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Mumbai (Bombay)
Mumbai es la ciudad más poblada de India y la cuarta del mundo, con más de 20 millones de personas.
Situada en la cuesta oeste de India es la capital del estado de Maharastra y la ciudad más rica del país y sus indicadores de desarrollo económico la sitúan entre las más prósperas del sur de Asia. Es la capital comercial de India, y alberga prestigiosas instituciones financieras y multinacionales de todo tipo (energéticas, farmacéuticas…) que compiten con sus vanguardistas edificios. Y sostiene también la industria cinematográfica más importante del mundo: Bollywood.
También conocida como ‘Bombay’, fueron los portugueses los que la llamaron ‘Bombaim’ en el siglo XVI, probablemente como simplificación de ‘bom baim’ o ‘bahía buena’
El nombre ‘Mumbai’ se adoptó oficialmente en 1996 y proviene de ‘Mumba’ (el nombre de la diosa Mumbadevi) y ‘Aai’, que significa ‘madre’ en lengua marathi.
Mumbai se compone de siete islas y se extiende sobre una bahía natural a orillas del Mar Arábigo. A lo largo de los siglos, la intervención humana ha ido ganándole terreno al mar para hacer crecer la ciudad. Siempre ha sido un puerto pesquero y estratégico muy importante, como atestigua el paso colonial portugués o británico. Esto si miramos la historia más reciente, pero la historia de la región es un crisol de culturas, civilizaciones e imperios que fueron dejando su huella en esta ciudad con 2.000 años de recorrido.
El clima de Mumbai es tropical, con temperaturas de 25-30 grados todo el año y pocas precipitaciones odo el año, excepto los meses de mayo y septiembre que son realmente lluviosos.
Temperatura y precipicaciones medias en Mumbai (Wikipedia)
Es una de las ciudades con mejores infraestructuras de toda India, pero su superpoblación la convierte generalmente en un laberinto de calles atascadas y contaminación. También es una de las urbes con más slums de Asia. Esto es, enormes barrios de chabolas habitados por familias que viven en situaciones miserables. Como por ejemplo el famoso Dharavi, un slum de casi 1 millón de personas que da contexto a la oscarizada película Slumdog Millionaire. Para conocer de cerca esta realidad e implicarte por transformarla puedes acudir a las numerosas ong que trabajan en la zona, como Sonrisas de Bombay.
Bombay es una ciudad cosmopolita y de fuertes contrastes que dejarán asombrado a cualquier viajero. Valga el ejemplo de que aquí se hablan unas 200 lenguas.
Sus calles son un popurrí de sonidos, olores y estampas que despertarán la curiosidad a cada paso. Allí se arremolinan los coches de lujo y trajes de marca con los rickshaws a pedales y los oficios más inesperados, como los dabbawallas, que reparten comida a cientos de miles de oficinistas en toda la ciudad con una meritoria y sorprendente precisión en medio de tal caos.
Son innumerables los puntos de interés para cualquier visitante: museos, templos de todas las religiones, monumentos, parques y jardines, restaurantes, prestigios hoteles como el Taj Mahal Palace, centros comerciales y de ocio, inmensos estadios o cines de lo más pintoresco.
Son de destacar el Museo del Príncipe de Gales y su repaso de la historia India desde hace 2.000 años a través de objetos, trajes, pinturas. O el Museo del Mahatma Gandhi, situado en el que fue lugar de trabajo del Mahatma en Bombay y que hoy es una casa-museo en su nombre.
En cuanto al Mumbai más monumental es muy recomendable visitar la Gateway of India, una especie de ‘arco del triunfo’ levantado en el siglo XIX que da la bienvenida a la ciudad y situado en la zona más transitada por turistas de toda la ciudad.
O acercarse a las interesantísimas Torres del Silencio, en ‘Malabar Hill’, que, aunque no se pueden visitar, nos permitirá comprender el rito funerario parsi de dejar los cadáveres en plataformas (dentro de las torres) para que sean devorados por los buitres.
Y sin olvidar los dos puntos de interés considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: , las Cuevas de Elephanta y la estación de tren Chhatrapati Shivaji Terminus (‘Victoria Terminus’), situada en el espectacular barrio colonial o barrio gótico. Lista a la que se podría unir la Churchgate en los próximos años.

Pero quizás el atractivo más habitual de Mumbai está en sus calles, en su ambiente, en sus gentes. En aquellos lugares que le son característicos y que te atrapan más que los monumentos de las guías de viaje. Por ejemplo la Playa de Chowpatty, una playa como nunca has conocido en la que podrás mezclarte y probar algunas de las delicias gastronómicas indias más populares (como el famoso ‘bhel puri’); o la Playa de Juhu, famosa en su día por las ricas mansiones de las estrellas de cine que la bordean; las lavanderías públicas Dhobi Ghat (no te pierdas este video en el que acompañamos a Cuatro TV en su programa Callejeros Viajeros en un mini-reportaje sobre este lugar) o Sassoon Docks, los pintorescos muelles de venta de pescado. Es la Mumbai más auténtica, la de sus calles y sus oficios, la cotidiana, la de la gente.
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Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Jodhpur, la ciudad azul
Situado en las estribaciones del Desierto del Thar, es la segunda ciudad más importante de Rajastán, después de Jaipur (la capital), situada a 335 km. de distancia. Tiene poco más de 1 millón de habitantes en su censo oficial.
Su postal característica la marcan el imponente fuerte Meherangarh, ubicado en lo alto de la colina, y la ciudad de fachadas azules a sus pies. Una ciudad muy fotogénica y colorida que esconde maravillosos secretos para el viajero. Jodhpur es conocida como la Ciudad Azul, o también la Ciudad del Sol, debido al clima habitual en esta localidad.
Foto: CC Wikipedia
Cuenta con más de 5 siglos de historia, se fundó en el siglo XV. Hoy día es posible comprobar los límites entre la ciudad antigua y la nueva, sobre todo observando desde lo alto de la colina. Incluso se conserva parte de la muralla que delimita la ciudad histórica en su interior.
La cuidad antigua.
El casco viejo de Jodhpur es un laberinto de callejuelas que te transportará a lugar repleto de nuevas referencias y contextos. Con la compañía de alguien experto en interpretarnos un mundo tan diferente, podremos descubrir los oficios más pintorescos de la India tradicional, conocer de cerca comunidades hijras o la dinámica diaria de las personas corrientes en esta ciudad, que acuden a comprar o vender, a rezar y socializar.
Entre los elementos de interés destaca la Torre del Reloj y el popular mercado que se ubica a su alrededor (‘Sardar Market’). Es un buen lugar para apreciar la artesanía y textiles rajastaníes, especialmente el trabajo de platería y la confección de pañuelos.
Son típicas las fachadas pintadas de color azul, en principio características de las casas que habitaban los brahmanes, pero que con el tiempo se popularizaron por su supuesto valor para repeler insectos y su significado como bienvenida.
El fuerte Meherangarh.
Ya desde el comienzo de la visita, observando el pórtico de entrada donde se conservan los impactos de proyectiles y las aristas punzantes para evitar las cargas de elefantes, es inevitable imaginarse las épicas batallas que tuvieron lugar alrededor de este fuerte, que se levanta sobre una escarpada cima a más de 100 metros de la ciudad y que presume de no haber sido conquistado jamás.
Merece la pena pararse junto a la puerta Lahapol (o puerta de hierro), junto a la que todavía pueden verse las huellas rojas de las manos que las viudas del Maharajá dejaron antes de lanzarse a la pira funeraria, en 1843, como ordenaba la práctica del sati.
Los maharajás y ejércitos de Bikaner, Jaipur, Udaipur, Jaisalmer o Jodhpur protagonizaron numerosos enfrentamientos entre sí durante el siglo XVIII y XIX.
Sala de los espejos. Foto: CC Wikipedia
La visita al palacio nos sitúa por momentos en los escenarios de las Mil y Una Noches. Entre sus patios y dependencias encontramos el Palacio del Placer (‘Sukh Mahal’), la Sala de los Espejos (‘Sheesha Mahal’), el Palacio de la Perla (‘Moti Mahal’) o el Phool Mahal (‘Palacio de la Flor’), lujosamente adornados y con espectaculares vistas al horizonte y la ciudad en la falta de la montaña. Sus celosías, acabados escultóricos y arquitectónicos son exquisitos.
También lo es su exigente colección de sillas para montar elefantes, palanquines, textiles y ropa de la realeza, obras de arte o instrumentos musicales. Sin duda, uno de los mejores museos-palacio de India.
En el exterior, es muy recomendable detenerse en los cañones que asoman entre las almenas, y detenerse a observar la ciudad ahí abajo, a escuchar, a imaginar.
Incluso llevar la vista más allá, al horizonte y el desierto del Thar, tierra árida, de arbustos y rastrojos que se conocía como la Tierra de la Muerte, lugares transitados sólo por mercaderes y caravanas de camellos cargados de especias.
Pero hay que regresar, seguir la marcha y continuar el camino hacia la salida, no sin antes visitar el Templo Chamunda, dedicado a la diosa Durga.
El Palacio Umaid Bhawan.
También conocido como Palacio Chhittar, es un sorprendente y gigantesco palacio construido durante la década de 1930 a las afueras de la ciudad, por orden del maharajá Umaid Singh. Fue construido siguiendo los cánones coloniales británicos de la época, que incluyen numerosas referencias Art Decó y renacentistas, por Henry Lanchester (presidente del British Royal Institute of Architects) con piedra de arenisca roja típica rajastaní.
Hoy sus 10 hectáreas de jardines con 347 habitaciones albergan el lujoso hotel Taj Umaid Bhawan Palace y las salas de un museo dedicado a la familia real.

Palacio Umaid Bhawan. Foto CC Wikipedia
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Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Cómo visitar la Fundación Vicente Ferrer
Visitar los proyectos de la Fundación Vicente Ferrer en India es una actividad inolvidable y ofrece una perspectiva muy humana y emotiva del país y su gente, especialmente para aquellos/as que ya son padrinos y conocen de cerca el trabajo de esta ONG.
Sociedad Geográfica de las Indias incluye con frecuencia esta visita para clientes que lo solicitan, incluyendo los vuelos y traslados en coche privado desde/hasta sus instalaciones en Anantapur. Sin embargo, la visita a la Fundación Vicente Ferrer requiere unos trámites que sólo pueden realizar las personas interesadas.
Viajes o no con nosotros, ofrecemos aquí algunas instrucciones para gestionar esta visita, junto con algunas respuestas a preguntas típicas para organizar la actividad.
REQUISITOS Y CONDICIONES.
Para solicitar la visita a la Fundación Vicente Ferrer hay que escribirles un email facilitándoles:
- Número de visitantes.
- Fecha y hora prevista de llegada a la Fundación. Teniendo en cuenta que el traslado habitual es en coche desde Bangalore, indicad también la hora del vuelo en el que llegáis.
- En el caso de tener algún niño / niña apadrinado, señalad vuestro número de apadrinado.
- Si no sois padrinos, debéis presentar con antelación un impreso de solicitud cumplimentado.
En Sociedad Geográfica de las Indias nos ocupamos de todos estos trámites, para aquellos clientes que lo deseen. Los que prefieran hacerlo por su cuenta deben solicitar los impresos, etc. contactando con la propia Fundación Vicente Ferrer:
http://www.fundacionvicenteferrer.org / Teléfono: (+34) 93 419 02 68
TRASLADOS.
- El traslado a las instalaciones de Fundación Vicente Ferrer en Anantapur debe hacerlo cada viajero/a por su cuenta o gestionarlo a través de su agencia de viajes.
- Algunos padrinos acuerdan el traslado con Vicente Ferrer. En esos casos la Fundación reserva un taxi que espera a los pasajeros en el aeropuerto y le lleva hasta Anantapur. El precio del taxi suele estar entre 3.000 y 4.000 rupias, que deberá pagar el propio pasajero en ese momento (unos 50 ó 60 euros).
- Una vez en la Fundación, a la llegada hay un centro de visitantes donde se inscriben los pasajeros y el personal les explica cómo funciona todo. Os darán una agenda con lo que van a hacer durante su estancia, etc.
LA ESTANCIA.
Los alojamientos son en pequeños pero muy limpios y cuidados bungalows. Tienen capacidad para 2 personas y normalmente no hacen compartir habitación a gente que no se conozca. Quizás sí pueda ocurrir durante el mes de agosto, mes en el que se producen más visitas.
Cuenta con baño con ducha, papel higiénico, toallas limpias y porche con tendedero por si alguien quiere lavar su ropa a mano.
El alojamiento es gratuito para todos (padrinos y no padrinos). La estancia máxima es de 3 noches / 4 días.
Los desayunos y las cenas se realizan en un comedor común. Tienen comida de tipo bufé (india y continental). En el comedor normalmente lo que se hacen son los
desayunos y las cenas. La comida del mediodía suele ser en ruta, en el propio lugar que se esté visitando (por ejemplo en el comedor de un hospital) o de picnic en algún punto del camino. La comida se ofrece gratuitamente para padrinos y no padrinos.
ACTIVIDADES.
Las actividades se organizan a la llegada y se comunican el primer día a cada visitante. Depende de las fechas, número de visitantes o de la propia actividad de los proyectos de la Fundación en ese momento.
En el caso de grupos grandes pueden tener una agenda expresamente para ellos. En el caso de visitantes individuales o familias normalmente les agruparán con otros visitantes.
Siempre tienen como guía a una persona de la Fundación en castellano.
La operativa de las visitas suele ser más o menos la misma:
- Os citarán alrededor de las 09:30h, tras el desayuno. Es muy importantes ser puntuales.
- Los visitantes salen en coches 4×4 para ver los diferentes poblados, construcciones, escuelas, hospitales, etc.
- Los traslados duran entre 20 minutos y 2 horas y media, dependiendo del proyecto a visitar. La zona que se visita tiene un tamaño equivalente a Cáceres.
- El regreso suele ser alrededor de las 17:30 ó 18:00h. A partir de ese momento los visitantes quedan libres hasta la cena. Es un buen momento para descansar, charlar con otros visitantes o incluso acercarse a la ciudad, Anantapur, que está a unos 15 minutos en rickshaw por unas 50 rupias (algo menos de 1 €).
- En ocasiones se puede ir a visitar la tumba de Vicente Ferrer, que está a unos 20 minutos.
VISITANDO A NUESTROS APADRINADOS.
Para los padrinos se reserva al menos una mañana o una tarde para ver a sus apadrinados durante unas 2 ó 3 horas.
Si quieren, el día antes se les ofrece la posibilidad de pasar por Anantapur para hacer alguna compra para los niños/as o sus padres/madres en tiendas honestas.
Pulsa aquí si no puedes ver el video correctamente.
**Fotos: (c) Fundación Vicente Ferrer.
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Sobre el autor:
Jorge Álvarez es Responsable de Producción de Sociedad Geográfica de las Indias. Su trayectoria entre mayoristas, minoristas, compañías aéreas, alquiler de servicios de tierra o incluso de guía acompañante le ha permitido tener hoy una visión global del sector y conocer de primera mano los distintos detalles que se necesitan para asegurar un viaje sin errores. Para más información: [Quiénes somos]
Descubriendo Periyar
Por: Carlos Primo. www.bbkland.com
Si nuestra visita a Kumbalgarh nos llevaba a la zona más septentrional de India, ahora os proponemos visitar uno de sus magníficos parques naturales del sur del país.
“Para turistas de otros países, que llevan décadas viajando a India, los parques nacionales son un destino fundamental, porque ofrecen un contacto con la naturaleza en estado puro, y, sobre todo, una cercanía asombrosa a animales espectaculares como el tigre de bengala o el elefante”, dice Pablo.
“El único factor a tener en cuenta es que están muy alejados”, añade, “y, en general, implican un recorrido algo largo y tortuoso que, sin embargo, es una experiencia fascinante en sí misma”.
El parque que ahora proponemos es Periyar, una reserva natural situada en el estado meridional de Kerala.
Periyar se extiende a lo largo de 777 km2 y su mayor atractivo es, sin duda, la presencia del tigre de Bengala, de los que el parque acoge un total de 27 ejemplares. El otro gran atractivo es el elefante, un excelente medio para dar un paseo por la jungla viendo el entorno desde una perspectiva poco habitual.
Sin embargo, hay mucho más: esta reserva ofrece una gran riqueza de flora y fauna, y permite al viajero alojarse en establecimientos de calidad que tienen en cuenta la sostenibilidad y la armonía con el entorno necesarias en un lugar como éste.
En el terreno botánico, Periyar supone una ocasión única para visitar diversas plantaciones. Disfrutar paseando entre especias, cortar un trozo corteza del árbol de la canela y masticarlo, beber un coco recién cortado o dejar que la mirada se pierda en inmensas alfombras de té son experiencias que proporcionan un verdadero viaje a través de los sentidos.
Periyar es también un terreno idóneo para el trekking y los paseos en barco. También resulta imprescindible recorrer los canales de Kerala en las llamadas ‘houseboats’, antiguas barcazas destinadas al transporte del arroz que ahora transportan pasajeros. Lo ideal es pedir una barca pequeña para poder llegar a rincones apartados de los canales, que ofrecen las mejores imágenes y las menos habituales.
Por otro lado, si se dispone del tiempo suficiente, la zona acoge centros ayurvédicos en los que es posible recibir un masaje o someterse a un tratamiento desintoxicante de varios días.
Por último, esta reserva natural ofrece una experiencia única: asistir al lavado de elefantes bebé en una ONG encargada del cuidado de estos animales.
La playa de ‘Chowpatty’, Mumbai
Chowpatty es una playa muy distinta a cualquier otra que conozcas. No es lugar para ponerte en bikini y tomar el sol o darte un buen baño, más bien es un lugar para descubrir, observar (y ser observado/a) y disfrutar de uno de los lugares más auténticos de Mumbai (Bombay).
Situada en el corazón de la ciudad, al norte del ‘malecón’ de Mumbai (conocido como ‘Marina Drive’), y junto al distrito de negocios ‘Nariman Point’, es uno de los puntos más vivos de Bombay.
Ver mapa más grande
Durante el día, especialmente en días de mucho sol, es habitual ver por allí a personas sin rumbo aparente, descansando a la sombra. Pero al atardecer Chowpatty se convierte en un fascinante carnaval de personas, oficios y estampas sorprendentes. Allí encontrarás una feria artesanal con tiovivos y norias sin motor y accionadas por temerarios operarios. Allí hay astrólogos, encantadores de serpientes o monos, masajistas, vendedoras de enormes y coloridos globos, gimnastas y practicantes de yoga. Verás niños subidos en pequeños cochecitos empujados por esforzados señores que se ganan la vida así; y vendedores de todo tipo de frutos secos, bhelpuri, aperitivos y fritos. Hay parejas disfrutando de la caída del sol, grupos bañándose alegremente completamente vestidos (incluyendo zapatos) y por supuesto turistas y viajeros… que empiezan fotografiando tímidamente y acaban siendo fotografiados con unos y otros y entablando conversación en un santiamén.
Chowpatty no es una playa limpia, pero es la más cuidada de Mumbai, la más transitada y conocida. Y también la más segura y vigilada, con socorristas, atención médica y policía (también de paisano). Eso sí, como en todos los lugares multitudinarios, mejor tener cuidado con posibles carteristas.
Chowpatty es una visita imprescindible para tomarle el pulso a esta ciudad. Es un centro social, un punto de encuentro y de esparcimiento donde cualquier día de la semana podemos conocer la parte más inolvidable de India: su gente.
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Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Descubriendo Kumbalgarh
Por: Carlos Primo, www.bbkland.com
Desde hace siglos, India ha sido uno de los destinos preferidos por viajeros europeos en busca de un mundo radicalmente opuesto al suyo.
Pablo Pascual lleva años dando a conocer este país a los viajeros españoles a través de Sociedad Geográfica de las Indias, su agencia de viajes, nacida de la fascinación por una tierra cuyos secretos parecen inagotables. “A India se la representa como parte de la Tierra, pero debería ser considerada como un planeta aparte”, nos dice. “No hay nadie que llegue a la India y diga ‘esto ya lo he visto en otra parte’, porque India no se parece a nada”, añade.
Para respaldar sus palabras, no hay nada como echar un vistazo a algunos datos generales sobre este país asiático. La mayor democracia del mundo, India es un país con una impresionante escuela de pensamiento y una total diversidad de etnias, religiones, paisajes, etnias y formas de vida. Es, como suele decirse, la tierra del contraste, y se rige por sus propias normas. Desde hace años, los viajeros españoles están familiarizados con las grandes ciudades indias y con algunas regiones especialmente turística. Sin embargo, una región tan extensa tiene innumerables rincones por descubrir.
Así sucede, por ejemplo, con Kumbalgarh. La región de Rajasthán, al norte de la India, es una zona montañosa de paisajes algo áridos. En este contexto, Kumbalgarh, situado en las estribaciones de los montes Aravali, ofrece un respiro al viajero y exhibe una enorme riqueza natural que la convierte en un oasis verde.
El mayor tesoro –y la imagen más icónica- de Kumbalgarh es su impresionante fuerte construido en el siglo XV, y que, con sus 36 kilómetros de murallas de hasta 5 metros de ancho, es uno de los dos monumentos construidos por la mano del hombre que son visibles desde el espacio –el otro es la Muralla China.
Pasear por estas murallas que nunca han sido conquistadas supone un modo inmejorable de obtener vistas únicas de esta región que, aún hoy, sigue siendo un destino poco frecuente en India.
Sin embargo, se encuentra a sólo 70 kilómetros de Udaipur y cerca de los famosos templos Jainistas de Ranakpur. Más allá de los impresionantes atractivos monumentales, Kumbalgarh es, sin duda, un lugar idóneo para entrar en contacto con la India rural mediante la visita a una aldea.
“En India, uno descubre el tiempo”, nos cuenta Pablo, “un concepto del tiempo muy diferente, porque el tiempo se vive de otra manera”. Es el tiempo regido por las actividades cotidianas y no por rígidos horarios. En las inmediaciones de Kumbalgarh, cualquier aldea puede ofrecernos la experiencia de entrar en contacto con muchas de estas actividades: los oficios tradicionales casi extintos en otras zonas, el ordeño de búfalas, la ceremonia del opio o el trabajo en las escuelas son modos de conocer de primera mano la vida íntima de India.
Como nos dice Pablo, “es una experiencia muy enriquecedora, siempre que se viva sin ningún tipo de prejuicio”. Este mismo espíritu es el necesario para acercarse, por ejemplo, a la comunidad animista de los Bishnois, situada a cuatro horas y media de Kumbalgarh. Conocidos por ser la primera religión ecologista de la historia (fundada en el siglo XV), en la actualidad mantienen un modo de vida basado en la sostenibilidad y el respeto absoluto por la naturaleza.
Sin duda, un contraste necesario para recordar que existe un mundo más allá del hormigón.
> Aquí, más fotos de Kumbalgarh.
Dos circuitos de peregrinación por Nepal
Se dice que hay tres religiones en Nepal: el hinduismo, el budismo y el turismo. En este artículo proponemos a los viajeros y viajeras un recorrido para acercarse al budismo y el hinduísmo en Nepal, a través de dos rutas de peregrinación.
Nepal es un país pequeño situado en el regazo del Himalaya. Alcanza desde los bosques subtropicales de la región de Terai (terreno llano) a los grandes picos del Himalaya en el norte. En toda su extensión, Nepal está llena de algunos de los paisajes más espectaculares, con una gran variedad de fauna y flora.
Las primeras civilizaciones en Nepal, que florecieron alrededor del singlo VI a.C , habitaban el valle de Kathmandú, donde se encuentra la capital actual del país.
Aunque Nepal ha sido hasta hace poco el único país del mundo con el hinduísmo como religión oficial, otras religiones como el budismo, el islam o el cristianismo se practican aquí.
De hecho, hinduismo y budismo, las dos principales, han convivido desde hace siglos sin problemas. Incluso los templos hindúes comparten la misma estructura que los santuarios de los budistas y a veces adoran al mismo dios con diferentes nombres.
Nepal tiene varios sitios ancestrales de peregrinación. Como ocurre en India, cada templo de los hindúes o cada santuario de los budistas es vinculado con una leyenda o una creencia que glorifica el poder milagroso de su deidad.
Para conocerlo un poco mejor, vamos a dividir el recorrido por Nepal en dos rutas de peregrinación distintas:
El circuito hindú.
En la religión hindú hay un gran número de dioses, pero la trinidad de los dioses se consideran suprema. Recordemos que la trinidad es: Brahma, el creador, Vishnu, el salvador; y Shiva o Mahesh, el destructor. Los tres dioses representan tres poderes fundamentales de la naturaleza, que se manifiestan en el mundo. A nuestro alrededor podemos ver ejemplos de creación, de mantenimiento o preservación y de destrucción. La creación está ocurriendo todo el tiempo y también la destrucción, y la preservación es un parte integral de los procesos de la creación y de destrucción.
Nepal tiene cientos de los sitios de peregrinación hindú. Nos fijamos en los más importantes:
PASHUPATINATH.
Pashupatinath está a 6 Km. al este de Kathmandú y es uno de los sitios más característicos de la religión hindú en Nepal. Aquí el dios Shiva se adora como Pashupati, que significa ‘maestro de todas las criaturas en la planeta’. Cientos de miles de visitantes visitan este templo en Shivaratri (‘la noche de Shiva’) cada ano. Es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
GOSAIKUNDA.
Se trata de un espectacular lago glaciar, situado en Langtang. Se dice que este lago fue creado por Shiva con su tridente. El día más auspicioso de visitar Gosaikunda es Shrawan Purnima ( la luna completa de julio-agosto). Muchos peregrinos hindúes venidos desde la India y otros puntos de Nepal caminan muchos kilómetros para bañarse en este lago.

JANAKPURDHAM.
A 375 Km. al sureste de Kathmandu encontramos el palacio de Janakpurdham, antiguo reinado del rey Janak, padre de la diosa hindú Sita.
También aquí se casó con Sita el dios Ram. Hay bastante que ver aquí, el templo de Janki, el Vivah Mandap (donde se casaron Rama y Sita, según cuenta el Ramayana), así como muchos estanques, zonas ajardinadas, etc.
El día mas auspicioso para visitar Janakpur es Vivah Panchami (el aniversario del casamiento de Rama y Sita, que se celebra en noviembre cada ano).

DEVGHAT.
La confluencia de los ríos Trishuli y Kaligandaki es un lugar muy importante para los hindúes. Devghat está a 6 Km. al norte de Narayanghat, donde siete afluentes considerados sagrados confluyen para formar el río Narayani. Algo así como Sangam, en Allahabad, India, donde tres ríos puros (Ganges, Jamuna y Sarswati) se reúnen.
VALMIKI ASHRAM.
Es una isla sobre el río Narayani, a 20 Km. al sur de Kusunde. El Ramayana cuenta que cuando la diosa Sita había sido exiliada de la familia real de Rama, se vino a vivir a este ashram, donde dio a luz a sus dos hijos gemelos: Luv and Kush.
El cirtuito budista.
En el valle de Kathmandu (Lumbini), nació el príncipe Siddharth Gautam en el año 563 a.C.
Gautama alcanzó la iluminación como Buda y dio lugar a la creencia budista.
En Nepal hay varios sitios asociados con Buda y son importantes lugares de peregrinación Budista. Vamos a centrarnos en dos principales:
LUMBINI.
En Lumbini, nació Buda, como príncipe Siddharth Gautam. Hoy este sitio es un jardín muy hermoso. Lumbini está a 10 Km. desde Sidhharth Nagar, una ciudad al oeste de Nepal.
En el jardín de Lumbini hay muchos templos budistas, monasterios procedentes de diferentes países del mundo, importantes sitios arqueológicos de excavación…

NAMOBUDDHA.
En pleno valle de Kathmandu está Namobuddha, el lugar donde en, sus primeros días, Buda ofreció su cuero a una tigresa. Es uno de los episodios más famosos de la historia de Buda. Se dice que la tigresa tenía mucha hambre y se disponía a matar su cachorro, para tomarlo como comida. Buda se desprendió del cuero que le vestía, para salvar esa vida. Aquí, en este bellísimo lugar, se levanta stupa.
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Sobre el autor:
Chandra Shamsher nació en la frontera india con Nepal, pero su corazón es aventurero y le encanta viajar y quienes viajan. Es licenciado y máster en Lengua Española y cursa sus estudios de Turismo Internacional en Suiza. No hay idioma que se le resista, y su visión del mundo es amplia, muy amplia, como su mente. Para más información: [Quiénes somos]

















