Archivo de la categoría ‘Tradiciones’
Mi querida boda india
Si casarse en occidente ya es toda una cruzada, hacerlo en India supone una increíble travesía de ritos, rituales, tradiciones y supersticiones difícil de superar por cualquier otro protocolo nupcial del mundo.
Una boda india no sólo celebra la unión entre un hombre y una mujer. El vínculo nupcial se hace extensivo a las dos familias de los contrayentes que deberán negociar el contrato más importante de sus vidas. Pero para que esto ocurra, un astrólogo deberá cotejar antes las cartas natales de los futuros esposos, así como la fecha más favorable para que se produzca dicha unión. En caso de no ser compatibles, casi con toda seguridad, la boda no se llegará a celebrar. Si, por el contrario, la prueba astrológica es superada, la maquinaria nupcial se pondrá en marcha.
Una vez decidida la fecha, toca tratar uno de los puntos cruciales del “negocio”: la dote matrimonial. Aunque esta tradición fue abolida en el año 1961, en la actualidad sigue presente en India disfrazada en forma de regalos y otros gastos vinculados al matrimonio que, muchas veces, suponen un sacrificio extremo para las familias poco pudientes.
Superados los primeros obstáculos, comienza el espectáculo:
La fiesta de compromiso: En ella, los contrayentes se intercambian anillos y la familia de la novia obsequia a los prometidos y a la familia del novio con joyas, dulces y dinero.
Sangit o la fiesta de la música: Es una celebración previa a la boda protagonizado por la sección femenina, parientes y amigas de la familia de la novia, en la que la música tiene un papel principal: se canta y se baila toda la noche. Algunas canciones contienen versos atrevidos en los que se hacen bromas acerca de la futura familia política, la noche de bodas o lo que ocurre después del matrimonio.
La “noche de la henna”: Es un ritual imprescindible, que se celebra a lo largo del sangit, en el que las mujeres se adornan manos, antebrazos y pies con tatuajes hechos a base de pasta de henna. Durante el proceso, la novia es instruida en los pormenores del matrimonio.
Fiesta alternativa de lo hombres: Mientras las mujeres celebran el sangit, los hombres disfrutan de su propia fiesta a ritmo de hits bollywoodienses. Aunque, a veces, les resulta más interesante “espiar” lo que hacen las mujeres…
Rituales pre-boda: Entre los rituales de buen augurio y belleza dedicados a los novios está el Teil Baan o Heldi que se realiza durante la misma mañana de la boda. Las mujeres casadas de la familia aplican una fórmula, a base de diferentes especias, sobre pies, rodillas, codos, hombros y frente de la prometida.
El encuentro de los novios: Tras una visita al templo, el novio llega, a caballo o en carroza, al lugar donde se celebrará la ceremonia. Le acompaña su séquito que avanza lentamente, parándose cada pocos metros para bailar al ritmo de los tambores.
Una vez dentro el novio espera a su prometida sentado en un trono. Poco después llega ella acompañada de sus familiares y amigas más cercanas.
Durante toda la boda la novia debe parecer tímida y no debe mostrarse ni demasiado alegre ni demasiado triste para no herir la sensibilidad de ninguna de las dos familias.
Los novios presiden la fiesta sentados en su trono mientras los invitados disfrutan del banquete y de la música. Según la tradición más estricta no deben hablar.
La boda religiosa: Poco después de la media noche, tiene lugar la verdadera boda religiosa a la que sólo asisten los más allegados.
Durante más de dos horas el sacerdote, los novios y sus padres interactúan en un complejo entramado de símbolos y rituales, en los que se recitan versos en sánscrito, se intercambian rupias, flores, arroz, etc.
Después de dar siete vueltas al fuego, los novios están oficialmente casados y el novio le pone una cadena a la novia en señal de protección.
Una nueva familia: Tras la boda, se produce una dolorosa separación entra la novia y su familia. Según la tradición, la novia pasa a formar parte de su familia política. Atrás queda su primer hogar en la casa de sus padres.
La fiesta final: Días después de la ceremonia, y en un ambiente mucho más distendido para los recién casados, se celebra la fiesta del matrimonio. La pareja puede ahora mostrar abiertamente su alegría y participar en el baile. Con esta celebración se pone punto final a la agotadora maratón de celebraciones. Los recién casados pronto se embarcarán en su luna de miel, en busca de un merecido descanso.
>> Os invitamos a ver este fragmento del programa Callejeros Viajeros, emitido por Cuatro TV, con el que Sociedad Geográfica de las Indias colaboró:
>> Más información: La lógica del matrimonio concertado.
>> Continúa en: Menú de boda India.
—
Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]
Mehandi, el arte de pintar el cuerpo con henna
El mehandi (o mehndi) es una técnica de coloración de la piel a base de un preparado de pasta de henna, un tinte natural de color rojizo que también se utiliza para teñir el cabello. Su uso es común en países de Oriente Medio, Asia o África.
Simbolismo
En India, las futuras esposas adornan sus manos y pies con tatuajes de mehandi como parte de un ritual sagrado que favorece la felicidad y la fertilidad y protege contra el “mal de ojo”.
Además de en las bodas, los tatuajes de mehandi se utilizan en el 8º mes de embarazo, los nacimientos y las ceremonias de nombramiento. Normalmente, la henna se aplica en pies y manos realizando dibujos de motivos geométricos o florales.
Tatuajes caseros
Aunque en algunos países, especialmente en India, se vende la pasta de henna en conos ya lista para su uso, cualquiera puede preparar de forma casera la pasta de mehandi para realizar un tatuaje. El procedimiento es más que sencillo.
Ingredientes:
Un paquete de henna en polvo (de venta en herboristerías)
Aceite de eucalipto
Té negro
Un limón o lima
Azúcar
Preparación:
Con un colador, tamizamos bien el polvo de henna hasta que quede libre de impurezas y lo reservamos. Ponemos agua a hervir con hojas de té negro. Lo dejamos cocer a fuego lento durante 5 minutos. Mientras, mezclamos la henna, el azúcar y el zumo de 1 limón. Una vez lista la mezcla le vamos añadiendo el agua de té hasta conseguir una pasta de textura consistente que mezclaremos con unas gotas de aceite de eucalipto. Para acabar, cubrimos la pasta con film transparente y la dejamos reposar de 24 horas a 48 horas.
Aplicación:
Recortamos un pedazo de plástico en forma de cuadrado con el que haremos un cono (similar al que utilizan los reposteros, pero en miniatura) donde colocaremos la pasta. Lo cerramos bien por el extremo más grueso con cinta adhesiva y, antes de usarlo, hacemos un pequeño agujero por el vértice para comenzar a pintar. Podemos utilizar un palito de naranjo (como el que se usa en manicura) para corregir pequeños detalles.
Conforme avancemos el diseño, iremos aplicando sobre el dibujo zumo de limón mezclado con azúcar con la ayuda de un algodón. Esto ayudará a conservar y fijar la pasta.
Una vez terminado:
Es importante dejar actuar la pasta sobre la piel durante 24 horas, evitando el agua y los roces.
Pasado ese tiempo, retiramos la pasta con el filo de una navaja o cuchillo y aplicamos aceite de eucalipto sobre la piel para favorecer su conservación.
El mehandi dura en torno a las 2 semanas, dependiendo de la frecuencia con que se moje la zona.
—
Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]
Arte popular, las pinturas Madhubani
Las pinturas madhubani (una gran tradición de la región Mithila de Bihar, India) están entre las más famosas del mundo. Un arte popular que expresa la creatividad y la sensibilidad de la gente. Como cualquier tipo de arte popular, muestra también la psicología de la sociedad a la que pertenece; refleja la moral, los valores y las costumbres de la región de una manera muy interesante.
El arte de las pinturas madhubani es una moda tradicional de pinturas desarrollada en la región de Mithila, en los pueblos cercanos a la ciudad de Madhubani. Literalmente, la palabra Madhubani significa “bosque de miel”.
Las pinturas madhubani son monopolio exclusivo de los artistas y su conocimiento pasa de generación a generación, de madres a hijas. Las chicas aprenden a jugar con el cepillo y con los colores desde la niñez. El momento culminante es la decoración del kohbar (es el nombre que recibe el cuarto de la casa donde vive la nueva pareja después de la boda).
Aunque las pinturas están hechas tradicionalmente por mujeres, los hombres se van implicando cada vez más, para poder responder a la demanda.
También el proceso tradicional se va modificando. Si tradicionalmente la pintura se realiza artesanalmente, en una pared enyesada o en una pared de barro, ahora la demanda comercial está llevando las pinturas a papeles y ropas.
Su origen es bastante desconocido. Se cree que el rey “Janak” había pedido desarrollar estas pinturas para la boda de su hija Sita, esposa del dios Ram.
Básicamente las pinturas son de motivos religiosos. El tema central de todas las pinturas es el amor y la fertilidad. Se hacen en los cuartos especiales de la casa, como en el cuarto destinado a la oración, el área ritual, el cuarto nupcial, en las paredes principales del pueblo amodo de bienvenida, etc.
Los dibujos de la naturaleza y de la mitología son adaptados y versionados según el estilo de cada región, incluso cada persona. Los temas y los diseños más pintados son la adoración de las deidades hindúes y episodios de sus escrituras sagradas, como el episodio de Radha y Krishna, Rama, Shiva, Ganesh, Laxmi, Sarswati, el mono, el sol, la luna, la planta de tulasi, la deep (es una lámpara tradicional de tierra, símbolo de la vida feliz), escenas de boda y otros acontecimientos sociales.
Antes de empezar la pintura, las mujeres suelen realizar una oración a la deidad para que su favor les acompañe en sus objetivos, comerciales o rituales.
Para su elaboración, se usa como cepillo el algodón envuelto sobre un palo de bambú. Los colores que se aplican están preparados manualmente por los artistas. El color negro se prepara mezclando tizne con fimo de vaca; el amarillo se prepara a base de cúrcuma y leche de hoja de Banyan; el azul se extrae del índigo; el rojo de la flor de kusum; el verde de la hoja del árbol de madera manzana; el blanco de polvo de arroz; y naranja de la flor de palash.

Pintura madhubani típica de la tradición Kayastha. Sus colores predominantes son el rojo, amarillo y negro.
Los exponentes principales de las pinturas madhubani son el estilo ¨Maithil Brahmin¨ y el estilo ¨Kayasthas¨, característicos de los pueblos de Jitwarpur y Ranti, muy cerca de la ciudad Madhubani donde yo nací.
Allí, las pinturas madhubani se han convertido en un centro de actividad comercial.
Diariamente, se puede ver a los más jóvenes ocupados en arreglar y confeccionar los papeles artesanalmente y buscando los colores.
La comercialización de las pinturas madhubani empezó en 1962, cuando un artista extranjero que viajaba por este pueblo se sentió atraído por los murales. Persuadió a las mujeres para pintar esos mismos dibujos en papel, para poder llevárselo y mostrarlos en su país. La idea fue un gran éxito y así comenzó la comercialización. Desde entonces, la forma de pintar se ha diversificado en diferentes modos.
Aunque les he dicho a ustedes muchas cosas sobre las pinturas madhubani, no es posible explicar en apenas unos párrafos una tradición de pintura que ha continuado desde siglos. Por eso les animo a que visiten la región de Mithila, al menos una vez en su vida, para que puedan ver todas las cosas de cerca y también conocer otras tradicionales gloriosas de este lugar.
—
Sobre el autor:
Chandra Shamsher nació en la frontera india con Nepal, pero su corazón es aventurero y le encanta viajar y quienes viajan. Es licenciado y máster en Lengua Española y cursa sus estudios de Turismo Internacional en Suiza. No hay idioma que se le resista, y su visión del mundo es amplia, muy amplia, como su mente. Para más información: [Quiénes somos]
La celebración de los lazos (Raksha Bandhan)
El Raksha Bandhan, también conocido como Rakhi Festival, es uno de los grandes festejos populares de India. Aunque en origen celebra y fortalece los vínculos entre hermanos, en la actualidad extiende su radio de acción a primos, amigos y vecinos, más allá de su religión, casta o color.
Tradicionalmente, el Raksha Bandhan (que significa ‘vínculo de protección’) es una festividad que celebra los vínculos entre hermanos. En el ritual, la hermana ata un “rakhi” (pulsera de hilo) en la muñeca de su hermano y reza por su bienestar. Por su parte, el hermano promete protegerla y cuidarla bajo cualquier circunstancia.
Sin embargo, desde que el Premio Nobel Rabindranath Tagore aprovechara la ocasión del Raksha Bandhan para difundir el espíritu nacionalista entre personas de diferentes orígenes étnicos, la celebración de este popular día de hermandad se ha convertido en una ocasión especial que suscita armonía social al margen de los vínculos de sangre. El poeta bengalí acertó el pleno al ver en el festejo un vehículo para promulgar la confianza y la coexistencia pacífica del país.
Hoy en día, el rakhi puede ser atado para mostrar solidaridad o afinidad, tal y como ocurrió durante los movimientos por la independencia de India.
El próximo Raksha Bandhan se celebrará el sábado 13 de agosto de 2011. La celebración siempre coincide con la luna llena, por lo que cada año varía ligeramente la fecha exacta.
El día de Raksha Bandhan
La celebración, como suele ocurrir con todas las fiestas que acaban siendo comerciales, comienza con bastante antelación. Aproximadamente un mes antes los coloridos rakhis se extienden por todos los mercados del país. Para ese día especial, hay que comprar ropa nueva y regalos. Las tiendas y las confiterías seducen a través de sus escaparates..
Y por fin, llega el auspicioso día de Raksha Bandhan. Después de tomar un baño temprano, las familias se engalanan para la ceremonia. La hermana prepara el rakhi thali, ofrenda que tradicionalmente se usa para las deidades, a base de diya, tika, arroz, sándalo, incienso y dulces. Tras las oraciones, la hermana ata el rakhi en la muñeca de su hermano como símbolo de amor y afecto. El hermano lo acepta y jura protegerla en todo momento de cualquier peligro. El ritual finaliza con el intercambio de regalos entre hermanos. Después, toda la familia se une para compartir un delicioso festín, música y bailes hasta que el cuerpo aguante.
Video de TV Daijiworld (1’ 06’’). Pulsa aquí si no puedes verlo correctamente.
Los tiempos han cambiado
Hoy en día nadie tiene excusa para dejar de expresar sus emociones. No hace falta estar presente. Los sentimientos viajan por la red de Internet y saltan de móvil en móvil el día de Raksha Bandhan. La compra de rakhis virtuales online gana terreno a los tradicionales hilos decorados. El surtido de rakhis con mensajes prefabricados es amplio ya sea en forma de e-card interactiva, e-mail o sms.
—
Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]
India, la familia es lo primero
En India podría decirse que la familia es más importante que el individuo aislado. Para los más tradicionales, el individuo es un concepto venido de occidente, de sociedades que podríamos considerar más egoístas o más aisladas.
En este país, solamente un sadhu carece de familia. Forma parte de su renuncia con el mundo material. Todo el mundo tiene una familia o, en segundo paso, pertenece a una casta cuyos intereses están por encima de los propios.
La familia extensa.
La familia directa, o joint family en inglés, es el primer núcleo social y el más importante. Está conformado por el hombre ‘cabeza de familia’ o patriarca y su mujer, sus hijos, las esposas de sus hijos y los hijos de estos. Y también hijas o hijos que no se hayan casado todavía, tías, abuelos, etc.
Así, en una misma casa pueden vivir decenas de personas, miembros de la misma familia.
Aquí, la familia pone todos los ingresos en común. El ‘patriarca’ y su mujer recogen todo el dinero entrante y administran toda la economía según su criterio. Esto es importante en un país donde la tasa de paro es muy elevada y donde los ancianos no reciben jubilación.
A veces, cuando el patriarca muere o no puede sostener la responsabilidad familiar, la familia se divide entre cada hijo con su respectiva familia, o bien el hijo mayor toma el relevo.
Lógicamente, la vida y las sociedades van cambiando y no siempre se conserva este modelo tradicional ni encontramos a todos los miembros de una familia viviendo en el mismo techo. Sin embargo, esta unión familiar siempre permanece como lo más importante y, aunque vivan separadas, nadie olvida que forma parte de una unidad familiar más amplia. Siempre se unirán en las grandes ocasiones, o viajarán juntos cada año.
El matrimonio.
Siguiendo el modelo tradicional, tras el matrimonio el hijo continúa viviendo en casa de sus padres y su esposa viene a vivir con la familia del marido. Puede decirse que deja atrás su pasado y pasa a formar parte de su nueva familia, a todos los efectos. Allí vivirán y tendrán descendencia, conformando una familia ‘extensa’ entre los padres, hijos y sus mujeres, hijos (nietos), etc.
Visto así, el matrimonio no es sólo una relación entre individuos sino entre familias. De ahí que la responsabilidad de elegir marido o mujer recae más sobre las familias que sobre los propios novios, y de ahí la importancia de elegir a alguien muy ‘compatible’ atendiendo a su horóscopo, su casta, su procedencia, etc. ya que pasa a convivir bajo el mismo techo familiar.
Por cierto que la ley exige que el novio tenga más de 21 años y la novia más de 18 para celebrar una boda, aunque son frecuentes los matrimonios prematuros, incluso entre niños.
Cada uno por su nombre.
Es curioso conocer que, basándose en este modelo de familia, se ha desarrollado un lenguaje específico para identificar a todos los miembros de la familia. Si para nosotros la palabra ‘tío’ es bastante unívoca, para un indio se divide en cuatro formas o palabras: ‘tau’ o hermano mayor del padre, ‘chacha’ o hermano mayor del padre, ‘mausa’ o hermano de la madre, ‘phupha’ o marido de la hermana del padre. Lo mismo pasa con ‘cuñado’…
Conocer la correspondiente forma de llamar a cada miembro de la familia según su parentesco contigo es especialmente importante, ya que se considera de mala educación llamar, por ejemplo, a los mayores por su nombre, especialmente si son de la familia de tu cónyuge. Así por ejemplo la mujer no llamará a su suegro por su nombre sino como ‘padre de…’ y el nombre del hijo mayor.
El roce hace el cariño.
En una sociedad donde predomina el matrimonio concertado, se antepone el interés familiar al personal. Primero vendrá el matrimonio, luego el amor.
Podemos imaginar lo complicado que nos resultaría esto, especialmente para la mujer, que abandona sus raíces para ir a convivir con una familia totalmente nueva que apenas conoce (salvo por alguna reunión previa y los momentos organizados para encontrarse con su futuro esposo).
Y, cabe imaginarse también que, en una enorme familia que convive bajo el mismo techo, también hay más oportunidades para el amor o para el conflicto…
Hay una metáfora india que viene a explicarlo muy gráficamente:
Hay dos clases de erizos. Unos duermen juntos y otros separados.
Los erizos que duermen separados son como la familia occidental: no se molestan entre sí, no se pinchan, pero pasan frío. Los que duermen juntos no pasan frío, pero se pinchan unos a otros todo el rato.
**Animamos a los lectores a ver alguna película de Bollywood para descubrir este modelo familiar. Prácticamente en todas podrán contrastarlo.
—
Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Bishnois, tradición ecológica
En Rajastán, a unos kilómetros de puntos turísticos habituales como Jodhpur o Ranakpur, es posible descubrir una de las comunidades más interesantes de la India auténtica y tradicional.
Son los bishnoi, seguidores de una interesante propuesta religioso-filosófica basada en la conservación natural, el respeto al medio ambiente y la convivencia ecológica sostenible.
‘29’ normas.
Su estricto modo de vida se basa en los textos del gurú Jambheswar, que en el siglo XV redactó las 29 normas que dan nombre a esta comunidad (‘bishnoi’ significa ‘29’). Están recopiladas en el ‘Shabadwani’.
De estos ‘mandamientos’, diez se refieren a la higiene personal y la salud: tomar un baño todas las mañanas; cuidar a las mujeres y a los bebés, especialmente tras el parto…
Siete hablan de cómo llevar un buen comportamiento social: pensar bien lo que se va a decir antes de hablar; ser compasivo/a; no robar; no mentir…
Cinco a la devoción a Dios: meditar dos veces al día…
Ocho hablan directamente de la preservación natural y la convivencia ecológica con la vida natural y animal: no dañar árboles vivos; no matar a ningún ser vivo (animal o vegetal); no comer carne; no llevar ropas azules (en la India antigua, el azul se conseguía a través de la planta del índigo, lo que significaba plantarla para cortarla), no beber alcohol, no fumar tabaco ni opio ni derivados…
Las mártires de Khajarli.
Quizás este episodio sirva para conocerles un poco mejor: Corría el año 1730 cuando el maharajá de Jodhpur necesitaba madera para ampliar su palacio. Cerca de la ciudad había bosques, poblados por pequeñas comunidades de personas que vivían en aldeas de pequeñas cabañas construidas con barro y cañas, utilizando lo que la Naturaleza ofrecía. Eran pocos y parecían seguir unas costumbres demasiado estrictas, demasiado conservacionistas para lo que el ‘progreso’ exigía. Así que el maharajá ordenó la tala del bosque.
Pero 366 mujeres bishnoi de la aldea Khejarli, lideradas por Amrita Devi, reaccionaron de forma imprevista para defender su bosque: se abrazaron y se ataron a los árboles.
Muchas mujeres fueron sacrificadas, pero el bosque se salvó y permanece hoy donde estaba, junto con distintas especies animales y un templo que recuerda aquel momento y que es lugar de peregrinación cada mes de septiembre.
También los bishnoi permanecen allí, como si el tiempo se hubiera detenido, viviendo como hace 300 años.
La comunidad bishnoi, en la actualidad.
Es asombroso visitar una aldea bishnoi en la actualidad. Como viajar en el tiempo. Descubrir sus cabañas, puramente ecológicas, comprender el importante uso de los excrementos de vaca debidamente secados y preparados: como combustible para el fuego y fuente de energía o como antiséptico. Es impresionante presenciar su modo de vida, sus ropas manufacturadas por ellos mismos (como Gandhi defendía), su contagiosa tranquilidad y su calma.
Es realmente especial compartir en silencio su comida, alimentos naturales (siempre vegetales) cocinados en un horno tradicional, servidos en cuencos de barro; explorar la organización de la comunidad según la disposición de las casas y los alojamientos, el establo y las tierras de cultivo. Es una fusión ordenada y perfecta con la Madre naturaleza.
Entristece ver cómo algunos hoteles de la zona y agencias intentan sacarle provecho turístico a las comunidades bishnoi, convirtiendo sus aldeas en un parque temático y comportándose sin respeto alguno por sus tradiciones. Incluso, a veces, alterando el equilibrio de su modo de vida. Por ejemplo, proponiendo allí picnics en los que se consumen alimentos prohibidos para los bishnoi o realizando allí mismo la ‘ceremonia del opio’ (sustancia expresamente prohibida para los bishnoi). Prácticas que no sólo faltan el respeto del pueblo que los acoge, sino que contribuye a generar esa mala imagen de los turistas occidentales.
Sociedad Geográfica de las Indias ofrece la posibilidad de conocer estas comunidades a los viajeros que lo deseen, siempre que se trate de un interés basado en el respeto mutuo. Lo hacemos en grupos reducidos y exclusivos (nunca unimos a personas desconocidas para organizar actividades), tras haber compartido algunas informaciones básicas para comprender y respetar a las personas que nos van a acoger, y por supuesto manteniendo siempre un escrupuloso cuidado con las costumbres, la sostenibilidad y los modos de vida de la comunidad bishnoi.
—
Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Tilakas y bindis, ojos para el alma
Un punto rojo dibujado justo encima de la zona del entrecejo, conocida como el ‘Tercer Ojo’, puede representar un estado civil, una insignia religiosa o una simple declaración de moda.
Cuentan que Dios nos dio dos ojos con los que poder ver el mundo físico, y un tercero, invisible, con el que poder ver el mundo etéreo. Según la tradición védica, el sexto chakra, el Ajna chakra, es un importantísimo centro de energía que se localiza en la frente, justo encima del entrecejo. Pintarlo de rojo es una vieja tradición que simboliza la apertura mística del ser y la capacidad de ver sin necesidad de utilizar los ojos. El tilaka suele de color rojo o azafrán y se fabrica con polvo o pasta de sándalo, ceniza, cúrcuma, arcilla, carbón y otras sustancias.
Un tilaka para cada Dios
Tradicionalmente, el tilaka es utilizado por los hombres en celebraciones de carácter religioso. Su forma dependerá del Dios al que profesen devoción. Quienes rinden culto al dios Shiva llevan tres líneas horizontales blancas en la frente con un punto rojo en el medio; mientras que los seguidores de Vishnu, llevan una marca blanca en forma de U ó V con una línea roja en su interior. Pero también existe un tilaka que fusiona ambos símbolos, expresando la indisolubilidad de las dos deidades. El color del pigmento del tilaka puede ser rojo, amarillo, azafrán, blanco, gris o negro, en función del material con el que está hecho. Los devotos de Lord Shiva suelen utilizar las cenizas sagradas (Bhasma), los de Vishnu la pasta de sándalo (Chandan) y los de la diosa Devi o Shakti el polvo de cúrcuma rojo (Kumkum).
Bindis para la mujer moderna
Algunas mujeres utilizan el tilaka en la frente y en la raya del pelo para indicar su estado civil como esposas. Según la tradición védica este símbolo es garantía de un matrimonio auspicioso. Sin embargo, hoy en día son muchas las mujeres que consideran que el legendario punto rojo no se adapta a la vida contemporánea, por lo que lo muchas lo han sustituido por el bindi, un ornamento autoadhesivo en forma de gota. Los hay de fieltro, de plástico, con incrustaciones de cristales de Swarovski y hasta de oro o brillantes.
Tilaka o bindi: las 4 diferencias
• Un tilaka siempre se aplica con pasta o polvo, mientras que un bindi puede estar fabricado con adhesivo, bisutería o joyas.
• Un tilaka puede ser usado por ambos sexos, mientras que un bindi es propio de sexo femenino.
• Un tilaka, por lo general se aplica por motivos religiosos o espirituales, o para honrar a un personaje o acontecimiento. Un bindi puede simbolizar matrimonio o simples fines decorativos.
• Un bindi se usa sólo entre los ojos, mientras que un tilaka también puede cubrir otras partes de la cara o del cuerpo, como los antebrazos y el abdomen.
Canto para aplicar el tilaka
om
ganga cha yamune chaiva
godavari saravati
narmade sindho kaveri
jale ‘smin sannidhim kuru
-
(O Ganges, O Yamuna,
O Godavari, O Saravati,
O Narmada, O Sindhu,
O Kaveri,
please become present in this water.)
—
Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]





















