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India, Patrimonio de la Humanidad
India es un subcontinente abarrotado de palacios, fuertes, templos, parques naturales, conjuntos escultóricos y ruinas espectaculares, vestigios de un riquísimo pasado y de un pueblo que ha plasmado en maravillosas obras su carácter creativo y artístico.
Cualquier viajero apreciará la inmensidad de lugares que pueden visitarse y la sensación de que el turismo es todavía un sector emergente, teniendo en cuenta la cantidad de lugares por descubrir que posee este gran país.
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Si nos centramos en la lista de la UNESCO, India presenta 28 emplazamientos a día de hoy, aunque hay otros 32 en una lista provisional que se está evaluando, y otros 4 bienes reconocidos como ‘patrimonio inmaterial’. ¿Queréis conocerlo un poco mejor? Allá vamos:
Taj Mahal, Agra (Reconocido en 1983)
Edificado entre 1631 y 1648 por orden del emperador mogol Shah Jahan para perpetuar la memoria de su esposa favorita, este grandioso mausoleo de mármol blanco es el más precioso joyel del arte musulmán en la India y una de las obras maestras universalmente admiradas del patrimonio cultural de la humanidad.
Fuerte de Agra (1983)
Situado cerca de los jardines del Taj Mahal, el Fuerte Rojo de Agra es un importante monumento mogol del siglo XVII. Construida con piedra arenisca roja, esta imponente ciudadela encierra en su recinto amurallado de 2,5 km de perímetro un gran número de palacios maravillosos, como el de Jahangir o el Khas Mahal, construido por Shah Jahan, edificios para audiencias, como el Diwan-i-Khas, y dos hermosas mezquitas.
Fatehpur Sikri (1986)
Construida por el emperador Akbar en la segunda mitad del siglo XVI, Fatehpur Sikri, la “ciudad de la victoria”, fue la capital del Imperio Mogol durante diez años solamente. El sitio comprende un conjunto arquitectónico homogéneo con numerosos monumentos y templos, entre los que figura la Jama Masjid, una de las mezquitas más grandes de la India. [+ info]
Tumba de Humayun, Delhi (1993)
Construida en 1570, esta sepultura tiene un significado cultural especial. Fue la primera tumba-jardín edificada en el subcontinente indio y sirvió de fuente de inspiración para la realización de importantes innovaciones arquitectónicas, que llegarían a su apogeo con la construcción del Taj Mahal.
Conjunto monumental de Qutb Minar, Delhi (1993)
Construido a principios del siglo XIII, a unos kilómetros al sur de Delhi, el minarete de Qutb Minar es una torre de arenisca roja de 72,5 metros de altura, con un diámetro de 14,32 metros en su base y de 2,75 metros en su cúspide. Su pared exterior está ornamentada, alternativamente, con acanaladuras de aristas agudas y redondeadas. La zona arqueológica en la que se encuentra posee varias tumbas, la magnífica Puerta de Alai Darwaza, obra maestra del arte indomusulmán construida en 1311, y dos mezquitas. Una de ellas, la de Quwwat Ul Islam, es la más antigua de la India septentrional y fue construida con materiales procedentes de una veintena de templos brahmánicos.
Fuerte Rojo ‘Red Fort’, Delhi (2007)
El Fuerte Rojo fue el palacio fortificado de Shahjahanabad, la nueva capital del quinto emperador mogol de la India, Shah Jahan (1628-1658). Su nombre se debe al color rojo de la piedra arenisca con que se construyeron sus espesas murallas. En sus proximidades se alza otra fortaleza más antigua, Salimgarh, que fue edificada por Islam Shah Suri en 1546. Los dos edificios forman el Conjunto del Fuerte Rojo. Los aposentos privados consisten en una serie de pabellones dispuestos en hilera y unidos por un canal conocido por el nombre de Nahr-i-Bihisht, Arroyo del Paraíso. Se considera que el Fuerte Rojo es una muestra representativa del apogeo de la creatividad del arte mogol, que en tiempos del emperador Shah Jahan alcanzó un mayor grado de refinamiento. La planta del palacio se basa en prototipos islámicos, pero cada uno de los pabellones muestra elementos arquitectónicos típicos de los edificios mogoles, en los que se puede observar la fusión de las tradiciones persas, timures e hindúes. La planificación y el estilo arquitectónico innovadores del Fuerte Rojo, así como el diseño de sus jardines, ejercieron una influencia considerable en la concepción de edificios y jardines realizados ulteriormente en el Rajastán, Delhi, Agra y otros lugares.
Observatorio astronómico ‘Jantar Mantar’, Jaipur (2010)
Construido a principios del siglo XVIII, el Jantar Mantar de Jaipur es un observatorio astronómico integrado por unos veinte instrumentos en obra de albañilería que fueron innovadores en su tiempo, tanto en el plano arquitectónico como técnico. Destinados a observaciones astronómicas a simple vista, comportan varias innovaciones arquitectónicas e instrumentales. Se trata del conjunto de observatorios antiguos más significativo, más completo y mejor conservado de la India. El Jantar Mantar es un fiel reflejo de las concepciones cosmológicas y los conocimientos astronómicos de los sabios que agrupó en torno un marajá ilustrado que vivió a finales de la era mogol.
Conjunto de templos de Khajuraho (1986)
Este conjunto monumental está formado por tres grupos diferenciados de templos construidos en el periodo de apogeo de la dinastía de los Chandela (950-1050). Sólo subsisten unos veinte pertenecientes a dos religiones distintas, el hinduismo y el jainismo. Su característica principal es el perfecto equilibrio logrado entre las formas arquitectónicas y las esculturales. El templo de Kandariya está ornamentado con un gran número de esculturas que figuran entre las más grandes obras maestras del arte indio. [+ info]
Cuevas de Elephanta, Mumbai (1987)
Situada en una isla del mar de Omán, frente a la costa de Mumbai (antes, Bombay), la “ciudad de las grutas” es un conjunto monumental rupestre característico del culto a Shiva. El arte indio ha logrado aquí una de sus expresiones más perfectas, sobre todo en los gigantescos altorrelieves que ornan la gruta principal.
Estación Chhatrapati Shivaji Terminus (‘Victoria Terminus’), Mumbai (2004)
Situada en la ciudad de Mumbaim la estación ferroviaria de Chhatrapati Shivaji –antaño denominada Estación Victoria– es un destacado ejemplo de la mezcla del estilo arquitectónico neogótico de la época victoriana con la temática de la arquitectura india tradicional. Este edificio, diseñado por el arquitecto británico F.W. Stevens, se convirtió en el símbolo del principal puerto comercial de la India, Mumbai, llamada por algunos la “ciudad gótica”. Su construcción, iniciada en 1878 y finalizada diez años después, se llevó a cabo con arreglo a un proyecto arquitectónico de estilo gótico victoriano, inspirado en los monumentos italianos de finales de la Edad Media. El plano excéntrico de su planta, su cúpula de piedra, sus torrecillas y sus arcos puntiagudos presentan semejanzas con la arquitectura palacial clásica de la India. Chhatrapati Shivaji es un ejemplo excepcional del encuentro entre dos culturas, ya que los arquitectos británicos trabajaron con los artesanos indios para incorporar las tradiciones y los estilos arquitectónicos autóctonos, creando así un nuevo estilo, exclusivamente característico de Mumbai.
Cuevas de Ajanta, cerca de Aurangabad (1983)
Comprende una serie de monumentos rupestres budistas de los siglos II y I, así como un conjunto de cuevas mucho más amplias y ricamente ornamentadas que datan del periodo gupta (siglos V y VI d.C.). Las pinturas y esculturas de Ajanta son obras maestras del arte budista que han ejercido una influencia considerable en la producción artística posterior.
Cuevas de Ellora, cerca de Aurangabad (1983)
Situados en el estado de Maharashtra, los 34 monasterios y templos de este sitio se alinean, uno junto a otro, a lo largo de 2 km. en la pared del alto farallón basáltico en la que fueron excavados. El sitio hace revivir la antigua civilización de la India. La realización de este conjunto monumental de calidad artística excepcional fue una verdadera proeza técnica. Con sus santuarios budistas, brahmánicos y jainistas, Ellora ilustra también el espíritu de tolerancia característico de la India antigua. Su ininterrumpida secuencia de creación, que se extiende desde el año 600 al 1000, es una brillante muestra de esa civilización.
Iglesias y conventos de Goa (1986)
Antigua capital de la India portuguesa, Goa ha conservado un conjunto de iglesias y conventos ilustrativo de la actividad evangelizadora de los misioneros católicos en Asia. Destaca la iglesia del Buen Jesús, donde se halla la sepultura de San Francisco Javier. Estos monumentos religiosos contribuyeron poderosamente a la difusión del estilo manuelino, el manierismo y el barroco en todos los países de Asia donde había misiones religiosas establecidas.
Parque arqueológico Champaner-Pavagadh, Gujarat (2004)
En este parque se hallan vestigios arqueológicos, inexplorados en su mayoría, y monumentos históricos enmarcados por un paisaje admirable. El sitio comprende una serie de sitios prehistóricos del Periodo Calcolítico, la fortaleza de una antigua capital hindú encaramada en una colina, y vestigios de una ciudad que fue capital del Estado de Gujarat en el siglo XVI. También comprende fortificaciones, palacios, edificios religiosos, casas de recreo e instalaciones hidráulicas que datan de los siglos VIII a XIV. En el área del parque se halla también el Templo de Kalikamata, un importante santuario situado en lo alto de la colina de Pavagadh, al que acude una gran cantidad de peregrinos a lo largo de todo el año. El sitio posee la única ciudad islámica completa del periodo anterior al Imperio Mogol.
‘Templos vivientes’ Chola en Tamil Nadu (1987)
Los grandes templos vivientes fueron construidos por los reyes del Imperio de Chola, que llegaron a dominar toda la parte meridional de la India y sus islas adyacentes El sitio comprende tres grandes santuarios cholas de los siglos XI y XII: el Templo de Brihadisvara en Thanjavur, el Templo de Brihadisvara en Gangaikondacholisvaram y el Templo de Airavatesvara en Darasuram. El Templo de Gangaikondacholisvaram, edificado por orden de Rajendra I, fue terminado el año 1035. Las esquinas de su vimana (torre-santuario) de 53 metros de altura están rebajadas, gracias a lo cual el edificio cobra un gracioso movimiento ascensional ondulante que contrasta con las líneas rectas y austeras de la torre del templo de Thanjavur. El conjunto arquitectónico del Templo de Airavatesvara, construido por el rey Rajaraja II en Darasuram, posee un vimana de 24 metros de altura, así como una escultura en piedra de Siva. Los tres templos constituyen un testimonio de los brillantes logros del Imperio Chola en los campos de la arquitectura, la escultura, la pintura y el arte de trabajar el bronce.
Conjunto monumental de Hampi (1986)
Sitio austero y grandioso a la vez, Hampi fue el lugar donde estaba emplazada la capital del último gran reino hindú gobernado por la dinastía de los Vijayanagar. Estos soberanos, fabulosamente ricos, hicieron edificar templos dravidianos y palacios que causaron la admiración de los viajeros acudidos de todas partes entre los siglos XIV y XVI. Conquistada por la Confederación Islámica del Decán en 1565, la ciudad fue entregada al saqueo durante seis meses y luego fue abandonada.
Conjunto monumental de Mahabalipuram (1984)
Situado en la costa de Coromandel, este sitio engloba un conjunto de santuarios excavados en la roca que fueron fundados por los reyes de la dinastía de los Pallava entre los siglos VII y VIII. El sitio es sobre todo conocido por sus rathas (templos en forma de carros), sus mandapas (santuarios rupestres), sus gigantescos relieves al aire libre, como el célebre “Descenso del Ganges”, y los millares de esculturas del famoso Templo de la Orilla, erigido a la gloria de Shiva.
Conjunto monumental de Pattadakal (1987)
Situado en el Estado de Karnataka, el sitio de Pattadakal ilustra el apogeo del arte ecléctico que logró sintetizar armónicamente las formas arquitectónicas del norte y el sur de la India en los siglos VII y VIII, bajo la dinastía de los Châlukya. El sitio comprende un conjunto impresionante de nueve templos hinduistas y un santuario jainista. Dentro del conjunto destaca una obra maestra excepcional, el templo de Virûpâksha, que fue erigido hacia el año 740 por la reina Lokamahadevi para conmemorar la victoria de su esposo en una batalla contra los soberanos de los reinos meridionales.
Monumentos budistas en Sanchi, Bhopal (1989)
Alzado en lo alto de una colina que domina la llanura, a unos cuarenta kilómetros de Bhopal, el sitio de Sanchi comprende diversos monumentos budistas –pilares monolíticos, palacios, templos y monasterios– en un estado de conservación desigual, que datan esencialmente de los siglos I y II a. C. Es el santuario del budismo más antiguo de todos los existentes y fue el centro principal de esta religión en la India hasta el siglo XII.
Templos de Mahabodhi en Bodh Gaya (2002)
Este conjunto monumental es uno de los cuatro santos lugares relacionados con la vida de Buda, y más concretamente con su acceso a la Iluminación. El emperador Asoka erigió en este sitio un primer templo en el siglo III a.C., pero el actual data del siglo V o VI de nuestra era. Mahabodhi es uno de los más antiguos templos budistas construidos en ladrillo y uno de los pocos de las postrimerías del Imperio Gupta que aún permanecen en pie.
Mountain Railways of India, Darjeeling (1999)
Al ferrocarril de Darjeeling, situado en el Himalaya e inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial desde 1999, se ha añadido ahora el que circula por los Montes Nilgiri en el Estado de Tamil Nadú. Se trata de un ferrocarril de cremallera que transita por una vía única de un metro de ancho y cubre un recorrido de 46 km. Esta línea ferroviaria se proyectó en 1854, pero debido a las dificultades planteadas por el trazado de la vía en una zona sumamente escarpada su construcción comenzó tan sólo en 1891 y terminó en 1908. El ferrocarril, que trepa por las laderas de la montaña salvando un desnivel de 1.877 metros (de 326 m a 2.203 m de altitud), sigue funcionando todavía y es representativo de la tecnología de vanguardia de su época. En tiempos del colonialismo británico en la India desempeñó un papel muy importante, facilitando los desplazamientos de la población y contribuyendo al desarrollo socioeconómico de la región.
Refugios de roca y pinturas rupestres de Bhimbetka (2003)
Los refugios rupestres naturales de Bhimbetka están situados al pie de los montes Vindhyan, al sur de la meseta central de la India. Cinco conjuntos de esos refugios están situados dentro de enormes afloramientos de arenisca que emergen en el suelo de un bosque relativamente espeso. Todos ellos contienen pinturas de épocas sucesivas, que se escalonan sin interrupción desde el Periodo Mesolítico hasta los tiempos históricos. En las 21 aldeas que circundan el sitio viven poblaciones cuyas costumbres se asemejan a las representadas en las pinturas rupestres.
Sun Temple, el templo del Sol Konârak (1984)
Situado a orillas del golfo de Bengala y bañado por los rayos del sol naciente, el Templo del Sol es una representación monumental del carro del dios sol, Surya, con sus veinticuatro ruedas esculpidas con un sinfín motivos simbólicos y su tiro de seis caballos. Construido en el siglo XIII, este templo es uno de los más celebres santuarios brahmánicos de la India.
Además, se reconocen 5 parques naturales como patrimonio de la humanidad:
Keoladeo National Park (1985)
Antiguo coto de caza de patos de los maharajás, este parque es una de los más importantes lugares de invernada para un sinfín de aves acuáticas que emigran desde Afganistán, Turkmenistán, China y Siberia. Entre las 364 especies registradas figuran algunas tan poco comunes como la grulla siberiana.
Kaziranga National Park, en Assam (1985)
Situado en el corazón del Estado de Assam, este parque abarca una de las pocas zonas de la India septentrional que no han sufrido alteraciones por la presencia del ser humano. Posee la población de rinocerontes de un solo cuerno más numerosa del mundo, así como muchos otros mamíferos –tigres, elefantes, panteras y osos, etc.– y miles de aves.
Manas Wildlife Sanctuary, Assam (1985)
Situado en una zona de colinas boscosas, praderas aluviales y bosques tropicales que se extiende por una suave pendiente de la falda del Himalaya, el santuario de Manas alberga una fauna muy variada que comprende numerosas especies en peligro de extinción, como el tigre, el rinoceronte indio, el cerdo pigmeo, y el elefante indio.
Nanda Devi National Park y el Valle de las Flores (1988)
Encaramado a gran altura en la cordillera del Himalaya Occidental, el Parque Nacional del Valle de las Flores es reputado por la extraordinaria belleza de su paisaje de praderas con flora alpina endémica. Es un sitio de rica biodiversidad que alberga especies animales raras, o en peligro, como el oso negro de Asia, el leopardo de las nieves, el oso pardo y la oveja azul del Himalaya o baral. La suavidad de sus perspectivas complementa el paisaje agreste de montañas escarpadas del Parque Nacional de Nanda Devi. Ambos parques abarcan una zona de transición, única en su género, entre la cadena montañosa del Zanskar y la Cordillera del Gran Himalaya, que ha sido ensalzada por su excepcional hermosura en los relatos ancestrales de la mitología hindú y, desde hace un siglo, por botánicos y alpinistas.
Sundarbans National Park (1987)
Situada en el delta del Ganges, la región de los Sundarbans abarca 10.000 km² de tierra y agua. La mitad de esa superficie se halla en el territorio de la India y el resto en Bangladesh. El sitio posee la más vasta extensión de bosques de manglares del mundo y es el hábitat de diversas especies raras o en peligro de extinción: tigres, mamíferos acuáticos, aves y reptiles.
Sigue leyendo:
[+] Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad en India. UNESCO no considera Patrimonio de la Humanidad solamente los bienes materiales, también hay otras manifestaciones culturales dignas de su lista, y en India ha reconocido unas cuantas.
[+] Lista provisional de Patrimonio de la Humanidad en India. India ha presentado otros emplazamientos como candidatos y que están en proceso de evaluación para ser incorporados a la lista.
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Sobre el autor:
David Martín es colaborador de Sociedad Geográfica de las Indias. Fascinado por India, sus gentes y su diversidad, David colabora con Sociedad Geográfica de las Indias desde 2008, haciéndolo compatible con su trabajo en organizaciones como Unicef o Amnistía Internacional. Con nosotros ha dirigido la estrategia de comunicación y redes sociales hasta 2011 y actualmente colabora aportando una visión humana, transformadora y comprometida, asegurando que un viaje exclusivo y de alta calidad sea compatible con una experiencia enfocada al descubrimiento y el respeto por las personas y las costumbres locales. Para más información: [Quiénes somos]
Sonrisas de Bombay
‘Sonrisas de Bombay’ es una ONG que trabaja con las comunidades más desfavorecidas de la ciudad de Bombay en las zonas de slums (barrios de chabolas) y que centra su acción en la erradicación de la pobreza, el respeto a los Derechos Humanos y la igualdad de oportunidades.
Desde la cooperación al desarrollo genera herramientas que promueven cambios estructurales y una transformación social hacia la autosuficiencia y una mejor calidad de vida de estas comunidades.
La organización fue fundada en el año 2005 por el periodista y escritor barcelonés Jaume Sanllorente, después de unas vacaciones en Bombay durante las que conoció la penosa situación de un pequeño orfanato a punto de cerrar sus puertas. En aquel momento, Jaume apostó por apoyarlo y al mismo tiempo, por iniciar un proyecto de lucha pacífica contra la pobreza en Bombay.
Actualmente unas 4.670 personas y 905 escuelas son beneficiarias de este proyecto y 224 personas trabajan para llevarlo a cabo (profesoras, ayudantes, médicos, coordinadores etc.)
El pilar sobre el que se construyó, y que aún sostiene Sonrisas de Bombay, es el deseo de trabajar por un futuro mejor para las comunidades menos aventajadas de esta ciudad.
La educación, la salud y el desarrollo socioeconómico son el marco principal para sus proyectos de cooperación al desarrollo.
Conocer los proyectos que, con mucho esfuerzo, vertebran una alternativa de futuro mejor para esta realidad, implica también emprender un viaje a lo mejor del ser humano.
Bombay, con más de 20 millones de habitantes, es una ciudad que prospera y crece manteniendo grandes contrastes. Por ejemplo, es el destino de unas 5.000 jóvenes vendidas o secuestradas cada año en países como Bangladesh o Nepal y forzadas a trabajar en prostíbulos de zonas como Kamathipura, conocidas como “barrios de las luces rojas”, con elevadas tasas de criminalidad. También se estiman unos 2 millones de niños y niñas entre los 6 y 14 años sin escolarizar, de los cuales la mitad son niños trabajadores.
** Sociedad Geográfica de las Indias colabora con Sonrisas de Bombay como parte de su política de Responsabilidad Corporativa y acción social.
En 2011, por ejemplo, viajaremos en agosto y septiembre en viajes específicos para conocer algunos proyectos de Sonrisas de Bombay. El 3% de los ingresos del viaje serán donados directamente a la ONG.
El itinerario previsto también visitará India desde una perspectiva humana, cultural y diferente. Las plazas son limitadas.
Puedes informarte aquí.
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Sobre el autor:
David Martín es colaborador de Sociedad Geográfica de las Indias. Fascinado por India, sus gentes y su diversidad, David colabora con Sociedad Geográfica de las Indias desde 2008, haciéndolo compatible con su trabajo en organizaciones como Unicef o Amnistía Internacional. Con nosotros ha dirigido la estrategia de comunicación y redes sociales hasta 2011 y actualmente colabora aportando una visión humana, transformadora y comprometida, asegurando que un viaje exclusivo y de alta calidad sea compatible con una experiencia enfocada al descubrimiento y el respeto por las personas y las costumbres locales. Para más información: [Quiénes somos]
Dhobi Ghat, las lavanderías públicas de Mumbai
La primera vez que fui a Dhobi Ghat no tenía ni idea de lo que iba a descubrir. Cuando te cuentan que vas a ver las lavanderías públicas de Mumbai (una ciudad de 14 millones de habitantes) vas más o menos preparado para algo soprendente. Pero una vez allí, quedé literalmente boquiabierto.
Primero su extraño paisaje. Las características hileras de pilas de piedra, los tejados, las cientos de prendas tendidas casi organizadas por colores, el chapotear del agua, las callejuelas serpenteantes, el constante trajín de personas… Un entorno realmente curioso al aire libre, en medio de una gigantesca ciudad.
Luego uno se fija mejor y encuentra detalles. La curiosa forma de sujetar la ropa enrollando las cuerdas (sin pinzas), la limpieza sin jabón (utilizan sosa cáustica) o el hecho de que sólo trabajen hombres.
También se adivina la pulcra organización de las distintas personas que aquí trabajan, la ‘cadena de producción’, los distintos roles y especializaciones de un trabajo con siglos de antigüedad. Quien lava, quien seca la ropa, quien plancha, quien limpia las pilas, quien tiende, quien recoge, quien clasifica y marca cada prenda o quien lleva té a los trabajadores como un malabarista entre la multitud sin derramar una gota.
Quienes aquí trabajan son los dhobi , una casta de lavanderos. Se encuentran entre las más humildes del sistema de castas del hinduismo, ya que son una ‘subcasta’ de los Dalits o ‘intocables’. Son unas 200 personas y viven aquí en familias, generación tras generación, ya que la casta y por extensión el oficio asignado son hereditarias.
La mayor parte de su trabajo es la limpieza de la ropa de hospitales y hoteles de la ciudad, pero también hay muchas empresas que contratan sus servicios para mantener limpios uniformes y otras prendas.
Entretenerse y caminar por entre las calles de Dhobi Ghat significa encontrar cientos de historias diferentes, entre el barro y el agua. Son historias muy alejadas de nuestro modo de vida, nuestros marcos de referencia, nuestras urgencias y prioridades cotidianas. Es un planeta en sí mismo, Dhobi Ghat, habitado por personas que casi nunca salen de aquí y realizan su tarea en turnos, sobreviviendo, y a pesar de todo generosos con el extraño viajero que se encuentra ante ellos, observando y preguntando. Significa encontrar las sonrisas de acogida y la hospitalidad de algunas de las gentes más humildes del planeta.
A continuación, un mini-reportaje de Dhobi Ghat realizado por el canal de televisión Cuatro, cuando visitaron Mumbai acompañados por Sociedad Geográfica de las Indias y nuestro compañero y guía Lalit:
Si no ves el video correctamente pulsa aquí.
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Sobre el autor:
David Martín es colaborador de Sociedad Geográfica de las Indias. Fascinado por India, sus gentes y su diversidad, David colabora con Sociedad Geográfica de las Indias desde 2008, haciéndolo compatible con su trabajo en organizaciones como Unicef o Amnistía Internacional. Con nosotros ha dirigido la estrategia de comunicación y redes sociales hasta 2011 y actualmente colabora aportando una visión humana, transformadora y comprometida, asegurando que un viaje exclusivo y de alta calidad sea compatible con una experiencia enfocada al descubrimiento y el respeto por las personas y las costumbres locales. Para más información: [Quiénes somos]
Viajar a India en Navidad

Desde hace años se viene imponiendo un nuevo momento para viajar: la Navidad. Lo que para muchos es una celebración religiosa paro otros se ha convertido en un momento del año ideal para hacer un paréntesis en el frío invernal viajando a lugares cálidos.
Cada vez más, India es uno de los destinos que irrumpe con fuerza en el mapa de las vacaciones navideñas.
Y lo es con razón, porque ofrece un sinfín de posibilidades para hacer de esos días de descanso una experiencia inolvidable.
Diciembre es un mes de vacaciones escolares en India, por lo que el turismo nacional copa gran parte de las reservas hoteleras. Si a ello unimos que la mayoría de grandes hoteles celebran tanto el 24 como el 31 de diciembre, es importante preparar nuestro viaje con antelación. Hemos de organizar nuestro viaje sabiendo qué tipo de experiencia nos apetece: en India es posible vivir intensamente la navidad, o bien trasladarse a ciertos espacios más sosegados para disfrutar de este inmenso país.
Desde Sociedad Geográfica os proponemos algunos momentos únicos para vuestras vacaciones navideñas:
¿Imagináis el pasar la Nochevieja cenando en privado junto a una ventana con vistas al Taj Mahal? Ello es posible alojándose en el lujoso Oberoi Amarvillas en Agra, la ciudad en la que una de las más bellas historias de amor se transformó en eterno mármol por deseo del emperador Sha Jahnan.
…Pero también es posible pasar la Navidad, o la Nochevieja cenando a bordo de uno de las casas-barco (houseboats) que recorren silenciosas uno de los entornos naturales más bellos de la India, los Backwaters de Kerala.
…O disfrutar de magníficos tratamientos de spa a bordo del spa-boat del Taj Lake Palace, uno de los alojamientos con más encanto del mundo, en el Lago Pichola de Udaipur.
Pero India en Navidad no sólo nos ofrece lujo y relax. Esta época del año se presenta como la ideal para realizar actividades en espacios naturales, como ofrecen por ejemplo los naturalistas del Spice Village Lodge, donde entienden que el verdadero lujo es precisamente la recuperación de la naturaleza. Podremos realizar trekking en el Parque Nacional de Periyar o realizar una “ruta de la especias” guiada conociendo las numerosas especias que hicieron de Kerala centro neurálgico del comercio colonial.
Y si preferimos unirnos a la recepción popular del Año Nuevo en India, no debemos perdernos la noche de Delhi o Mumbai, donde numerosos establecimientos ofrecen cenas y cócteles para recibir el año con un sabor diferente. Es el caso del Q´ba Lounge & Bar desde donde podemos cenar y escuchar música contemplando una magnífica panorámica de Connaught Place, uno de los espacios urbanos míticos de New Delhi.
Aunque para los hindúes y para India en general el equivalente de “nuestra” Navidad es Diwali, en India se ha impuesto, como en otras partes del mundo, la figura de Papá Noel, por lo que también es una experiencia visitar a una familia India y vivir la excitación de los niños ante los dulces y los regalos. Podemos compartir nuestro tiempo con los habitantes de alguna aldea, donde Gandhi afirmaba “se encuentra la India real”.
Asistir a un concierto de música india en Varanasi, visitar las tribus bishnoi, tribus animistas del Rajastán o asistir a un entrenamiento de ajaras, son actividades que harán de nuestra Navidad algo distinto y exótico.
India es definitivamente, uno de los espacios naturales, culturales y económicos más llamativos y peculiares del planeta. Nunca deja indiferente y es sin duda una gran opción para nuestras vacaciones de navidad, porque… all is posible in India!
¡Feliz viaje!!
Fotos por: Oberoi Amarvilas, Marina Trachta, Taj Hotels, Qba, David Martín.
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Sobre la autora:
Marina Trachta es geógrafa y Responsable de Rutas de Sociedad Geográfica de las Indias. Su conocimiento del país es minucioso, y así nos lo traslada en sus artículos y en su visión de este gran país. Para más información: [Quiénes somos]
Dabbawallas, tradición y eficiencia
Las estaciones de tren en India no son para pusilánimes, y menos las de las grandes urbes. Inaugurado en 1853, el sistema ferroviario del Mumbai es complejísimo. A primera hora de la mañana el espectáculo está garantizado en todas las estaciones de la gran urbe. Pero son los dabbawallas (literalmente “hombre que lleva una caja cilíndrica con comida”) los pasajeros más numerosos y famosos de los trenes mumbaitís.
Su origen se remonta a la época colonial, pues los británicos, a quienes no solía gustarles la deliciosa y especiada cocina hindú, inventaron un nuevo concepto culinario: el tiffin, almuerzo ligero que combinaba la comida británica más insulsa, con bocados indios. Pese a su origen europeo, el tiffin es hoy genuinamente indio, designando la gran variedad de platos que constituyen el típico almuerzo nacional, así como el recipiente metálico y cilíndrico que los contiene.
Con cerca de 20.000 personas por km², Mumbai es la ciudad más densamente poblada de la India, con un endiablado volumen de tráfico, razón por la que nadie que trabaje en la ciudad puede regresar a casa a almorzar, ya que las distancias son enormes y el transporte caótico. Del ingenio y la necesidad nació el oficio de dabbawalla, pues una gran mayoría de oficinistas, empresarios, profesionales y hombres de negocios prefieren contratar el servicio de elaboración diaria y envío al lugar de trabajo, de sus comidas en tarteras metálicas, antes que tener que salir y pagar en un restaurante.
El concepto es muy simple y genial: dos horas después de que millones de personas lleguen a sus oficinas del centro de Mumbai a las ocho de la mañana, los dabbawallas hacen su aparición. Pero para llegar a este punto, previamente otros dabbawallas han recogido de casas particulares o -como ocurre comúnmente hoy- de las grandes empresas de servicios especializadas en catering, situadas en la amplia zona metropolitana de la ciudad, todos y cada uno de los tiffin a repartir. De ahí, una vez etiquetados y organizados, suben a los trenes (generalmente en vagones destinados específicamente a ellos) y llegan al centro de Mumbai, donde entregan sus pedidos a los dabbawallas locales que los repartirán en cada oficina.
Cada caja de comida, cada tiffin, lleva su código. Así el comerciante de diamantes jainista, vegetariano, comerá sus lentejas sin ajo y cebolla (condimentos prohibidos por su religión); el tendero bengalí amante del pescado, sus gambas con chile; y el ejecutivo gujaratí, que está a dieta, almorzará sus verduras al vapor.
Más tarde, el mismo dabbawalla recogerá de las oficinas las cajas de comida vacías, y se las volverá a llevar al lugar de origen… Y todo sin “tecnología moderna”, salvo la posibilidad de reserva y encargo vía SMS o página web, sin tablas informáticas, sólo con códigos que memorizan y con ágiles músculos con los que transportan las bandejas, tamaño ataúd, llenas de cajas de comida.
Un ejemplo de código sería D9MC3, donde D es la estación de Datar, el punto de origen; 9, Nariman Point -distrito financiero de Mumbai-; MC, Mafatlal Center, y 3, la tercera planta.
Pero lo más sorprendente de este oficio de repartidor -que sirve de ejemplo personificado de ingenio y eficacia económica- es que ha sido admirado por personalidades como el Príncipe Carlos de Inglaterra o por Sir Richard Branson (propietario de VIRGIN), o incluso estudiado por la Escuela Empresarial de Harvard. Además. Y han sido distinguidos por Forbes Global con una puntuación de SEIS SIGMA (es decir: ¡un error por cada seis millones de transacciones!).
Estos hombres, unos cinco mil en total, hacen sus rutas en tren y bicicleta con su distintiva indumentaria -kurtas blancos y gorros estilo Nehru, que les sirve de potente símbolo de identificación en las masificadas estaciones de tren, y cuyo olvido acarrea la imposición de una multa de 25 Rupias- para trasegar, diariamente, unas 200.000 cajas de comida a las oficinas.
La mayoría de ellos son analfabetos, no sabiendo siquiera firmar, y pese a la creciente atención mediática internacional y su experiencia centenaria, cada dabbawalla no cobra más de 5.000 Rupias mensuales (cerca de 81 €).
Los dabbawallas realizan alrededor de cien millones de transacciones al mes, siendo el tiempo total que tardan en recoger los tiffin y repartirlos, de tres horas como máximo. El coste del servicio oscila entre las 250 – 350 Rupias mensuales (entre 4 y 5 €).
Cada dabbawalla sólo libra un día por semana, y son extremadamente disciplinados. A título de ejemplo, el consumo de alcohol durante el servicio conlleva una multa de 1.000 Rupias, al igual que el absentismo laboral injustificado. No existen criterios de selección específicos a la hora de contratar dabbawallas (como religión, sexo o edad), sin embargo, jamás he visto una mujer dabbawalla…
Estos hombres son el mejor ejemplo de eficiencia, tradición, genio creativo y adaptación a toda circunstancia y época, personificando lo que India es hoy, y forman parte esencial del paisaje diario de mi frenético Mumbai, lleno de color, olor y sonido.
…Por todo ello sólo os pediría que siempre que os encontréis con un dabbawalla, le sonriáis y admiréis lo que su oficio significa y ha significado a lo largo de décadas.
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Sobre la autora:
Belén García-Martín viaja cada año a India, casi siempre en solitario, país que ha recorrido de norte a sur, y de este a oeste, para reencontrarse con viejos amigos, hacer otros nuevos, y lo que más le apasiona: sentir, oler, oír, ver, tocar y vivir en hindi… Para más información: [Quiénes somos]
Taj Mahal Palace Mumbai: abanderados de un sueño
El 15 de Agosto de 2010 reabre sus puertas el hotel Taj Mahal Palace Mumbai, hasta ahora conocido como “Taj Mahal & Tower” y una vez renovado tras los ataques terroristas sufridos en Mumbai el 26 de noviembre de 2008. Aunque en realidad el hotel está dividido en dos zonas y una de ellas (la Torre) no ha dejado de funcionar nunca, como metáfora de la defensa de la libertad en el país democrático más grande el mundo.
El hotel Taj Mahal & Tower es uno de los hoteles más emblemáticos de todo el mundo y parte del horizonte que se divisa a Mumbai, sobre todo si se accede por barco. Este majestoso hotel, ejemplo de la mejor hostelería internacional, fue construido en 1903 antes de que se levantase la mítica Gateway of India.
El hotel, que reabre sus puertas el día que celebramos la Independencia de India (15 de Agosto), era una respuesta de Jamshetji Nusserwanji Tata, fundador de Taj Hotels, a la famosa frase que se podía encontrar en los hoteles coloniales de India a principios del siglo XX: “Indians and dogs not allowed” (No está permitida la entrada de Indios y perros), símbolo del desprecio colonial de los británicos por las tierras que ocupaban.
Levantar el Taj Mahal Palace Mumbai se convertía así en un signo de refinamiento, cargado de valores patrióticos. El primer hotel de India que contaba con luz eléctrica era alzado con la elegancia propia de la cadena Taj Hotels: refinamiento, servicio como filosofía vital y saber estar. Fue gestado con tres estilos: morisco, oriental y florentino y en su interior pueden encontrarse decenas de obras de arte.
En la misma línea se ha realizado ahora una renovación que ha sido la actualización de la filosofía de Taj.
El 15 de Agosto, tras el arduo trabajo de una restauración exquisita, reabre sus puertas para volver a ser un referente en la ciudad, en la vida social internacional y un referente de una India orgullosa de sí misma.
God save Taj!
> Consulta el progreso de las obras.
> Epopeya de un sueño.
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Sobre el autor:
Pablo Pascual es Director de Sociedad Geográfica de las Indias. Gran conocedor de India, Pablo se obstinó en ofrecer lo que a él le gustaría encontrar en el sector de agencias de viajes tradicionales: especialistas por destino con un solo propósito, la calidad. Para más información: [Quiénes somos]
Mumbai y su chaat: el Bhel Puri
En todos los países existe una ciudad donde los sueños pueden hacerse realidad, y en India, esa ciudad es Mumbai.
Ciudad de contrastes por antonomasia: antigua y moderna, tremendamente pobre (tiene el triste honor de albergar el segundo suburbio más pobre de Asia: Dharavi) y descaradamente rica (a los rascacielos de Nariman Point se desplazan diariamente miles de financieros para negociar millones de dólares).
En ella, se baila hasta el amanecer, pero aún se sigue rezando al alba; concurren naturalmente noctámbulos y místicos.
Es la ciudad donde Mukesh Ambani (la mayor fortuna de India) se está construyendo una casa de veintisiete plantas, con un servicio de seiscientas personas para una familia de sólo seis miembros.
Y es, simultáneamente, la urbe donde encontraremos callejones atestados de gente en los mercadillos de Null y Chor, donde artesanos de Lucknow bordan maravillas en seda, y joyeros crean sueños en diamante, oro y exóticas gemas.
Los mumbaitíes miran a su ciudad con tremendo orgullo y con una pasión que suele exasperar al resto del país y a visitantes extranjeros que no tienen recato en calificar de arrogante una actitud vital de extrema dignidad y genuina solidaridad, demostrada hasta el denuedo tras los trágicos ataques terroristas sufridos en Noviembre de 2008.
El patio del recreo de Mumbai son sus dos playas emblemáticas: Chowpatty y Juhu. Un paseo al atardecer por ellas en sábado o domingo, dejándose llevar por la marea de gente que mira sin ver, por las familias que se reunen en la arena, por los niños semidesnudos que chapotean con neumáticos usados (pese a que las aguas no son aptas para el baño), por las parejas que timidamente se arrullan y besan a escondidas, por los charlatanes que venden la buenaventura, por las pandillas de adolescentes que sueñan con amores de cine y cantan a sus ídolos….., es la mejor inmersión en un pais, en una sociedad viva y apasionante como la de Mumbai, crisol de toda la India.
A los indios en general, y a los mumbaities en particular, les encanta comer entre horas. Para ellos, toda comida debe incluir un alimento consistente, bien sea un plato de arroz, un “dal” o alguna clase de pan. Cualquier otra cosa se considera sólo un tentempié, mera excusa para acercarse al puesto más cercano para tomar un “chai masala” y aprovechar para departir con compañeros y transeúntes. Entre esos tentempiés están los “chaat”, término que literalmente significa “producto para lamerse los dedos”.
La sublimación de los chaat la encontramos en Mumbai (y dentro ella, en las playas de Chowpatty y Juhu) cuyos innumerables puestos callejeros compiten entre sí no sólo en calidad gastronómica, sino también en apariencia externa, colorido, música más moderna y atronadora……. Tal es su éxito que se han exportado a toda India.
El chaat predilecto de Mumbai es el llamado “bhel puri”, una sabrosa mezcla de arroz inflado, patata, mango verde, hojas de cilantro y menta, jengibre, tomate y el secreto “chaat masala” (aderezo de sal negra, limón, chile, comino y mango verde en polvo), servido en hojas de banano o boles metálicos, todo ligado con chutney ácido de tamarindo.
Se prepara en el acto, a la vista del cliente, quien si es ya un iniciado, puede sugerir más o menos picante, más o menos ácido, según su gusto personal. Ni sacia el hambre, ni es nutricionalmente equilibrado, pero probar uno en Chowpatty Beach un sábado al anochecer, es una de las experiencias más enriquecedoras para cualquier visitante de mi querida Mumbai.
Mumbai, Yaar!!!!!
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Sobre la autora:
Belén García-Martín viaja cada año a India, casi siempre en solitario, país que ha recorrido de norte a sur, y de este a oeste, para reencontrarse con viejos amigos, hacer otros nuevos, y lo que más le apasiona: sentir, oler, oír, ver, tocar y vivir en hindi… Para más información: [Quiénes somos]
















