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Lotus Temple, Delhi
Construido en 1986 por el arquitecto de origen iraní Fariborz Sahba, ha ganado numerosos premios de arquitectura y es considerado uno de los más bellos templos religiosos de la modernidad.
Su estructura se inspira en una flor de loto, compuesta con 27 “pétalos” de mármol blanco; material que, como ocurre con el Taj Mahal, reacciona a las variaciones de luz a su alrededor, creando sorprendentes efectos visuales y paisajísticos.
El Lotus Temple es uno de los templos de la religión llamada ‘bahai’. La religión bahai fue fundada por `Abdu’l-Bahá Bahá’u’lláh a finales del siglo XIX. Su doctrina promueve la unidad espiritual de toda la humanidad, sin distinción de credos ni creencias. Según esta fe, a lo largo de la historia Dios se ha manifestado a través de distintos mensajeros, a través de los cuales se han configurado religiones según el contexto territorial y de las personas o las necesidades de cada época. Abraham, Buda, Jesús, Mahoma son algunos de estos mensajeros.
Sus practicantes se estiman en unos 6 millones de personas en todo el mundo.

El símbolo bahai del 'rignstone' simboliza la unión de la humanidad con lo divino, a través de cualquiera de sus manifestaciones
Como ocurre con otros templos bahai repartidos en el mundo, el Lotus Temple está abierto a todas las religiones, sin distinción. Según las escrituras bahai, Dios en cualquiera de sus formas no tiene denominación ni restricciones, cualquiera que le rece, le honre o lo busque será bienvenido en este lugar.
Por ello, sus puertas están abiertas para cualquiera que quien quiera entrar.
En su interior, con capacidad para 2.500 personas, todos los idiomas son bienvenidos para rezar, con la única limitación de hacerlo con respeto a los demás, y por lo tanto no utilizar instrumentos musicales ni hacerlo en voz alta o no realizar ceremonias que puedan excluir al resto de personas. Tampoco contiene imágenes ni altares o elementos distintivos que puedan relacionarse con una religión en concreto.
En la actualidad, el templo es uno de los edificios más visitados de India, incluso del mundo entero. Algunos años ha superado en afluencia al propio Taj Mahal o a la Torre Eiffel de París con más de 4,5 millones de personas al año. En sus registros de visitas ha habido días con afluencia de 13.000 personas, 9 cada minuto.
(Aquí os dejo esta mini-presentación que encontré sobre los fundamentos de la religión bahai, para quienes tengáis más interés o curiosidad)
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Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Introducción al budismo: principales escuelas
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Hace unos 2.000 años el budismo se dividió en dos ramas principales llamadas Theravada (o Hinyana) y Mahayana:
El Hinyana (que significa “pequeño vehículo”) ha sido dominante en los países como Sri Lanka, Thailandia, Camboya, Birmania y Laos; mientras que el Mahayana (“gran vehículo”) ha sido dominante en China, Japón, Taiwan, Tíbet, Nepal, Mongolia, Corea y Vietnam. En India también hay bastantes practicantes de la corriente Mahayana.
El Theravada, o Hinayana es la escuela más antigua y pone énfasis sobre el Nirvana individual. Cada uno busca su iluminación a través de distintas prácticas. Quien lo haya conseguido se llama ‘arhat’ o ‘arahant’.
Por otro lado, el Mahayana pone énfasis sobre el Nirvana de todos los seres. Quien haya logrado el Nirvana se llama ‘Bodisatva’.
En ambos casos, el Nirvana nos libera del ciclo de nacimiento y muerte, aunque la diferencia es que el bodisatva no tiene voluntad de liberarse del ciclo hasta que no lo hagan también todos los seres.
EL Vajrayana, aunque es parte de Mahayana, es el tipo de budismo predominante en los países del Himalaya como Nepal, Bhutan, Mongolia y la región del Tíbet. Se llama ‘Vajrayana’ (vehículo de diamante) por el uso ritual de ‘vajra’ o diamante indestructible así como el rayo.
Además del propio Buda, la figura central del budismo tibetano es el ‘Lama’ que significa gurú en tibetano.
Las diferentes ramas del budismo tibetano son: Nyingma-pa, Sakya-pa, Kagyu-pa y el reformista Gelug-pa cuyo líder religioso es el Dalai Lama. Los rituales de Vajrayana tienen mucha influencia del tantrismo, con elementos mágicos o dibujos rituales conocidos como ‘Mándalas’.
Introducción al budismo: principios básicos
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Buda predicó su primer sermón en Sarnath, situado a unos 9 km de Benarés (Varanasi). Aunque sería complejo explicar el budismo en toda su amplitud, podemos intentar resumirlo a través de las Cuatro Nobles Verdades:
LA PRIMERA NOBLE VERDAD
La primera Verdad nos dice que ‘la vida es sufrimiento’.
En la vida hay dolor, enfermedades y al final la muerte. También hay sufrimiento mental como el miedo, la ira, la frustración, la envidia, la decepción, etc.
Esto no se debe interpretar como pesimismo, ya que Buda es consciente de que también hay felicidad. En realidad lo que el budismo enseña es que se puede erradicar el sufrimiento y lograr la felicidad.
LA SEGUNDA NOBLE VERDAD
La segunda verdad es que el sufrimiento es resultado de los deseos y de la ignorancia.
Llegar a Nirvana es llegar a un estado ‘sin deseos’, librarse de ese sufrimiento. La condición humana nos demuestra que un deseo cumplido puede resultar en el surgimiento de un nuevo deseo. Somos avariciosos, egoístas, y un deseo cumplido puede resultar en la formación de una nueva atadura.
Por otro lado, un deseo no cumplido puede resultar en la ira, en la frustración… Por ello debemos liberarnos de nuestros deseos.
LA TERCERA NOBLE VERDAD
La tercera noble Verdad dice que se puede superar el sufrimiento.
Es posible lograr la verdadera felicidad. Tenemos que concentrarnos en conocer las causas de nuestro sufrimiento, neutralizar esa ignorancia y orientar nuestra vida a superarlo.
LA CUARTA NOBLE VERDAD
La cuarta noble verdad es que se puede superar el sufrimiento si uno sigue ‘el Noble Camino Óctuple’. Su representación es la rueda del dharma, símbolo más universal del budismo.
De forma resumida, el Noble Camino Óctuple consiste en ser moral en todos los aspectos de la vida, concentrando la mente en ser totalmente consciente de nuestros pensamientos y actos así como desarollar la sabiduría atraves del entendimiento de las Nobles Verdades y mostrar la compasión hacia los demás.
Los ocho aspectos principales del Sendero o Camino Óctuple se refieren a la sabiduría (1. Visión o comprensión correcta, 2. Pensamiento o determinación correctos), la conducta ética (3. Hablar correcto, 4. Actuar correcto, 5. Medio de vida correcto) y el entrenamiento de la mente o meditación (6. Esfuerzo correcto, 7. Consciencia del momento correcta, 8. Concentración o meditación correcta).
> Continúa: Introducción al budismo: principales escuelas >
Introducción al budismo
Continuamos nuestra serie de introducción a las religiones principales de India hablando del Budismo.
El budismo es una de las religiones más antiguas de la historia y actualmente es la quinta más practicada en India y la cuarta a nivel mundial.
El Budismo se basa en las enseñanzas de Gautama Buda quien vivió en el siglo VI antes de Cristo.
Antes de convertirse en el ‘Buda’ o el ‘iluminado’, Gautama era el príncipe Siddharta. Nació en Lumbini que está en Nepal, muy cerca de la frontera con la India.
Es bien conocida su historia: era un príncipe y vivía inmerso en todo tipo de lujos. Pero una vez salió para visitar la ciudad y descubrió asombrado la pobreza, el sufrimiento y toda una serie de imágenes desagradables que nunca había visto y se dio cuenta de que había mucho sufrimiento en el mundo.
Movido por el impulso de comprender y solucionar esto, decidió buscar la Verdad y se hizo un monje. Tras 16 años de esfuerzo le llegó el conocimiento o la Iluminación.
A partir de ese momento, Buda se dedicó a predicar. Viajó extensamente por la India, pero a diferencia de otros líderes religiosos no se dedicó a enseñar “la Verdad” o lo que había logrado al “iluminarse”, sino que se dedicó a enseñar cómo lograr la iluminación; algo al alcance de cualquiera y que se puede lograr a través de la experiencia propia.
Continúa:
- Los principios básicos del budismo.
- Las diversas escuelas del budismo.
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Sobre el autor:
Amarjeet Singh es Coordinador de viaje y guía personal para Sociedad Geográfica de las Indias. Licenciado en Filología Hispánica, es amante de España y la cultura hispánica y un gran humanista interesado en el encuentro entre culturas. Para más información: [Quiénes somos]
¿Quién es Sathya Sai Baba?
Bhagavan Sri Sathya Sai Baba nació el 23 de noviembre de 1926 en Puttaparthi, una aldea en el distrito de Anantapur, en una humilde familia de campesinos.
Según se cuenta, desde niño destacó entre los demás por su sabiduría y con sólo 14 años, tras un extraño coma, decidió dejarlo todo para dedicarse enteramente a la persecución y la enseñanza de la verdad, la rectitud, el servicio a los demás. Se proclamó la reencarnación del santo hindú Sai Baba de Shirdi y “avatar” para nuestra era. Eso viene a ser una especie de encarnación divina enviada a la Tierra para favorecer la renovación espiritual de todos los habitantes.
Sai Baba predijo que tomaría su cuerpo y forma humanos hasta 2019. Desde 2005, con la salud muy deteriorada, suele moverse en una silla de ruedas.
Enseñanzas.
“Dios es uno, pero se usan muchos nombres para hablar acerca de esta Realidad Absoluta”. Sai Baba.
En sus enseñanzas, Sai Baba presta especial atención a la manifestación de Dios en todas las cosas y en todos los aspectos de la vida. Sus devotos lo veneran principalmente porque su discurso se suele orientar a ser mejores personas y ser respetuosos con cualquier credo y manifestación divina. De hecho suele insistir en que nunca ha buscado iniciar una nueva religión sino “perfeccionarlas”; contribuir a que cada uno siga con su religión, transformándose en mejores cristianos, judíos, musulmanes, budistas, etc.
Son de destacar sus 10 principios para la integración de la comunidad mundial.
Actualmente su doctrina se practica y se ofrece en 3 ashrams: Prashanti Nilayam (“La morada de la paz suprema”) ubicado en su aldea natal, otro en Kodaikanal y otro en Withefield. Estos lugares, además de dedicados a la meditación y la práctica de fe según Sai Baba, son también centros comunitarios y culturales desde los que se realizan obras sociales y filantrópicas de apoyo a la comunidad local.
Sathya Sai Baba también es famoso por sus supuestas curaciones, levitaciones, adivinaciones y otros milagros.
A pesar de no haber salido de India (sólo lo hizo una vez, a Uganda), es uno de los líderes espirituales más conocidos en el mundo occidental, especialmente a partir de la “explosión espiritual” de los años 60.
Se calculan unos 1.200 Centros Sai Baba en todo el mundo, en más de 100 países y con más de 10 millones de seguidores.
Críticas y controversia.
Al margen de las críticas suscitadas por sus propias manifestaciones asegurando ser el avatar y la reencarnación del dios Shiva y de la diosa Shakti; desde hace 30 años, Sai Baba ha estado rodeado de denuncias de fraude, abuso sexual o delitos financieros.
En ocasiones han sido algunos de sus propios seguidores quienes las han fundamentado, en entrevistas a distintos medios de comunicación o protagonizando algunos reportajes y documentales en televisión.
Principalmente se le acusa de apropiarse del dinero de sus seguidores y de utilizar supuestos ritos espirituales para abusar sexualmente de sus acólitos, incluyendo pederastia, utilizando su poder, su influencia o la confianza depositada en su persona.
- Para más información y debate sobre el tema: Wikipedia y Saiguru.net.
- Página oficial del Sathya Sai Baba: http://www.saibabaofindia.com/
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Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Cómo es un templo hindú
Ya vimos en artículos anteriores que el hinduísmo más que una religión es una forma de vida. Quizás por eso, en sus orígenes el hunduísmo se practicaba al aire libre y no había templos tal y como los entendemos ahora. El lugar de culto era algo que se construía de forma provisional, que se establecía allí donde cada uno elegía para meditar o rezar.
Hoy, a diferencia de una iglesia o una mezquita, un templo hindú no está concebido como un lugar para congregar a los fieles o practicar el culto. Se entiende más bien como un “hogar” para la presencia divina, en cualquiera de sus formas.
Por ejemplo los hindúes no celebran una boda o un funeral dentro del templo, sino que lo hacen en casa u otros lugares.
En realidad no hay normas establecidas sobre cuándo ir al templo. Cada uno lo hace cuando quiere, o si quiere, aunque para los más devotos hay motivos permanentemente. Incluso cada día y cada fecha está considerada más propicia para una u otra de las múltiples divinidades del hinduísmo. El motivo de acudir a un templo hindú es, más bien, el de visitar a la deidad correspondiente que lo habita, para recibir su buena influencia o su bendición.
Hay templos de muchos tipos y estilos, los hay enormes o diminutos. Los templos del sur del país por ejemplo son famosos por su gran tamaño. En ocasiones están compuestos por varios recintos, que simbolizan las envolturas o capas que cubren el alma más profunda (el templo principal).
Los templos más importantes e influyentes están nacionalizados, pero por lo general los templos son propiedad privada. Es decir, en teoría, un templo hindú se puede comprar o vender, ya que no hay una “autoridad eclesiástica” a quien pertenezca.
El interior del templo hindú.
A diferencia de la solemnidad de una iglesia, un templo hindú suele destacar por su carácter más colorido, ruidoso o informal, excepto durante celebraciones muy específicas.
Es frecuente que tenga un aspecto descuidado, con pequeños charcos, flores y otras ofrendas y desparramadas por el suelo y también que no sean especialmente silenciosos (cánticos, campanas, conversaciones a volumen normal entre los devotos…)
Son muy llamativas las formas de representar a las distintas deidades de los hindúes. A veces son esculturas impresionantes y muy detalladas, mientras que otras son figuras casi amorfas. Lo importante para ellos son los rasgos o atributos que acompañan a esa representación, ya que les permiten reconocerla. Por ejemplo a Shiva se la puede reconocer por el tridente, el collar de la cobra, el tambor o el tercer ojo…
Son de esencial importancia los ojos de estas divinidades, ya que una clave para recibir la buena influencia de una deidad hindú es el contacto visual con ella.
Como curiosidad, la mayoría de las figuras centrales de los templos hindúes son purificadas cada mañana, a través del baño. A veces, incluso se les recuesta por la noche para que puedan dormir, y se les cubre con una cortina para que descansen a medio día.
Cómo visitar un templo hindú.
Hay ciertas normas de conducta que deben tenerse en cuenta para visitar un templo hindú, aunque en general basta con comportarse de forma discreta y respetuosa con lo que tenemos alrededor. Ante la duda, es buena idea observar cómo lo hacen los demás, o incluso preguntarles; estarán más que encantados de compartir sus prácticas y costumbres con nosotros.
A la entrada del templo siempre hay un lugar donde dejar los zapatos. Allí estarán a buen recaudo, a cambio de una pequeña propina para el cuidador. Está permitida la entrada en calcetines o “patucos” si el viajero lo prefiere.
En cuanto a la ropa, a veces nos podrán pedir que nos cubramos los hombros o las piernas, en señal de respeto. Incluso a veces nos pedirán cubrirnos la cabeza (por ejemplo en los templos sij). Para los hindúes, es costumbre ir al templo bien aseado y con ropa limpia.
Debe tenerse especial cuidado con las fotografías y el video. El templo es un lugar sagrado y la fotografía aquí no está muy bien vista.
Al cruzar la puerta principal del templo debemos cuidarnos de no pisar el umbral. Veremos cómo los devotos tocan ese lugar con la mano y se la llevan a la cabeza, en señal de respeto. Después hacen sonar la campana que se sitúa a la entrada, para avisar a la divinidad de su presencia.
Es buena idea llevar ofrendas para la divinidad a quien estamos visitando. En algunos templos esa ofrenda se puede obtener allí mismo. Flores, frutas, oraciones escritas, dinero… Si compras una guirnalda de flores, mejor no la huelas. Olerla la convertiría en algo “usado” y “no digno” de ser ofrecido a los dioses.
A la deidad siempre se le mira a los ojos y se le saluda con las palmas de las manos juntas. La ofrenda que llevemos podemos dejarla allí directamente, o bien dársela al sacerdote. En función de la ofrenda, a veces nos la devolverá una vez consagrada (comida, por ejemplo). Después nos pondrá un punto rojo o naranja en la frente, en señal de bendición.
No está de más llevar dinero suelto por si el sacerdote nos lo pide o el templo tiene un lugar para ofrecerlo (es su única fuente de ingresos). Es costumbre que las cantidades ofrecidas acaben en 1 (por ejemplo 11, 31, 101…)
Fotos con licencia Creative Commons:
- Templo de Chindambaram, por Baronvonhorne (Flickr).
- Campana, por Foto por Steve Evans (Flickr).
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David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Introducción al jainismo: las dos corrientes jainistas
< Anterior: Introducción al jainismo (principales creencias).
El jainismo, como la mayoría de las religiones, tiene sectas o distintas corrientes. Las dos principales son ‘Swetambara’ o ‘vestidos de blanco’ y ‘Digambara’ o ‘vestidos del cielo’ o desnudos.
Los hombres ‘Digambara’ no llevan ropa y van desnudos, ya que practican el no apego al cuerpo. Comen estando de pie en un sitio y no utilizan ningún recipiente. Comen solamente una vez al día.
Llos monjes y las monjas ‘Swetambara’ se visten de blanco. Llevan la ropa sin coser, mostrando que no hay apego hacia ella.
En cualquiera de los dos casos viajan a pie y no utilizan nunca un transporte mecánico. Tradicionalmente tienen prohibido beber algua no filtrada (para evitar ingerir algún organismo). Antiguamente usaban una tela para filtrar el agua sacada de los pozos, aunque hoy en día es más complicado (y más innecesario) seguir con esta práctica.
Los jainistas son estrictamente vegetarianos. El vegetarianismo jaina se basa en la filosofía de la no-violencia. Por eso no comen nada que crezca bajo tierra. Así, no comen los tubérculos porque al arrancarlos del suelo se mueren otros seres vivos.
Los monjes caminan descalzos y llevan un plumero para barrer cuidadosamente el lugar antes de sentarse. También se tapan la boca con un trozo de tela (los monjes, generalmente).
Se cree incorrectamente que es para que no inspiren a ningún ser vivo, aunque en realidad es para que, en el momento de leer las escrituras, la saliva no caíga sobre el libro.
Mahatama Gandhi, aunque era hindú, estaba muy influyenciado por el jainismo y más allá de otras costumbres que se podrían analizar, destacó por su énfasis sobre la medios no-violentos para lograr la independencia.
Los Jainistas también tienen el concepto del ayuno. Un ritual curioso consiste en ‘el ayuno mortal’. Optar por este tipo de ayuno requiere alto nivel de espiritualidad. Esta forma de morirse se llama ‘santhara’. La duración puede ser hasta 12 años, en los que se va reduciendo progresivamente y muy poco a poco la cantidad de la comida que se ingiere.
Los Jainistas no ven esta forma de muerte como algo ilegal sino como una señal de desapego espiritual, una señal de que uno ha acabado con este mundo y opta por dejarlo.
Actualmente los Jainistas están concentrados en algunas partes del Rajasthan del sur y en el estado de Gujarat. Los templos jainistas son de los más bonitos en cuanto a la arquitectura, los más famosos siendo los templos de Monte Abu y Ranakpur en el Rajastán.
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Sobre el autor:
Amarjeet Singh es Coordinador de viaje y guía personal para Sociedad Geográfica de las Indias. Licenciado en Filología Hispánica, es amante de España y la cultura hispánica y un gran humanista interesado en el encuentro entre culturas. Para más información: [Quiénes somos]











