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Itinerarios malditos (1)

Hay un anuncio en la televisión cuyo contenido desconcierta… El mensaje principal del spot fue adoptado por muchas empresas para vender otros productos…. casas rurales, colchones, preservativos y un sin fin de artículos y servicios. Este spot, que promociona una cadena de alimentación, termina con la sentencia: no se engañe, la calidad no es cara. Un mensaje que llega en el momento oportuno a miles de oídos que quieren creer en esas palabras…

Un cartel muy barato. Tanto que hasta se han ahorrado el apóstrofe. Por "ecastro", en Flickr

De igual forma sucede en el universo de los viajes a India. Ahora mismo hay más de mil agencias en el mundo tratando de subir al pódium del viaje más barato a India. Adaptado a este sector, sería algo así como “no se engañe, los viajes de calidad son baratos”.
Así, se diseñan rutas inverosímiles para poder determinar el coste más bajo de un viaje. Y al final del proceso de creación de algo orientado a “un precio muy barato”, se termina construyendo lo que podríamos denominar un “itinerario maldito”.
Son itinerarios que nacen torcidos, desencajados, malformes. Primero se decide el precio y luego de decide por ese precio qué, dónde y cuándo.

Para construir un verdadero itinerario maldito hay que manejar algunos detalles de importancia fundamental. Generalmente son los siguientes:

- Olvidarse de aviones internos que acorten distancias y optimicen trayectos. Por muy larga que sea la distancia es más barato cubrirla por vía terrestre, ya que el precio del viaje subirá si pasamos por el aeropuerto.

- Para que el cliente no dé problemas mientras sufre el itinerario, en lo posible, es mejor evitar ciudades que tengan aeropuerto, así siempre nos quedará el recurso a la tajante frase de “es que en esta ciudad no hay aeropuerto. India es así”.

- Además, así nos garantizamos también ciudades cuya oferta hotelera es baja (deficiente, en algunos casos). Pero eso no significa que no podamos justificar que nuestros clientes se alojan “en el mejor hotel de la ciudad”, aunque sea un equivalente a un 2 estrellas español.

- Si es posible, nos olvidaremos también de los trenes internos (de primera clase, ya ni hablamos). De igual forma, contribuye a la subida del precio.

- Siempre que se pueda, no hay que usar guía acompañante, para abaratar costes. Como mucho, han de usarse guías locales en cada ciudad. Un guía acompañante supondría pagar otro alojamiento, otra dieta… y además su perfil profesional suele ser más caro.

- Es mucho más fácil para la agencia tener al cliente metido en un vehículo casi todo el día, sin ir cambiando de transporte, sin que tenga demasiado tiempo para visitas ni otros líos logísticos. Los largos trayectos aseguran menos tiempo para visitas.

- Pero las largas palizas en coche o autobús no pueden olvidarse de alguna obligada “parada técnica”. Estas se harán, lógicamente, en un middway (los restaurantes de carretera) con quien previamente se tenga un acuerdo. Allí podrán tomar un té y visitar la tienda de turno, para ganar unas comisiones por las compras del cliente.

- Tras largas horas y días de carretera, el chófer se habrá convertido en un referente,  un elemento imprescindible de nuestra seguridad. El chófer, que en estos casos no suele tener salario para abaratar costes, normalmente intentar conseguir algo de dinero gracias a comisiones en tiendas o establecimientos (restaurantes, etc.) y propinas del cliente. Esto hará que la única persona que nos da un servicio directo durante el viaje y trabaja para nosotros prácticamente las 24 horas, le haya salido gratis a la agencia. Pero no a los clientes.

Haz click sobre la imagen para explorar la ruta en Google Maps

Nada mejor que ver un ejemplo. Hemos escogido uno de uno de los viajes a India que cualquiera puede ver en Internet haciendo una sencilla búsqueda. Este itinerario es real, aunque no enlazaremos a la agencia que lo ofrece por ética profesional.
Consta de 26 días. En esos 26 días hay sólo 6 ciudades donde está previsto pernoctar dos noches seguidas… O sea, que de los 26 días de vacaciones en India, tendremos que hacer las maletas 18 mañanas.

La ruta propuesta es: Delhi – Shekhawati – Bikaner – Jaisalmer – Jodhpur – Udaipur – Pushkar – El parque nacional de Ranthambore – Jaipur – Agra – Orchha – Khajuraho – Varanasi – Shivpati Nagar – Pokhara – Parque Nacional de Chitwan – Kathmandu.
Aparentemente, es una ruta muy apetitosa, muy larga, y por menos precio que otras ofertas de viaje a India.

La media de kilómetros diaria es de casi 300 kilómetros. En India la media de velocidad que podemos obtener en muchas de las carreteras es de de 50 kilómetros por hora, de forma que muchos días el tiempo necesario para el desplazamiento será de 6 horas. En esas 6 horas, un viajero medio necesitará parar una vez al menos una vez para estirar las piernas y otra vez para comer, lo que nos llevará una hora y media más en el traslado. Teniendo en cuenta que los museos y el patrimonio cultural cierra a las 17:30h, para llegar cada día y ver algo de la ciudad deberíamos de salir como muy tarde a las 7:00 A.M. para, al menos tener 3 horas para conocer la ciudad.

O sea, levantarnos como máximo a las 6:30h, para recoger maletas y desayunar en 30 minutos y volver a nuestro coche para pasar otra larga jornada de nuestras vacaciones, en la que estaremos una media de 7,5 horas de traslado (entre recorrido y paradas).

Este itinerario por India Norte cuenta exactamente los mismos kilómetros que existen entre Madrid y Volgogrado (antiguo Stalingrado), pero no por autovías sino por carreteras terciarias.

Hay veces que un precio muy bajo conlleva para el cliente otro tipo de elevadísimos costes.


Sobre el autor:
PabloPablo Pascual es Director de Sociedad Geográfica de las Indias. Gran conocedor de India, Pablo se obstinó en ofrecer lo que a él le gustaría encontrar en el sector de agencias de viajes tradicionales: especialistas por destino con un solo propósito, la calidad. Para más información: [Quiénes somos]

El pueblo gitano… ¿viene de India?

Mujer gitana rajastaní, bailando

Foto: Álvaro Maldonado, Sociedad Geográfica de las Indias.

Primero decir que el objetivo de este artículo no pretende ser divulgativo, ni mucho menos. De los ensayos se encargan los historiadores, lingüistas, etnólogos, etc. Se trata más bien de, modestamente, plantear un asunto a mi parecer bastante desconocido y curioso, y a ser posible, destapar a ese pequeño investigador que todos llevamos dentro.

¿Por qué hablar del origen indio del pueblo gitano?

Hacía tiempo que ya había oído teorías sobre el supuesto origen indio o en Oriente Medio de los gitanos, pero la verdad es que nunca me había planteado nada más allá de un “¡qué curioso!”.
Recuerdo que durante FITUR 2008, en uno de esos escasos momentos en los que  la feria te permite darte un respiro, una señora india de cierta edad me pidió sentarse a descansar en mi stand. Tras una larga jornada, parecía que al cuerpo le apetecía un poco de conversación vanal con un desconocido. La señora, de aspecto entrañable, tomó la inciativa y comenzó a hablar de lo que le había parecido la feria y de las similitudes que encontraba entre los españoles y los indios. En un momento dado de la conversación me dijo que había varias palabras en castellano que tenían un origen claramente indio; entre otros ejemplos, dijo la palabra “armarí” -transcribo literalmente lo que entendí-, refiriéndose a nuestra palabra armario. Me dijo que aquella palabra probablemente fue traída desde India por los gitanos. Aquello me pareció curiosísimo.

Mi primer viaje a India.

Cuando tuve la oportunidad de visitar India por primera vez, una de las cosas que más me llamó la atención era el aspecto de los indios. La verdad es que la variedad de tonalidades de piel, rasgos físicos, estaturas, complexiones y vestimentas hacía honor a la diversidad que esperaba de un subcontinente con ¡más de un millón cien mil habitantes! No obstante, los rasgos predominantes me parecían muy similares a los de los gitanos españoles de hoy en día.
Durante el viaje intenté aprender el máximo de palabras en hindi posible, aunque en realidad no sé si valió la pena ya que, como decía mi abuelo, duraron en mi cabeza tres días… “antes de ayer, ayer y hoy”.
Por supuesto, las palabras que más llamaban mi atención eran las que tenían una similitud clara con nuestro idioma. Encontré algunas como candil o cántaro –no sabría transcribir cómo lo decían ellos, pero era realmente similar-.
Más que probablemente todas estas palabras “similares” tengan que ver con el origen sánscrito de muchas palabras de las lenguas indoeuropeas, y no tanto con las posibles aportaciones “caló” al castellano.

Estando en India, tuve la oportunidad de entrevistarme con muchísimas personas, pero en profundidad con muy pocas; una de éstas últimas  fue el Front Office Manager de hotel Radisson de Varanasi, el señor Brijesh Singh. Nuestro anfitrión en el hotel muy amablemente nos invito a almorzar. Al igual que suele ocurrir en España, durante la sobremesa surgió la conversación informal, momento que yo aproveché para seguir curioseando.  “¿Sabía que en España hay mucha gente de etnia gipsy y que, supuestamente, tienen un origen indio?” le pregunté.
Poco a poco empezamos a entrar en calor con el transcurso de la conversación y surgieron “coincidencias” curiosas. Comencé a decirle apellidos “típicamente gitanos” y, al llegar a Salazar, me dijo “¿cómo? ¿como?”; “Salazar” repetí. Resulta que hay un pueblo en el estado de Rajastán, cerca de Fatehpur Sikri llamado Salasar.
Fue bonito reforzar la idea del vínculo entre nuestras culturas, aunque fuese “con calzador” y sin ningún rigor científico. En un momento dado de la conversación el señor Singh me preguntó “¿pero como es esa gente físicamente?”, cosa que a mi me hizo mucha gracia, ya que él mismo era el vivo retrato de cualquier persona perteneciente al pueblo gitano español.

Cuando llegué a España, escuché una entrevista en La Rosa de los Vientos de Onda Cero, que hacía Bruno Cardeñosa al presidente de una asociación del pueblo gitano, si no recuerdo mal, dependiente del gobierno, pero de cuyo nombre no consigo acordarme. Este señor difundió en antena la teoría de que el pueblo gitano, nómada por excelencia, procede de India, más concretamente de la región del Punjab.

Un poco de historia.

El mapa muestra el recorrido del pueblo gitano desde Punjab hasta España, a lo largo de los siglos.El término español “gitano” parece ser una corrupción de egiptano, aplicado a este pueblo por la creencia errónea de que procedía de Egipto. En el siglo XVIII, el estudio de la lengua romaní, propia de los gitanos, confirmó que se trataba de una lengua índica, muy similar al punjabí o al hindi occidental. Esto indicaba que el origen del pueblo gitano se halla en el noroeste del subcontinente indio, en la zona en la que actualmente se encuentra la frontera entre los estados modernos de India y Pakistán, posiblemente de la región del Punjab. Este descubrimiento lingüístico se ha visto además respaldado por estudios genéticos.
Lo que es aceptado por la mayoría de los investigadores es que los romaníes podrían haber abandonado la India en torno al año 1000 y haber atravesado lo que ahora es Afganistán, Irán, Armenia y Turquía.

Para más información:
> Sigue leyendo un poco de historia: en la Wikipedia / en la web Unión Romaní.
> Interesante ensayo sobre el origen del pueblo gitano, en esta página.


Sobre el autor:
JorgeJorge Álvarez es Responsable de Producción de Sociedad Geográfica de las Indias. Su trayectoria entre mayoristas, minoristas, compañías aéreas, alquiler de servicios de tierra o incluso de guía acompañante le ha permitido tener hoy una visión global del sector y conocer de primera mano los distintos detalles que se necesitan para asegurar un viaje sin errores. Para más información: [Quiénes somos]

Raja, el “luckyman”

Raja posando junto a nuestro vehículo

Raja es aire fresco. Una de esas personas que da alegría conocer. Es una suerte poder contar con personas como él. Un joven, en un joven país, que demuestra que India tiene aún más futuro que pasado.

Una lección: aún en las condiciones más duras, Raja se siente tremendamente afortunado, elegido por la suerte, agradecido de todo lo que tiene.
Raja dice con orgullo que lo imposible a veces es posible… sólo hay que confiar. Se define como un tipo con suerte, un luckyman.

Quedó huérfano de padre y madre a los 14 años. Fueron años muy difíciles, en los que sacar adelante su vida y la de su hermana fue muy duro. Durísimo. Desde entonces, la vida le ha mostrado caras muy diversas: un tsunami del que escapó por los pelos mientras varios amigos morían ahogados; dos oficios (frutero y desde hace cuatro años, driver); una familia… Y sobre todo, un carácter, el que ha ido modelando, propio de alguien que se inspira en sus propios sueños para construir el día a día.

Su vida está llena de historias, como poemas épicos al puro estilo de Oriente, como un Ramayana casero…. Su hermana fue abandonada ante el “altar”, cuando el matrimonio estaba concertado y a punto de celebrarse. Un buen amigo le propuso (para que el honor de su hermana no quedara “manchado”) que él se casaría con ella. Sólo había que cambiar el nombre de las tarjetas de invitación… Y así fue, bajo la mirada atónita del pueblo. El padre del voluntarioso marido sólo puso una condición: le parecía bien que su hijo se casase con la hermana Raja, si Raja a su vez se casaba con su hija … Y así, de carambola, Raja y su actual mujer consiguieron unir en matrimonio todo el amor que protegían en secreto desde hacía años…
El fruto sería Anu, la niña de sus ojos, nacida con sólo seis meses. No pudiendo pagar la factura de una incubadora, su mujer sacó esa misma tarde del hospital el bebé, todavía sin nombre. Selló la casa. Candó la puerta de la habitación de la niña. A partir de ese momento, estaba prohibido verla. Todos debían lavarse varias veces al entrar en casa. Nadie pudo ver la niña, ni siquiera Raja,  hasta pasados siete meses, cuando la madre la presentó a todos, sana y salva, fuerte y nacida otra vez, en su propia casa. Anu había nacido.

Raja dice que no tiene religión. Sólo cree en la humanidad de las personas. Dice que no tiene casta.
Y así fue como, cuando tenía 12 años, perdió las becas de estudio. En el formulario que le dieron para poder optar a una  de las becas que se ofrecen para castas bajas, Raja escribió en la casilla que solicitaba su casta: “Indio”. Y en la casilla de subcasta contestó “Hombre”.
Hasta el director del Colegio público le felicitó por tan brillante concepción de su ciudadanía… Fue una fiesta, un orgullo en el barrio….pero se quedó si beca, porque los inspectores no entendieron que sin tener dinero, Raja no quisiera tener casta…

Años más tarde, aún en la frutería donde trabajaba, empezó a conducir un camión. Para su primer destino, el marido de su hermana le indicó cada cruce de caminos, cada carretera, a través de un móvil durante ocho horas. No podía fallar. Y llegó a destino. Y entregó la mercancía. Y demostró que era posible llegar a donde no sabes dónde está…

Con 26 largos años vividos y el brillo intenso en la mirada de quien se autoproclama un luckyman. Excelente chófer o conductor y excelente compañero de viaje.

Gracias, Raja.


Sobre el autor:
PabloPablo Pascual es Director de Sociedad Geográfica de las Indias. Gran conocedor de India, Pablo se obstinó en ofrecer lo que a él le gustaría encontrar en el sector de agencias de viajes tradicionales: especialistas por destino con un solo propósito, la calidad. Para más información: [Quiénes somos]

Para qué este blog

La riqueza del subcontinente indio es inabarcable y un desafío a cualquier intento de clasificación o compilación. Por eso con este blog somos conscientes de que sólo podremos presentar algunos aspectos.

Este proyecto parte de nuestra propia experiencia en este país, al que nos dedicamos todos los días, en el que vivimos algunos de nosotros. Y del profundo respeto y admiración por una civilización, unas tradiciones y unas gentes realmente únicas.

En los países occidentales practicamos la idea de tomar nuestros valores y nuestros modelos como algo de validez universal. Debido a esto no es raro viajar a India y regresar sin haber comprendido casi nada. Os animamos a Descubrir, con mayúsculas. A Conocer.
Porque India es un país nuevo cada vez que se visita.

Bienvenidos y bienvenidas al blog de Sociedad Geográfica de las Indias. Un canal que nace con el objetivo de contribuir al conocimiento de India y Nepal y despertar el interés por conocerlos, recorrerlos, adentrarse entre sus gentes y su cultura.

Porque India es país de ensueño, de leyendas. Tierra de sabiduría. Crisol y cuna de religiones. Lugar de encuentro, misticismo, inspiración y pensamiento. Aquí nació el budismo, la filosofía védica, el yoga, el ayurveda. Aquí se edificó la primera Universidad.

Porque es una civilización con más de 5.000 años de Historia, su Patrimonio inigualable y único configura una de las listas más extensas de UNESCO.

Por su exquisita gastronomía, sus deliciosas manifestaciones artísticas en formas de danza, música, decoración, arquitectura o escultura…

Porque en esta tierra la Naturaleza se muestra en todas sus formas. Exótica y virgen. Cosmos de sensualidad, colorido y ritmo.

Por ser uno de los motores tecnológicos, cinematográficos o farmacéuticos del planeta. Economía emergente de grandes contrastes. Desde los artesanos de primitivos procedimientos y herramientas centenarias a la vanguardia tecnológica e industrial.

Por sus mil trescientos millones de personas. Su diversidad arrolladora y su valiosísimo bagaje cultural, mezcla de tradición y modernidad.

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