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Introducción al sikhismo
El sikhismo, o sijismo, es probablemente la religión más jóven del mundo, ya que fue fundada oficialmente en el siglo XV.
Se calcula que la practican en India unos 22 millones de personas, lo que la convierte en la cuarta religión en cuanto al número de seguidores, después del hinduismo, el islam y el cristianismo.
Fue fundada por Guru Nanak, el primero de los diez Gurus humanos que han tenido los sikhs. A Guru Nanak le siguieron nueve Gurus más, que hicieron su contribución para dar forma a esta nueva religión. El décimo y el último Guru humano, Gobind Singh, antes de su muerte nombró el libro sagrado (“Guru Granth Sahib“), como el último y permanente Guru de los sikhs.
Como ha sido el caso de otras las religiones, el nacimiento del sikhismo también fue como resultado de una reacción contra lo malo o lo negativo de religiones anteriores. Sobre todo del hinduismo, que era la religión mayoritaria y del Islam que por entonces era la religión de los gobernantes.
Podríamos decir que todas las religiones son iguales en su esencia y ninguna religión es mala en sí misma, pero cuando empiezan a entrar elementos que hacen que la religión pierda su esencia, no es bueno. Esa “pérdida de esencia” y esa “contaminación” de las religiones prediminantes provocó la reflexión y el deseo de cambio.
La meta que tenían los Gurus era intentar cambiar la sociedad y luchar contra lo malo que había entrado en ella: el sistema de castas del hinduismo, el dominio jerárquico de los brahamanes y los ulemas, las supersticiones, los rituales inútiles, la preocupación en algunos temas sociales como la igualdad de la mujer o la lucha contra injusticia… Las propias escrituras hindúes lo dicen: es deber del monarca ser justo, pero si el monarca es injusto, hay que levantar la voz contra él.
La meta que se proponían con este cambio era crear un nuevo ser humano completo, física y espiritualmente.
Pero traer este cambio drástico no hubiera sido posible para un solo Guru, por lo que para continuar con la misión se nombraba a un sucesor espiritual. Los Gurus, para los sikhs, no eran únicamente “gente sabia” sino que son considerados como los profetas. El “Guru” es un término bien entendido mundialmente; aunque en occidente se asocia más bien con lo espiritual, en realidad la palabra significa “el maestro” o “el profesor”. Literalmente “Guru” quiere decir “el que enseña una técnica”. En sentido religioso la palabra significa “el que te lleva de la oscuridad hacia la luz”. (Siempre ha habido y siempre habrá gurus falsos).
Para los Gurus de los sikhs, se utiliza la palabra “Sat Guru” o “el verdadero Guru”. Un maestro necesita a quien enseñar, necesita alumnos. La palabra “sikh” significa “discípulo”. Es una palabra de origen sánscrito. Los Gurus elegieron este término para sus seguidores porque el proceso de aprender no acaba nunca. Uno nunca puede o debe proclamar que lo sabe todo. Uno que está dispuesto a aprender es sikh. Un alumno, si tiene fe en un profesor competente, debe dejar las riendas en las manos de maestro.
“Hay que tener la fe ciega, pero no hay que tener fe ciega en un ciego”, dijo Swami Vivekananda.
Los Gurus sikhs predicaban con ejemplo. Por ejemplo, si llegado el momento había que enseñar a los sikhs no temer la muerte y saber sacrificarse, el quinto y el noveno Guru lo hicieron en práctica. Así que para entender el sikhismo, hay que conoc er la vida de los Gurus.
>> Continúa: Introducción al sikhismo: los 10 gurús (Guru Nanak)
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Sobre el autor:
Amarjeet Singh es Coordinador de viaje y guía personal para Sociedad Geográfica de las Indias. Licenciado en Filología Hispánica, es amante de España y la cultura hispánica y un gran humanista interesado en el encuentro entre culturas. Para más información: [Quiénes somos]
Las castas en India. Algunas preguntas típicas.
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¿Existen todavía las castas?
Sí, todavía existen las castas. Aunque según la Constitución india está prohibido todo sistema de clasificación de la sociedad en castas, no ha sido posible borrar esta práctica tan arraigada en la sociedad. Es cierto que hoy ya no existen en su forma original, pero de alguna manera las castas bajas siguen existiendo, sobre todo en las zonas más rurales y aisladas del país.
Hoy, por ejemplo, cualquier persona puede ir al ejército o cualquier puede montar su negocio. Uno puede ser de casta brahmin y ser un soldado o policía o ser empresario.
Sin embargo, una persona de casta guerrera puede tener muchos conocimientos religiosos pero nunca podrá ser un sacerdote de templo. Todos los sacerdotes son brahmines… pero todos los brahmines no son sacerdotes.
No obstante, la principal presencia de las castas en la sociedad india actual es en el estigma que producen.
¿Casta y clases son diferentes?
Sí. Existen las castas y las clases sociales. Uno puede ser de casta alta pero de clase baja, o de casta baja pero de clase alta… aunque de este segundo ejemplo hay muy pocos casos, ya que las castas bajas no suelen contar con las mismas oportunidades.
Por ejemplo, un sacerdote es de casta alta sea pobre o rico… mientras que el dueño de una importante fábrica de zapatos (clase alta) puede ser de casta baja y de clase alta.
¿Es posible saber la casta de una persona a simple vista?
No. Aunque en el pasado existían códigos para saberlo, en realidad ya no es muy fácil.
En algunos casos por la profesión de la persona se puede saber su casta. Por ejemplo los basureros, los zapateros (que trabajan con cuero y otros materiales considerados impuros), los barberos etc. y todos los que hacen trabajos considerados sucios son de casta baja y cualquier persona no haría este trabajo. Un conductor de un camión de limpieza siempre será de casta baja. Como hemos mencionado, un sacerdote siempre será de casta alta.
En algunos casos el apellido de la persona indica su casta o subcasta. No debemos olvidar que todo esto existe solamente dentro de la sociedad hindú (no en la sikh o musulmana, por ejemplo).
¿Las castas existirán siempre o se podrán erradicar?
Hoy, por ejemplo, hay partidos políticos que representan a las castas más bajas (dalits) y luchan por su causa.
En la vida cotidiana, sobre todo en las zonas urbanas, la casta no interviene demasiado. En una oficina los compañeros trabajan juntos e incluso comen juntos, independientemente de estas “diferencias”. Pero incluso en la sociedad moderna es frecuente que se mire con lupa la cuestión de casta a la hora de casarse.
Teniendo en cuenta que las castas forman parte de la tradición y la organización de la sociedad desde hace siglos, podríamos decir que este sistema es imposible de erradicar de la sociedad.
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Sobre el autor:
Amarjeet Singh es Coordinador de viaje y guía personal para Sociedad Geográfica de las Indias. Licenciado en Filología Hispánica, es amante de España y la cultura hispánica y un gran humanista interesado en el encuentro entre culturas. Para más información: [Quiénes somos]
Las castas en India
Las clases sociales existen en todos los países, pero en la India además de las clases sociales existen las castas. Este sistema surge y se desarrolla básicamente dentro de la religión hindú, aunque se ve su influencia en las otras religiones cercanas al hinduismo.
· Varna: color de la piel, clasificación social.
Fueron los portugueses quienes utilizaron el término ‘casta’ para referirse al particular sistema de organización social que descubrieron en la India. La palabra en sánscrito para este sistema era ‘Varna’. La palabra Varna tiene dos posibles traducciones o significados.
Por una parte, Varna significa ‘color’. En este caso se refiere al color de la piel. Según algunos esta descriminación comenzó con la llegada de los arios (probablemente en el año 1.700 antes de Cristo). Los primeros arios que llegaron al Valle de Indo eran muy blancos, como los europeos, mientras que los drávidas que ya vivían en la zona del Indo (Pakistán actual) eran muy morenos.
Como consecuencia de la llegada de los arios, los drávidas fueron expulsados hacia el sur de la India. Por eso hoy la gente del sur son en general morenos y los del norte no tanto. Son las dos “razas” principales en la India. Incluso los idiomas del norte son de origen sánscrito mientras los del sur son de origen drávida. Un Indio del norte por, ejemplo de Uttar Pradesh que habla hindi, no entiende ni puede leer idiomas del sur como tamil, kannada etc.
La palabra Varna también significa ‘clasificar’ o dividir en partes. La sociedad fue dividida en cuatro secciones atendiendo al trabajo. En un principio eran clases y no castas; uno podia elegir su trabajo según su interés. Pero más tarde, cuando el sistema se hizo rígido y uno tenía que hacer el trabajo que hacía su padre, se convirtieron en “castas”.
La casta no cambia, es hereditaria. En aquel momento querían imponer cierta disciplina en la sociedad y asignar a cada uno su lugar según su capacidad. Se partía del principio de que cualquier persona no puede hacer cualquier trabajo. Querían asignar a cada uno su lugar en la sociedad.
· Brahmines, guerreros, comerciantes y trabajadores.
1. Uno de los trabajos que siempre ha sido importante era la educación. La educación básicamente consistía en leer e interpretar los textos sagrados, escritos en sánscrito, el idioma clásico que las masas de la sociedad no podían leer y entender. Era un idioma difícil que se requería un alto nivel intelectual para aprenderlo. Así se creó una sección de la sociedad para quienes sabían leer el sánscrito. Formaban la primera casta o la casta brahmín y eran los responsables de pensar, interpretar la realidad, dar consejo…
Ocupaban una posición superior en la sociedad y se consideraban ser los más cercanos a Dios. Eran respetados y gozaban de muchos privilegios.
2. El segundo trabajo importante que tampoco puede hacerlo cualquiera era la administración de la sociedad y el Estado. Los administradores (los reyes y gobernantes) formaban la segunda casta khatriya o la casta guerrera. Este trabajo supone una serie de habilidades y responsabilidades, como defender al estado o protegerlo o impartir justicia, algo en manos de unos pocos.
3. El tercer trabajo era el comercio. Cualquier persona no es capaz de hacer negocios, se requiere una mente comercial. Así, los comerciantes formaban la tercera casta o la casta “viasya” o “vaishya”. También se consideraba viasyas a los terratenientes y propietarios y personas con la responsabilidad de “producir” en general.
4. La cuarta casta era la clase trabajadora como los agricultores, campesinos, los artesanos etc. también llamados “sudras”. Forman la inmensa mayoría de la población.
Pero existía una sección de la sociedad que era la más marginada y ni siquiera formaba parte del sistema. Eran quienes hacían los trabajos sucios o impuros. Incluso se consideraban físicamente impuros y no les estaba permitido mezclarse con las demás castas. Eran los parias, los intocables. Quienes trabajaban en los crematorios, quienes recogían la basura… Incluso los barberos eran de esta categoría. Fue a este grupo social a quien Gandhi llamó ‘harijans’ o los hijos de Dios.
Desarrollo, evolución y subcastas.
Se dice que el sistema derivó de “clases sociales” a “castas” por dos posibles motivos:
a) Uno por interés de los brahmines: como eran los dominantes, quería mantener su influencia sobre los demás. Así, formularon una teoría divina de las castas para mostrar que el Dios mismo ha creado las castas y que uno debe aceptarlo como su destino para toda la vida. Era claramente para que las castas bajas no se rebelen.
Según los dogmas hindúes, los brahmines han isdo creados de la boca de Dios, lo que simboliza hablar, predicar. Los khatriyas fueron creados de los brazos de Dios, lo que se asocian con la fuerza. Los vaishyas originaron de las piernas lo que simboliza caminar, hacer comercio con otras regiones, etc. Y las castas inferiores originaron de los pies de Dios, lo que se considera la parte más inferior y sucia del cuerpo.
b) Según otra opinión, el sistema se hizo rígido automáticamente. Por ejemplo, para el hijo de un comerciante, que ha crecido en ambiente comercial, es más fácil seguir con la profesión de su padre en lugar de buscar otras avenidas. Asímismo, el hijo del rey era el futuro rey, el hijo del carpintero era carpintero y el hijo del intocable era intocable.
Poco a poco las castas fueron divididas en subcastas y se encontraron múltiples formas para diferenciarlas e identificarlas (por la forma de vestir, por ejemplo). Un brahmin que dominaba más textos y conocimientos era superior al brahmin que tenía menos. El sacerdote de rey era superior al sacerdote del templo del pueblo. El Maharaja era superior al Raja quien a su vez era superior al jefe feudal. El barbero del rey era superior al barbero del pueblo. Y así el sistema continuó a través de los siglos, evolucionando y generando un sistema social que, en parte, contribuyó a la formación de nuevas religiones como el Budismo o el Sikhismo.
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Amarjeet Singh es Coordinador de viaje y guía personal para Sociedad Geográfica de las Indias. Licenciado en Filología Hispánica, es amante de España y la cultura hispánica y un gran humanista interesado en el encuentro entre culturas. Para más información: [Quiénes somos]
Raja, el “luckyman”
Raja es aire fresco. Una de esas personas que da alegría conocer. Es una suerte poder contar con personas como él. Un joven, en un joven país, que demuestra que India tiene aún más futuro que pasado.
Una lección: aún en las condiciones más duras, Raja se siente tremendamente afortunado, elegido por la suerte, agradecido de todo lo que tiene.
Raja dice con orgullo que lo imposible a veces es posible… sólo hay que confiar. Se define como un tipo con suerte, un luckyman.
Quedó huérfano de padre y madre a los 14 años. Fueron años muy difíciles, en los que sacar adelante su vida y la de su hermana fue muy duro. Durísimo. Desde entonces, la vida le ha mostrado caras muy diversas: un tsunami del que escapó por los pelos mientras varios amigos morían ahogados; dos oficios (frutero y desde hace cuatro años, driver); una familia… Y sobre todo, un carácter, el que ha ido modelando, propio de alguien que se inspira en sus propios sueños para construir el día a día.
Su vida está llena de historias, como poemas épicos al puro estilo de Oriente, como un Ramayana casero…. Su hermana fue abandonada ante el “altar”, cuando el matrimonio estaba concertado y a punto de celebrarse. Un buen amigo le propuso (para que el honor de su hermana no quedara “manchado”) que él se casaría con ella. Sólo había que cambiar el nombre de las tarjetas de invitación… Y así fue, bajo la mirada atónita del pueblo. El padre del voluntarioso marido sólo puso una condición: le parecía bien que su hijo se casase con la hermana Raja, si Raja a su vez se casaba con su hija … Y así, de carambola, Raja y su actual mujer consiguieron unir en matrimonio todo el amor que protegían en secreto desde hacía años…
El fruto sería Anu, la niña de sus ojos, nacida con sólo seis meses. No pudiendo pagar la factura de una incubadora, su mujer sacó esa misma tarde del hospital el bebé, todavía sin nombre. Selló la casa. Candó la puerta de la habitación de la niña. A partir de ese momento, estaba prohibido verla. Todos debían lavarse varias veces al entrar en casa. Nadie pudo ver la niña, ni siquiera Raja, hasta pasados siete meses, cuando la madre la presentó a todos, sana y salva, fuerte y nacida otra vez, en su propia casa. Anu había nacido.
Raja dice que no tiene religión. Sólo cree en la humanidad de las personas. Dice que no tiene casta.
Y así fue como, cuando tenía 12 años, perdió las becas de estudio. En el formulario que le dieron para poder optar a una de las becas que se ofrecen para castas bajas, Raja escribió en la casilla que solicitaba su casta: “Indio”. Y en la casilla de subcasta contestó “Hombre”.
Hasta el director del Colegio público le felicitó por tan brillante concepción de su ciudadanía… Fue una fiesta, un orgullo en el barrio….pero se quedó si beca, porque los inspectores no entendieron que sin tener dinero, Raja no quisiera tener casta…
Años más tarde, aún en la frutería donde trabajaba, empezó a conducir un camión. Para su primer destino, el marido de su hermana le indicó cada cruce de caminos, cada carretera, a través de un móvil durante ocho horas. No podía fallar. Y llegó a destino. Y entregó la mercancía. Y demostró que era posible llegar a donde no sabes dónde está…
Con 26 largos años vividos y el brillo intenso en la mirada de quien se autoproclama un luckyman. Excelente chófer o conductor y excelente compañero de viaje.
Gracias, Raja.
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Sobre el autor:
Pablo Pascual es Director de Sociedad Geográfica de las Indias. Gran conocedor de India, Pablo se obstinó en ofrecer lo que a él le gustaría encontrar en el sector de agencias de viajes tradicionales: especialistas por destino con un solo propósito, la calidad. Para más información: [Quiénes somos]
La lógica del matrimonio concertado
¿Por qué la institución del matrimonio concertado sobrevive en la India hoy en día?
La India de que se habla en este caso incluye la educada clase media-alta, en la cual los casos del matrimonio pactado siguen siendo muchos e incluso son aceptados sin ninguna dificultad como una manera legítima de buscar tu compañero/a.
Veinte años atras, se podría haber imaginado mirando al futuro que el número de casos de matrimonios pactados se reducirían, quedando como algo anecdótico para tribus remotas. Pero esto no ha ocurrido.
La respuesta está, en parte, en la naturaleza elástica de esta institución y (por cierto) en la mayoría de las tradiciones y costumbres Indias.
Debe aclararse que actualmente rara vez alguien está obligado a casarse en contra de su voluntad. Los matrimonios concertados de hoy en día ponen al individuo, sea hombre o mujer, en el centro del proceso. Y el papel de los padres se ha reducido al de las deidades presidentes con una mano levantada para bendecir y la otra metida resueltamente en el monedero.
La necesidad de algún tipo de arreglo es a veces importante en cuanto al matrimonio. Pensemos en culturas donde los matrimonios concertados parecen una abominación. Y sin embargo tienen citas a ciegas, citas on-line, etc. que no son más que esfuerzos para intentar que uno pueda encontrar con su cónyuge. De la misma manera que en los matrimonios concertados, la idea del amor se fabrica creando una chispa que pueda convertirse en un fuego íntimo. Eso obviando los matrimonios de conveniencia en clases sociales altas de cualquier lugar del mundo, más frecuentes de lo que parece.
Los matrimonios concertados de hoy en día están “mejor fabricados” pero también ofrecen un resultado más asegurado. A diferencia de otros países, en India las páginas matrimoniales por Internet están llenas de jóvenes buscando pareja sabiendo que lo que se ofrece allí no es una mera cita sino una promesa de casamiento.
En occidente, la anticuada noción de que es el hombre quien tiene que proponer el matrimonio conduce a una situación donde la posibilidad de boda se aplaza durante tiempo indefinido. Por lo que se ve en las películas de Hollywood, parece que mencionar el matrimonio demasiado temprano en una relación es una forma segura de darle un susto al hombre. Así que tenemos una situación donde el matrimonio es un espejismo en el horizonte, pero rara vez se hace realidad. El proceso de unión se convierte en una búsqueda constante en la que el hombre es quien suele empezar una relación y la mujer es quien intenta convertirla en algo más duradera.
A un nivel más fundamental, la idea de que el “amor romántico” es una base apropiada para una relación entre dos personas a largo plazo no es tan automática como pueda parecer ser. Es verdad que el matrimonio es el único lazo de afinidad en que entramos por nuestra voluntad: no elegimos a nuestros padres, a nuestros parientes o a nuestros hijos, estos nos tocan…
Pero la idea del matrimonio concertado funciona mejor en contextos donde el concepto del individuo no está completamente desarrollado. La gente vive en un colectivo pegajoso y se diluye la individualidad.
Hasta ahora en los anuncios matrimoniales, decir ‘Hombre de casta brahmin con salario de cuatro cifras’ era suficiente como descripción, sea quien fuere la persona. Pero según aumentan el papel del individuo y las dimensiones de la individualidad, esa lógica del matrimonio justifica ciertos cambios. El ideal del amor hace parecer más natural la unión de los individuos. El atractivo mutuo une a dos individuos.
En contextos donde las comunidades se fragmentan y el proceso de buscar pareja pasa a ser algo de cada uno, el amor pasa a ser un detonante natural para el matrimonio.
El problema es que esta concepción funciona muy bien para unir a la gente, pero no te prepara necesariamente para manejarte con tu pareja a la larga. Este mayor enfasis sobre “el individuo” significa que las necesidades y el crecimiento individual o personal llegan a ocupar una posición importante en la vida de uno. Enamorarse resulta más fácil que mantener el amor, y los individuos ya no se definen por los papeles que juegan en el matrimonio.
Entonces tenemos una situación en donde las personas se enamoran, se casan y se separan más a menudo, haciendo que la idea del amor como base del matrimonio no sea socialmente tan productiva como parecía.
El amor romántico trata alargar el presente, mientras que el matrimonio concertado trata de asegurar el futuro. El matrimonio concertado mantiene a raya la excitación del romance y reconoce que el amor y el contrato social no necesariamente van juntos. Claro que… el matrimonio concertado tiene su propia suposición sobre qué variables hacen funcionar este contrato y tampoco ofrece ningunas garantías.
En un mundo donde el presente se ha convertido para muchos en un indicio de cómo será su futuro, la idea de pactar el matrimonio resulta muy atractiva. Y pensemos que en India el matrimonio concertado funciona como una búsqueda fácil de pareja, algo que en realidad se busca en todas partes, y de asegurar determinadas cosas en la vida. Quizas por eso las buenas familias siguen buscando una buena pareja “no importa la casta”.
Fuente: Times of India, 16 de marzo de 2009. Autor: Santosh Desai.
Traducido por Amajeet Singh, Sociedad Geográfica de las Indias.
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