando un exclusivo y divertidísimo partido de polo en elefante, disfrutando de un paseo en alguna de las ciudades del Norte, siendo bendecido en algún templo del Sur con su trompa en nuestra cabeza (mientras recoge el billete de 10 Rs que le ofrezcamos), asistiendo al magnífico festival del Elefante de Jaipur, adentrándonos en la selva de Bandavgarh subidos en sus lomos para poder acercarnos a tan solo un metro de una pareja de tigres o participando en la Gran Marcha del Elefante de Kerala…
Un animal que pertenece al pasado, presente y futuro de India, mítico y rodeado de leyendas, que a día de hoy ya tiene un lugar de honor en el Patrimonio de India.
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Sobre el autor:
Pablo Pascual es Director de Sociedad Geográfica de las Indias. Gran conocedor de India, Pablo se obstinó en ofrecer lo que a él le gustaría encontrar en el sector de agencias de viajes tradicionales: especialistas por destino con un solo propósito, la calidad. Para más información: [Quiénes somos]















