Un paseo por Old Delhi
Retrocedamos en el tiempo hasta el año 1.639. Europa estaba inmersa en distintas guerras entre imperios: la Guerra de los 80 Años, la de los 30 Años… La Inquisición imponía su ley a uno y otro lado del Atlántico, juzgando entre otros a Galileo Galilei. El Papa Urbano VIII había prohibido la esclavitud en Iberoamérica, aunque el rey Felipe IV puntualiza prohibiendo sólo la de los indios, manteniendo la de los negros. En España se disfrutaba de la segunda parte de El Quijote, publicado unos años antes.
Mientras tanto, en India el imperio mogol disfrutaba de esplendor militar, comercial y artístico. El emperador Shah Jahan (1628-1658), nieto de Akbar el Grande (1562-1605), fundaba la que sería su nueva capital: Shahjahanabad. Una majestuosa ciudad amurallada, a orillas del río Yamuna, repleta de mansiones nobles, animados mercados y calles (Chandni Chowk), dependencias de la corte, mezquitas (Jama Masjid), jardines y un hermoso fuerte-palacio (el Fuerte Rojo).

Pintura de la Jama Masjid desde el Urdu Bazar (Fuente: Wikipedia)
Es la capital de un gran imperio y un importante centro comercial y de negocios. Y la que se llamó Shahjahanabad se expande, crece y amplia su influencia atrayendo población de todos los confines del imperio, mercaderes, etc.
Estamos hablando de la ciudad antigua de Delhi. Con una extensión de algo más de 6 km2, la ciudad tenía 14 puertas en sus murallas. Hoy no hay rastro de aquellas murallas de casi 4 metros de ancho y 8 de alto, pero algunas de esas puertas pueden verse todavía, como la Khooni Darwaza, la puerta sur.

Plano de Delhi en 1863 (Fuente: Wikipedia). Click para ampliar.
Delhi fue la capital hasta después de la caída del imperio mogol, cuando en 1857 el Raj británico la trasladó a Calcuta, decidiendo que era un lugar menos vulnerable y un punto estratégico más interesante, entre otras cosas para el comercio con la Compañía de las Indias Orientales. Entonces muchas cosas habían cambiado, eran otros tiempos, pero Delhi seguía creciendo. Para principios del siglo XX la población se extendía ya más allá de las murallas en numerosos barrios y distritos y fue cuando comenzó a llamarse “Old Delhi” o la ciudad antigua a lo que quedaba de aquel esplendoroso Shahjahanabad.
Hoy Old Delhi es en buena parte un laberinto de calles destartaladas, un continuo tránsito de personas y tráfico de vehículos de lo más inverosímil (rickshaws, coches de gama alta, autobuses, animales de carga, antiquísimos camiones decorados con esmero, etc.) Este hormiguero es un lugar muy frecuentado por turistas de todo el mundo, y por ello también proliferan los insistentes vendedores ambulantes, especialmente a la entrada de las atracciones turísticas, que esperan ávidos un grupo de extranjeros cuanto más grande mejor.
Recomendamos apreciar el ambiente y la vibrante vida de estas calles a través de un paseo en rickshaw, una buena forma para tomarle el pulso. Pero más allá de la vida en las estrechas callejuelas y los millones de postales que encontrarás allá donde mires, en Old Delhi encontrarás algunos de los puntos de interés más importantes para una visita a esta ciudad:
El Fuerte Rojo.
Considerado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el Fuerte Rojo era el palacio fortificado del emperador. Su nombre se debe al color rojo de la piedra arenisca con que se construyeron sus espesas murallas. En sus proximidades se alza otra fortaleza más antigua, Salimgarh, que había sido edificada 1546. Los dos edificios forman el Conjunto del Fuerte Rojo.
Los aposentos privados consisten en una serie de pabellones dispuestos en hilera y unidos por un canal conocido por el nombre de Nahr-i-Bihisht, Arroyo del Paraíso. Se considera que el Fuerte Rojo es una muestra representativa del apogeo de la creatividad del arte mogol, que en tiempos del emperador Shah Jahan alcanzó un mayor grado de refinamiento. La planta del palacio se basa en prototipos islámicos, pero cada uno de los pabellones muestra elementos arquitectónicos típicos de los edificios mogoles, en los que se puede observar la fusión de las tradiciones persas, timures e hindúes. La planificación y el estilo arquitectónico innovadores del Fuerte Rojo, así como el diseño de sus jardines, ejercieron una influencia considerable en la concepción de edificios y jardines realizados ulteriormente en el Rajastán, Delhi, Agra y otros lugares.
Chandni Chowk.
Es seguramente la calle más importante de Old Delhi, y da nombre al barrio. Si te dejas llevar por el primer impacto, es un lugar atestado de gente, un trajín desasosegante, un montón de ruido, edificios destartalados (no olvides que algunos datan del siglo XVII) y tráfico de locos. Pero si te detienes un poco acertarás a apreciar un pintoresco mercado callejero donde es posible encontrar cualquier cosa. Además de curiosas tiendecitas, algunas de ellas abiertas casi 24h, en el barrio se encuentran templos jainistas, hinduistas, musulmanes y sijs. Desde el siglo XVII ha sido lugar habitual para procesiones y desfiles.
Khari Baoli.
Considerado el mercado de especias más grande de Asia, es un paraíso para los sentidos. Sabores, olores y colores te sorprenderán en cada rincón. Disfrútalo, es un lugar irrepetible.
Jama Masjid. La Gran Mezquita.
No es ni mucho menos la única mezquita de este distrito, pero es la más frecuentada y relevante. Es la más grande de India, construida en el siglo XVII en tiempos del emperador mogol Shah Jahan, que también ordenó construir el Taj Mahal.
Como la mayoría de los templos en India, no es sólo un lugar de oración. Es un centro social, un punto de reunión donde hay grupos y familias que pasan el tiempo, en actitud afable y curiosa.
‘Raj Ghat’. Memorial de Gandhi.
Aquí incineraron al Mahatma y una llama permanente brilla en su nombre, sobre una placa de mármol. Es un lugar muy visitado, con más de 10 mil visitantes al día, y un entorno cuidado con mimo y devoción. Un oasis para respirar paz, descansar y valorar la obra y la historia de Gandhi.
Gastronomía.
Old Delhi es reconocido por su gastronomía. Es posible disfrutar de exquisitos platos vegetarianos y especialidades de la cocina mogol, generalmente muy picantes. Restaurantes como el Karim (cerca de la mezquita) o el Moti Mahal son algunos de los más reconocidos, pero hay muchos otros, especialmente en los barrios musulmanes. Recomendamos probar aquí el tandoori chicken, los kebabs seekh, el nahari, la korma y otras delicatessen.
¿Sabías que…?
- La lengua urdu, una de las principales en India, surgió del barrio comercial del “Urdu Bazar”, en Old Delhi.
- La iglesia más antigua de Delhi data del año 1836. Es St.James Church, anglicana. Su construcción fue pagada por el propio Coronel James Skinner. Le costó 95 mil rupias. Hoy serían unos 1.400 €.
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Sobre el autor:
David Martín es colaborador de Sociedad Geográfica de las Indias. Fascinado por India, sus gentes y su diversidad, David colabora con Sociedad Geográfica de las Indias desde 2008, haciéndolo compatible con su trabajo en organizaciones como Unicef o Amnistía Internacional. Con nosotros ha dirigido la estrategia de comunicación y redes sociales hasta 2011 y actualmente colabora aportando una visión humana, transformadora y comprometida, asegurando que un viaje exclusivo y de alta calidad sea compatible con una experiencia enfocada al descubrimiento y el respeto por las personas y las costumbres locales. Para más información: [Quiénes somos]
Lo recuerdo como si fuese ayer…
Por: Belén Serrano.
Buenas tardes:
Han pasado más de dos años desde que dio comienzo mi andadura por el mundo, para realizar un proyecto en el que siempre había soñado. Todavía recuerdo como si fuese ayer, el momento en el que empecé a organizar mi primer viaje con destino a India.
La verdad es que tuve mucha suerte de contactar vía internet con la agencia que me proporcionaría todo lo necesario para llevar a cabo mi trabajo, Sociedad Geográfica de las Indias. Qué magnifica decisión tomamos aquel día, porque cuando te embarcas en un viaje a un lugar lejano y desconocido, es de suma importancia tener todo perfectamente organizado y sentirte protegido y amparado.
En este viaje, como en el resto del proyecto, me acompaña mi marido y compañero Miguel, haciendo las tareas de asistente de fotografía, protector y magnífico acompañante. Juntos compartimos no solo mi trabajo, sino también el descubrimiento de nuevas culturas, paisajes y conocimiento de las costumbres gastronómicas de cada lugar.
Sin olvidarnos de la parte más importante de este viaje: atrapar los sueños y las realidades en las que viven las personas a las que les ha tocado vivir la peor parte de la vida, aquellos que por su condición de discapacidad, pobreza o abandono, luchan por sobrevivir en un medio hostil.
Esa cara oculta de la vida que yo me he empeñado en descubrir, para intentar por medio de mis imágenes minimizar el impacto que nos produce cualquier imagen que nos habla de un mundo desconocido y así acercar su diversidad y valorar que no todos tienen la misma suerte que nosotros.
Nuestro viaje comienza el día 1 de febrero de 2010, vía París,en un día tremendamente frío. Tanto es así que nuestro vuelo salió con una hora de retraso debido a la enorme nevada que había en París. El paisaje nevado nos acompañó durante varias horas, creo que hasta nuestra llegada al Mar Negro. Fue todo un espectáculo visual divisar aquel paisaje interminablemente blanco.
Otro de los detalles que me llamó la atención fue el ambiente del avión: lleno de gentes singulares de diversas culturas y razas, pero en su mayoría indios sijs, ataviados con sus coloridos turbantes y sus curiosas y prominentes barbas.
Esto era solo la antesala de lo que vendría después, ya que en cuanto bajamos del avión comienza el verdadero y llamativo ambiente de la Indía, algo realmente peculiar y a su vez fascinante.
Al poco de aterrizar cruzabamos la salida de la terminal cuando divisamos un cartel con nuestro nombre, y sí, allí estaban nuestro chófer y con él, el que sería nuestro guía e interprete en India, una persona sin dobleces, un ser humano excepcional, hoy un buen amigo: Lalit.
Nos recibieron con la calidez de alguien que ya de antemano te aprecia. Sus miradas eran limpias y llenas de ilusión por hacernos felices… Al poco rato llamaba Pablo, director de Sociedad Geográfica de las Indias, como si de un familiar nuestro de tratase, preguntándonos qué tal el viaje, cómo nos habíamos sentido, qué tal nos habían recibido sus gentes…
Ese detalle ya nos dio pie a pensar que había sido un acierto elegirlos a ellos ya que es raro que una agencia se molesta en llamar para comprobar como se encuentran sus clientes. Ese es uno de los muchos detalles que les distinguen de las típicas agencias de viajes, el trato humano y cercano en todo momento.
Podría pasarme horas hablando de aquel maravilloso viaje, pero no es mi intención aburriros con cada detalles, así que intentaré abreviar todo lo posible como fue nuestra estancia en India. A lo largo de los 10 días de recorrido visitamos diversas ciudades y pueblos agrícolas, como Delhi, Jaipur, Kajuraho y Benarés.
Combinamos los trayectos en coche, tren y avión y tuvimos la suerte de hospedarnos en un hotel en Jaipur que era un antiguo palacio ahora reconvertido en hotel, en el que por un momento puedes olvidar en que lugar del mundo te encuentras ya que la atmósfera que le rodeaba era de cuento de las Mil y una Noches.
Gracias a la magnifica colaboración de Lalit, pude adentrarme en un mundo distinto, ver la India verdadera. Y así poder reflejar en mi trabajo la realidad de este hermoso país, visitando una leprosería, un orfanato, un pabellón psiquiátrico y varios colegios de niños con discapacidad visual y auditiva. También pasando el día en una aldea agrícola y compartiendo costumbres con las magníficas gentes que en ella vivían, acercándome a colegios rurales, y un sinfín de experiencias inolvidables.
Allí nació mi proyecto, en parte gracias al entendimiento que tuvimos con Lalit, ya que no era mi intención en ningún momento quedarme con la India de los monumentos, sino la ‘India profunda’. El viaje fue todo un éxito en cuanto a mi trabajo, ya que de allí me traje un excelente reportaje fotográfico de sus gentes.
Uno de los lugares que mas me impresionó fue sin lugar a dudas Benarés, ciudad absolutamente llena de magia con sus rituales sagrados en el Ganges. Gastronómicamente fue todo un descubrimiento de sabores y olores, y si a eso le sumamos que Miguel es cocinero ya podéis imaginar, siempre terminaba metido en las cocinas compartiendo recetas, productos y especias.
La relación con Lalit fue cada día creciendo y se desvivía por complacernos a los dos, siempre dispuesto, día y noche, como ya dije anteriormente una persona excepcional de una calidad humana inigualable. Siempre preocupado por saber cómo nos sentíamos y con un sexto sentido para saber hasta donde podíamos llegar en mi afán de meterme por todos los rincones por duros que resultasen.
Mi agradecimiento mas profundo también para nuestro chófer, fiel compañero de viaje, siempre con una sonrisa en sus labios, a pesar del cansancio que produce conducir en un país en el que reina el caos en cada tramo de carretera, sin hablar de las ciudades, en las que impera la ley del mas fuerte dando igual que tengas o no preferencia.
La verdad es que ha sido una aventura inolvidable. Mi agradecimiento mas profundo a Pablo, director de Sociedad Geográfica de las Indias, por organizarnos este viaje que jamás olvidaremos con tanto cariño y tanto esmero en cada detalle. Y a Lalit Singh por hacernos sentir como en nuestra casa y por ser nuestro ángel de la guarda en todo momento. Y sobre todo por darnos su amistad, el bien más preciado que no se puede comprar.
Belén y Miguel.
*Sociedad Geográfica de las Indias cuenta con la autorización de Belén y Miguel para la publicación de su carta de agradecimiento.
>> Recomendamos visitar el blog de Belén con sus espectaculares fotos:
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Playa de Anjuna, Goa
No es la playa más bonita de India, ni tampoco la más tranquila. Pero es una de las más coloridas y sorprendentes. Una visita obligada si pasas por Goa. Sus 13 kilómetros cuadrados suelen estar abarrotados entre los meses de noviembre y febrero, la mejor temporada para visitar la región. Y es que la playa de Anjuna, situada en el pueblo con el mismo nombre, es uno de los principales atractivos turísticos de Goa.

No es que sea es una playa recomendable para nadar o darse un buen baño. Sus olas suelen ser muy fuertes y las corrientes también. Eso precisamente contribuye a darle mucho magnetismo a ese mar, con paisajes espumosos y el sonido de las olaslo que le da un buen toque de espectacularidad. Sin embargo hay centros de buceo que organizan interesantes inmersiones a puntos cercanos para ver tortugas, barracudas, algunas especies de tiburón o pez león entre otros.
Quizás lo más característico de Anjuna son sus impresionantes fiestas que se organizan tradicionalmente las noches de luna llena. Turistas de todo el mundo se dan cita en este lugar paradisíaco en lo que suele ser una noche loca de música, actuaciones en directo o improvisadas y a veces demasiados excesos que están llevando a las autoridades a vigilar muy de cerca estas convocatorias.
No debes perderte el famoso mercadillo de los miércoles. Un animado bazar donde encontrar joyas, ropa, souvenirs, artesanía tibetana o india… paseos en elefante, encantadores de serpientes o trucos de magia. Allí mismo, en un momento, puedes disfrutar de una sesión de yoga, dejarte sorprender por un estupendo masaje ayurvédico o venir con un tatuaje de lo más llamativo.
Anjuna es un buen sitio para tomar el sol, para descansar o simplemente mirar y descubrir sentado sobre su arena dorada o alguna de las tumbonas que se alquilan. Eso sí, no te extrañe si te encuentras alguna vaca curioseando a tu lado.
La playa de Arjuna fue también, en su momento, paraíso hippie para cientos de occidentales que desde Australia, Europa o Estados Unidos emigraban a India y poblaban sus calles, sus playas y sus ashrams.
La escritora india Gita Mehta nos ofrece una visión muy particular e irónica de aquellas décadas (los años 60 especialmente), en su interesantísimo libro Karma Cola:
La playa de Anjuna en Goa es el sueño de todo antropólogo, la imagen de lo que la gente conserva y lleva consigo hasta el amargo momento final, mjucho después de haber perdido el pasaporte, el dinero, la virginidad, la salud y, a menudo, la cordura. Los hay que persisten aferrándose a un biberón de plástico, dos manoseados libros de suspense en tapa rústica, un paquete de detergente estadounidense o un sombrero para ir a la ópera. Es una extraordinaria colecci´no de artículos manoseados y transportados cinco, ocho o diez mil veces por toda la faz de la Tierra, que exponen a la venta en la arena de una playa india unos absurdos extranjeros indigentes.
El rastrillo estaba instalado en un palmar de cocoteros a casi cincuenta metros del mar. En la entrada se leía un letrero en el qeu la Corporación Municipal prohibía ir desnudo. En deferencia a él, y evitando así el riesgo de una multa, los hombres se movían en taparrabos y las mujeres se habían anundado unas telas en las caderas y el pecho. De vez en cuando se los quitaban, y los indios los miraban embobados con gesto apreciativo. La playa de Arjuna se había convertido para los nativos en lo que los crematorios eran para los extranjeros: un lugar donde observar cómo los demás perdían su dignidad.
Algo queda hoy de todo aquello. La playa de Anjuna es famosa por su ambiente hippie desenfadado y multicultural, por su mercadillo, por el “buen rollo” de los establecimientos que la rodean, por las gentes de todo el mundo que allí se pueden conocer…
Para muchos es un entorno místico, para otros todo un descubrimiento y también hay quien prefiere darse una vuelta rápida y buscar otro sitio donde encajar mejor. Lo que es seguro es que no te dejará indiferente.
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Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Kathak, historias de hombres y de dioses
El kathak, una de las danzas clásicas de India, narra historias a través de un lenguaje construido con los gestos de las manos, los pies y el rostro. Son historias de hombres y de dioses.
Kathak significa hablar. Los kathakas, consumados narradores de historias, hablan a través de su cuerpo. Su arte interpretativo se basa en un complejo lenguaje corporal que deriva en marcadas expresiones faciales, juegos de pies y gestos con las manos, conocidos como mudras.
Los bailarines de kathak se mueven siguiendo el compás de la música hecha con instrumentos de percusión y cuerda como la tabla, el harmonium y el sarangi, elementos esenciales de este arte escénico. El kathaka intercambia improvisaciones corporales con los músicos que a través del ritmo acentúan sus movimientos.
Otro elemento que juega un papel importante en la escena es el vestuario. Los trajes de los bailarines son de vivos colores. En el caso de los hombres está compuesto por dhoti, que cubre las piernas, cinturón, dupatta (echarpe) y kurta, para el torso. Las mujeres visten una falda larga llamada ghaghara, una blusa o choli y un velo. Los ornamentos de la cabeza, la cintura, las manos y los pies son de oro y plata. Unos cascabeles (ghungrus) en los tobillos y unas campanillas en las manos acompañan, con una precisión rítmica extraordinaria, el ritmo de estas historias bailadas.
Atletas del baile
La practica de esta danza requiere una condición física excepcional. Las cualidades de un buen bailarín de kathak pasan por un estricto entrenamiento que tiene como finalidad la completa compenetración de cuerpo y mente. Sólo de esta forma los kathakas consiguen una concentración y coordinación tan excepcional que les permite mover simultáneamente ojos, cuello, rostro, manos y pies. El resultado es una expresión carnal del espíritu.
Escuelas de kathak
En India existen 3 escuelas (gharanas) principales de kathak: Lucknow, Jaipur y Benarés. Cada gharana tiene un estilo diferente. Normalmente, el aprendizaje de kathak se realiza mediante el sistema tradicional de maestro-discípulo (guru-shishya). Esto ha permitido que los estilos de las diferentes escuelas no lleguen a mezclarse. Aunque actualmente se dan intercambios entre los mejores bailarines de las diferentes escuelas, éstos son capaces de reconocer qué características pertenecen a cada escuela.
Entre lo divino y lo humano
Las historias contadas por los kathakas son de carácter épico y refieren textos mitológicos y religiosos, pero también humanos. Hablan de temas afines al pueblo como el amor, el éxtasis o la muerte. La danza kathak es un placer es de doble sentido, para el que mira y para el que baila, un goce estético que conduce a una comunión con lo divino.
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Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]
Bhagavad Gita, ‘la canción de Dios’
¿Quiénes somos? ¿Qué o quién es Dios? ¿Por qué existe la injusticia o el sufrimiento? ¿Qué es el Universo? ¿Qué ocurre cuando morimos? ¿Qué es la felicidad y cómo conseguirla?
Son algunas de las preguntas a las que intenta dar respuesta el Bhagavad Gita (en sánscrito ‘la canción de Dios’ o ‘el canto de Dios’), uno de los textos sagrados más importantes del hinduísmo y que forma parte del Mahabharata y considerado uno de los libros más influyentes en la filosofía y la literatura universal.
Encontraríamos múltiples referencias a él no sólo de mano de grandes pensadores orientales, como Gandhi sino del propio Einstein, Aldous Huxley, Carl Jung o Herman Hesse, entre otros.

Ilustración de la conversación entre Arjuna y Krishna antes de la batalla, lo que da lugar al 'Bhagavad Gita'.
El Bhagavad Gita es la transcripción de la conversación entre Arjuna y el dios Krishna, presentado ante él en forma humana.
Siguiendo el hilo de lo que cuenta el Mahabharata, esta conversación tuvo lugar en pleno campo de batalla, en Kurukshetra, hace unos 3.000 años. Los ejércitos estaban dispuestos a uno y otro lado y Arjuna se enfrenta a enormes dilemas antes de iniciar el ataque contra sus propios parientes.
“Entonces Arjuna vio en ambos ejércitos a padres, abuelos, tíos, hermanos y primos, a sus propios hijos, sus camaradas, maestros y amigos. Al ver a sus parientes así dispuestos en los frentes de batalla su corazón fue inundado por el dolor y la compasión (…) ¿Por un reino de esta tierra estamos dispuestos a matar a nuestros propios parientes? (…) Arjuna, dejando caer su arco y flechas, cayó sentado sobre el fondo de su carro, su alma desgarrada por el dolor.” (I-47)
Los Pandavas, liderados por Arjuna, intentan retomar el reino de la sabiduría, llamado Hastinapura, que les fue arrebatado por los Kauravas. Es una guerra fratricida, que enfrenta a Arjuna y sus hermanos contra sus propios familiares, sus amigos y maestros de la juventud. Es un fuerte dilema moral y una lucha interior que poco a poco se va desmenuzando con la ayuda de Krishna.
Un dilema como centro argumental para hablar de la búsqueda del equilibrio, del miedo, de la libertad, la maldad, la responsabilidad, la violencia, el autoconocimiento…
Krishna comienza por explicarle qué es el espíritu, la verdadera esencia del ser humano y lo que nos hace inmortales. Después aborda y desgrana los tres yogas o caminos para la unión con Dios, generalmente identificados como el intelecto (conocimiento), la emoción (devoción) y la voluntad (acción):
1- el conocimiento (jñana), discriminar lo real de lo irreal, el control de la mente y los sentidos, la capacidad de concentración en lo importante…
2- el amor a los demás y el sacrificio (bhakti)…
3- y el camino de la acción (karma), la necesidad de cumplir con los deberes y obligaciones para que la sociedad funcione, etc.
“Quien extirpa todo deseo y vive libre de egoísmo, aflicción y vanidad, obtiene la suprema paz.”
“Sed humildes, sed inofensivos, no tengáis pretensiones, sed rectos, tolerantes. [...] Tratad con calma al dolorido, a la persona agradable. [...] Buscad este conocimiento y comprended claramente por qué debéis buscarlo. [...] Dicen que esas son las bases de la verdadera sabiduría [...]“
“La persona no debe odiar a ningún ser viviente. Debe ser amistoso y compasivo con todos.”
“Así, mata con la espada del conocimiento la duda nacida de la ignorancia y arraigada en tu corazón, y lánzate al recto cumplimiento de la acción. ¡Levántate, invicto guerrero, levántate!”
Formalmente, el libro lo componen 18 capítulos y 700 versos, aunque se asegura que originalmente era algo más extenso. Escrito en sánscrito, su lenguaje es complejo, repleto de metáforas y prosa poética con múltiples interpretaciones y significados. Se suele leer cantado.
Para quienes tengan interés en leerlo, podrán encontrar distintas versiones traducidas al castellano, más o menos extensas, ilustradas o no, etc.
> Más información: http://www.bhagavad-gita.org/
Pulsa aquí si no ves el video correctamente.
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Sobre el autor:
David Martín es colaborador de Sociedad Geográfica de las Indias. Fascinado por India, sus gentes y su diversidad, David colabora con Sociedad Geográfica de las Indias desde 2008, haciéndolo compatible con su trabajo en organizaciones como Unicef o Amnistía Internacional. Con nosotros ha dirigido la estrategia de comunicación y redes sociales hasta 2011 y actualmente colabora aportando una visión humana, transformadora y comprometida, asegurando que un viaje exclusivo y de alta calidad sea compatible con una experiencia enfocada al descubrimiento y el respeto por las personas y las costumbres locales. Para más información: [Quiénes somos]
Happy Holi!
Este 8 de marzo de 2012 India celebra el festival Holi, coincidiendo con la primera luna llena que anuncia el inicio de la primavera.
Hemos preparado una galería fotográfica para que disfrutes uno de los festivales más coloridos e impactantes del mundo. Cómo no, enIndia.
**¿Quieres saber más sobre qué es Holi y cómo se celebra? No te pierdas esta serie de artículos.
El día central de la celebración de Holi es un día reservado a la fiesta y el juego, llamado Dhuleti.
No hay rituales especiales, salvo el de tirar agua teñida de colores a todo aquel que se nos cruce en el camino.
Grandes y pequeños disfrutan por igual en este día de fiesta.
No importa la casta, la condición social. Holi se celebra en todas partes.
Son rostros llenos de alegría y colorido. ¡Lo que le faltaba a este país tan fotogénico!
No, no aquí no se libra nadie…
Si vas a estar por la calle este día, conviene que lleves ropa para la ocasión. ¡Y protector para los ojos!
Estos son los polvos utilizados en Holi para mezclar con agua.
Los colores se hacen tradicionalmente de nim, de kumkum, de jaldi, de bilva y de otras hierbas medicinales ayurvédicas.
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Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Bhang, la bebida de la alegría
El bhang se ha convertido en sinónimo de festivo. Tanto es así que los preparados a base de bhang se han convertido en un ingrediente esencial de festividades tan importantes como Holi Festival.
El Bhang es un preparado elaborado a partir de hojas y cálices de plantas de cannabis. Puede ser fumado, ingerido, masticado o preparado en infusiones. Su ingesta causa una leve sensación de euforia.

Preparando Bhang thandai.
La historia de esta planta está estrechamente ligada a la historia de la humanidad. A lo largo de los años, sus brotes han sido cultivados con fines medicinales, sus tallos utilizados para fabricar fibras y sus semillas para elaborar alimentos.
En India el bhang se asocia a Lord Shiva y juega un papel importante en la vida religiosa como embriagante sagrado.
El bhang en el hinduismo.
El bhang fue utilizado por primera vez como un producto tóxico en India alrededor del año 1.000 a.C. y pronto se convirtió en una parte integral de la cultura hindú. En el antiguo texto “Artharvaveda”, el bhang se describe como una hierba beneficiosa que “libera la ansiedad”.
Los preparados de bhang eran sagrados para los dioses, en particular para Shiva, también conocido como el “Señor del bhang”, quien, según la leyenda, descubrió las propiedades trascendentales de la mezcla.
A imitación de Shiva, muchos sadhus utilizan el bhang para impulsar y alcanzar estados de meditación trascendental.
La sociedad india y el bhang.
En India, hay muchas tradiciones y supersticiones populares asociadas al bhang. A quien cree que pisar una hoja sagrada de bhang puede acarrear efectos negativos para la persona y que soñar con la planta sagrada augura buenos presagios.
Los indios también creen firmemente en sus propiedades medicinales utilizándola para curar la fiebre, la disentería o la insolación. Tomada en su justa medida energiza el cuerpo y aclara la mente.
Bhang lassi y otras variantes.
Una de las variantes más populares en India es el bhang lassi, una bebida elaborada a base de hojas frescas y semillas de cannabis y un batido de yogurt con especias (lassi). El lassi, que también se puede preparar con frutas, es un remedio popular contra la gastroenteritis.
En las zonas de predominio turístico como Jaisalmer, Pushkar o Puri, es fácil encontrar comercios dedicados a la venta legal de bhang. Aunque si hay un centro “oficial” de bhag-lassi es Varanasi, la ciudad sagrada fundada por Lord Shiva. Allí, en sus famosos ghats, es muy común encontrar un gran número de hombres dedicados a la preparación y venta de bhang-lassi.
Otra variante, muy popular en el norte de India, es el bhang ki thandai, cuyos ingredientes esenciales son el bhang y el thandai, una bebida fría hecha con almendras, pétalos de rosa, jengibre y especias como garam masala (clavo, canela y cardamomo), entre otros ingredientes.
El bhang, también puede ser ingerido en forma de bolitas picantes llamadas “golees” o de “halva” una masa elaboradas con manteca y azúcar.

Pastelitos de bhang
Bang, la bebida oficial de Holi Festival.
El potente efecto embriagante del bhang forma una parte importante dentro de la celebración de Holi, un festival que no conoce las restricciones. Su consumo es especialmente desenfrenado en el norte del país, donde se celebra con un entusiasmo especial.
En Holi, el festival del color, las bebidas y los alimentos se impregnan de bhang: los thandai, los pakoras y los vadas, todos esconden ese ingrediente secreto y sagrado que ayuda a intensificar el espíritu festivo de Holi.
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Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]































