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¿Somos iguales o diferentes? Viviendo en la India (2)
> Viene de ‘¿Somos iguales o diferentes? Viviendo en la India (1ª parte)’
Como veis en el artículo anterior, las similitudes en el día a día entre la vida en India y en España son muchas, lo que a veces te obliga como extranjera a hacer un esfuerzo para evitar caer en la rutina de una vida “globalizada” y poder seguir descubriendo las otras cosas maravillosas de India, las que nos hacen diferentes y por lo tanto suponen la verdadera riqueza de vivir aquí.
Y de estas también hay muchas, algunas se asumen rápidamente y se incorporan a tus códigos de rutina diarios, como las diferentes formas de saludar basadas en las diferencias de edad, de sexo, de posición, la importancia del lenguaje corporal en las relaciones cotidianas, los significados de sus fiestas y tradiciones, etc.
Pero además de todo esto, hay alguna diferencia fundamental en la forma de entender la vida en sentido amplio, y no me refiero al proceso de vida-muerte como ciclo, donde el karma y la reencarnación son, para nuestras mentalidades más occidentales, algo difícil de entender y aún más de asumir…
Me refiero a otro tipo de proceso, el que habla de la unión indivisible de la mente y el cuerpo, y que de una forma u otra lo impregna todo y se hace palpable a través de la práctica cotidiana de miles de tipos diferentes de meditación, yoga, medicina alternativa, curación a través de energía, etc., etc. Todo ello convive no solo como formas complementarias de la medicina occidental, sino como una filosofía o forma de vida en sí misma.
Este concepto, que a nosotros se nos debe explicar despacio y adjuntar todas las explicaciones científicas que lo avalen, aquí es algo natural, algo que simplemente se sabe y que cada uno aplica utilizando la técnica que más le gusta o que se adapta a sus necesidades: ya sea practicando yoga, reiki, prana healing, reflexologia, meditación vipasana, aromaterapia…
Creo sinceramente que esta parte supone una diferencia esencial en nuestras formas de ver la vida. Aquí no existe ninguna duda de la importancia que tiene para el cuerpo el desarrollo, entrenamiento y cuidado de la mente. Nadie duda de la íntima conexión que les une y de que la mejor manera de ayudar a nuestro cuerpo es ejercitándonos para tener una mente sana, relajada y positiva.
Todo este concepto se convierte aquí en un “mundo” en sí mismo y nos ofrece la posibilidad, a través del aprendizaje de ciencias y filosofías milenarias, de incorporar a nuestras casi idénticas “vidas globalizadas” los elementos que hacen único a una país como India.
Y esa es una de las grandes ventajas de vivir aquí (o en realidad en cualquier otro país diferente al tuyo): el hacer que esa experiencia se convierta en una suma, que nos permita incorporar a nuestro currículo de vida elementos que lo enriquezcan y sumen, no que resten.
En todos sitios, ya sea España o India, tenemos nuestras propias señas de identidad, nuestros problemas específicos y nuestras posibles soluciones. Ninguno son mejores o peores que los otros, son simplemente diferentes y ahí precisamente radica la riqueza.
Si todos nosotros pudiéramos crear nuestras relaciones partir de todos los elementos que nos unen, y consideráramos los que nos diferencian como una posible fuente de enriquecimiento y no de “amenaza”, el respeto, el entendimiento y la tolerancia tendrían el lugar que se merecen en nuestras sociedades.
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Sobre la autora:
María José Morales y su familia viven en India desde 2009. Suele decir que lleva 20 años aprendiendo y que le encanta hacerlo. En este blog ofrece su particular forma de ver las cosas desde dentro, como mujer, española, trabajadora y madre de 3 hijos deseando y dispuesta a hacer de India su nuevo hogar. Para más información: [Quiénes somos]
Introducción al yoga
El yoga (del sánscrito ‘ioga’) se refiere a una tradicional disciplina física y mental que se originó en India. Comúnmente, la palabra se asocia con prácticas de meditación propias del hinduismo, budismo y jainismo.
Sobre el yoga, como casi sobre todas las materias que abarca la tradición hindú, se ha difundido información de dudosa fiabilidad que ha contribuido a crear una imagen trivial y deformada de muchos de sus aspectos.
El yoga, que no está ligado a ninguna religión, comprende muchas ramas que contribuyen al desarrollo de la salud física y mental, así como al crecimiento espiritual. Su práctica ayuda a mitigar aspectos negativos de la vida moderna como el sedentarismo, el abuso de alimentos tóxicos o los bloqueos generados por el estrés.
Los tipos de yoga que se consideran fundamentales son: raya yoga (también identificado como ashtanga yoga), gñana yoga y karma yoga. Otros, más populares como hatha yoga o kundalini yoga, no deben identificarse como escuelas fundamentales. En próximos artículos iremos hablando de todos ellos. Antes nos centraremos en las bases del yoga.
Los principios básicos del yoga.
1. Respiración (Pranayama).
El estrés, la ansiedad o el miedo pueden ser causa directa de una respiración deficiente o superficial. Del mismo modo que nuestro ánimo influye en nuestro modo de respirar, la respiración influye en nuestro modo de vivir. El oxígeno es la llave principal para varios procesos bioquímicos relacionados con el metabolismo celular y el abastecimiento de nutrientes. Su escasez en los procesos biológicos es fatal, ya que conduce al deterioro del organismo. El yoga cómo controlar la respiración llevando oxígeno a todas las células de nuestro cuerpo.
2. Relajación (Savasana).
Muchos de los métodos modernos que ayudan a gestionar el estrés encuentran su fundamento en esta tradición. Una relajación adecuada de todos los músculos del cuerpo ayuda a rejuvenecer el sistema nervioso. Mediante la relajación se eliminan las tensiones neuromusculares, se estabiliza la acción cardiaca, se equilibra el sistema nervioso autónomo, se apacigua la mente y se supera la ansiedad y el estrés.
3. Ejercicio (Asanas).
Nuestro cuerpo está diseñado para el movimiento. Si nuestro estilo de vida es sedentario y no provee el movimiento natural a los músculos y articulaciones, sobreviene la enfermedad. El yoga “físico” es una completa ciencia integral de la salud. Sus técnicas favorecen no sólo al organismo, sino también a sus funciones y energías. Las posiciones corporales, conocidas como asanas, permiten beneficiosos estiramientos y auto-masajes muy profundos. Estas posturas activan y potencian todo el organismo, equilibran el sistema nervioso autónomo, sosiegan el ánimo y armonizan todas las funciones y energías psicosomáticas.
4. Meditación (Dhyana).
Somos lo que pensamos que somos, por lo tanto, el cultivo armónico de la mente potencia el pensamiento positivo que contribuye a una mente sosegada y a una salud plena. La práctica regular de la meditación permite reposar la mente y conducirla a un estado de equilibrio interior que mejora notablemente la calidad de vida.
Somos lo que comemos.
Los alimentos que ingerimos afectan decisivamente a nuestra salud y calidad de vida. Lo que comemos determina lo que la sangre transporta a nuestras células, ya sean toxinas o nutrientes. La dieta yóguica propone una dieta lacto-vegetariana rica en verduras, frutas, legumbres, hortalizas y cereales, evitando alimentos refinados y bajos en nutrientes que, además, contienen sustancias nocivas como conservantes, edulcorantes, pesticidas u hormonas.
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Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]
Mudras, cuando las manos hablan
Siempre he pensado que las manos pueden decir muchas cosas. Es más, tengo que admitir que lo primero que hago cuando conozco a alguien es fijarme en sus manos. En India el lenguaje gestual de las manos tiene una importancia crucial. Su iconografía está plagada de alusiones a determinados gestos y posiciones de las manos que se conocen con el nombre de hasta mudras.
“Hasta mudras“, gestos de las manos.
Los hasta mudras, o mudras de las manos, pueden representar plásticamente determinados estados o procesos de conciencia, a la vez que pueden conducir al estado de conciencia que simbolizan. Aunque el número total de mudras es incierto, el hinduismo considera que hay 24 básicos, cada uno de los cuales posee una cualidad específica.
Doblando, cruzando, estirando y juntando los dedos y las manos, el cuerpo puede establecer una vía de comunicación directa con la mente. Así, hay mudras que favorecen la meditación y amplifican la consciencia.
En disciplinas como el yoga, los mudras, junto con los asanas (posturas corporales), son una herramienta fundamental. Dentro de artes escénicas tradicionales, como el teatro kathakali o la danza solista bharata natyam, los hasta mudras interpretan uno de los papeles principales.
Otros mudras.
Además de los mudras de las manos (“hasta mudras”), existen otros que se realizan con diferentes partes del cuerpo o que combinan varias de éstas. Los “mana mudras” son mudras de cabeza. Su práctica implica el uso de ojos, oídos, nariz, lengua y labios. Los “adhara mudras”, o mudras del perineo, redirigen el prana (energía vital) desde los centros inferiores hacia el cerebro. Otros, como los “kaya mudras”, mudras posturales, utilizan posturas físicas combinadas con la respiración y la concentración.
El fundamento científico.
En términos científicos, los mudras proveen un camino para acceder a los reflejos inconscientes y primarios, hábitos y patrones instintivos que tienen su origen en áreas primitivas del cerebro, alrededor del tronco cerebral. Crean una conexión sutil, no intelectual, con esas áreas. Cada mudra establece un vínculo diferente y tiene un efecto distinto en el cuerpo, la mente y el prana.
El objetivo es crear posturas y gestos fijos y repetitivos que ayudan al practicante a deshacerse de patrones instintivos y llegar a una consciencia más refinada.
Tres mudras sencillos:
Dhyana mudra.
Es el gesto de la meditación y la concentración. En este mudra, el dorso de la mano derecha descansa en la palma de la izquierda de tal manera que las puntas de los pulgares se tocan ligeramente. Las manos descansan en el regazo.
Vitarka Mudra.
Es el gesto de la enseñanza. La mano derecha está a la altura del hombro, con las puntas de los dedos pulgar e índice formando un círculo. En una variante de este gesto de la enseñanza, la mano izquierda se apoya en el regazo con la palma hacia arriba.
Anjali mudra (o Namaskara mudra).
Es el gesto del saludo y la veneración y, probablemente, el más antiguo de todos los mudras. También es el gesto habitual de saludo en India. En él las palmas se mantienen unidas a nivel del pecho.
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Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]
Ashrams, el culto al espíritu
Un ashram es una comunidad espiritual en la que convive un maestro o guía junto a sus discípulos. Se trata de lugares tranquilos donde se imparten clases de yoga, meditación o canto, y donde se estudian textos sagrados del hinduismo como los Vedas, los Upanishads o el Bhagavat Gita. También es el lugar donde viven los sannyasis, monjes que han renunciado a la vida mundana y que peregrinan de ashram en ashram entregados a la vida espiritual.
Además de la comunidad, más o menos estable, están permitidas las visitas temporales. Aunque, normalmente, los ashrams no estipulan una cuota fija por la estadía sí que admiten donaciones acordes a las posibilidades de cada visitante.
Comunidades abiertas.
Los ashrams están abiertos a todo el mundo, sin importar la creencia religiosa o la casta. La única condición es el respeto por las normas de convivencia y la no-violencia. Su funcionamiento es algo parecido al de los monasterios en la Edad Media, ya que funcionan a la vez como lugar de retiro, hospedería, comunidad, escuela y dispensario público.
La vida en un ashram
La actividad cotidiana se rige por un horario estricto que marca cada una de las actividades del día. Una parte de las tareas se dedica al servicio o mantenimiento del propio ashram. Antes de visitar uno conviene conocer algunas de sus rutinas.
El silencio es una de las claves en la vida en un ashram. Respetarlo, siempre que sea posible, y hablar en voz baja, especialmente en los espacios compartidos como los dormitorios o el comedor, será una norma a tener en cuenta durante nuestra estancia.
En cuanto a la vestimenta, no se permite, ni a hombres ni a mujeres, el uso de prendas sin mangas o pantalones cortos. Conviene utilizar saris, vestidos largos, faldas, punjabis o grandes pañuelos. Los hombres deben llevar pantalones o dhotis con una camisa o chal.
Otra cuestión a tener en cuenta es la de los afectos. En India, la pasión entre hombres y mujeres no se expresa en público. Es aconsejable respetarlo. Tanto a los visitantes como a los residentes permanentes se les pide que practiquen el celibato durante su estancia.
Tampoco se permite ninguna clase de tóxicos, como drogas, tabaco o alcohol.
Ashrams populares.
En el siglo 20 se construyeron numerosos ashrams en toda India. Uno de los más famosos es el Sabarmati Ashram, en Ahmedabad, que actualmente no funciona como ashram, pero sí como museo e institución que pretende preservar y difundir el legado del Mahatma Gandhi.
Habitación donde vivió Gandhi en ‘Hridaya Kunj’, entre 1918-1930. En el ashram de Sabarmati, Ahmedabad, India.
Otro ashram que se hizo popular a finales de los años 60 es el de Maharishi Mahesh, en Rishikesh, donde se alojaron los miembros del grupo de pop británico The Beatles. Aunque fue abandonado en 1997, todavía se pueden ver algunas celdas de meditación y la casa de Maharishi, su gurú y tutor espiritual.
Entre los ashrams más conocidos por la notoriedad o el “exotismo” de sus maestros fundadores, cuyas filosofías y prácticas han trascendido hasta occidente, se encuentra el ashram de Sri Aurobindo en Pondicherry; el de Amma, “la santa que abraza”, en Amritapuri; o el del controvertido gurú Sathya Sai Baba en Puttaparthy, su pueblo natal.
Para más información:
Sabarmati Ashram (Ahmedabad): www.gandhiashramsabarmati.org
Sri Aurobindo Ashram (Pondicherry): www.sriaurobindoashram.org
Amma Ashram (Amritapuri): www.amritapuri.org
Sathya Sai Baba Ashram – Prasanthi Nilayam (Puttaparthy): www.sathyasai.org
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Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]
Los Beatles en India
> Tras su paso por India, la banda inglesa grabó su mayor éxito, The White Album (Apple Records, 1968)
India nunca deja indiferente. Ni siquiera a las estrellas del pop internacional. En el año 1968 los Beatles habían alcanzado el sueño de cualquier músico. El mundo estaba a sus pies, pero no todo estaba en su sitio.
“Tenemos fama y fortuna pero eso no es amor, no es paz“, dijo una vez George Harrison. Y sucedió lo que le suele ocurrir a todo hijo de vecino, al menos una vez en la vida: sintieron la llamada de la mística.
> Había llegado el momento de buscar un sentido real a la vida. ¿Y en que lugar del mundo se respiraba más misticismo?
Su flirteo con India comenzó en Gales. Allí asistieron a un seminario de meditación trascendental impartido por el Maharishi Mahesh Yogi. Mientras los de Liverpool buceaban en los abismos del espíritu, su mánager Brian Epstein era encontrado muerto por sobredosis de pastillas.
La noticia, sumada a una creciente sensación de vacío, desencadenó la huída. Lejos de la prensa, lejos de los fans, lejos de Occidente.
Rishikesh, conocida como la capital mundial del yoga, fue su destino fuera del mundo. Allí, a orillas del río sagrado Ganga (Ganges), el gurú Maharishi regentaba su propio ashram (comunidad espiritual). Y allí fueron a parar los Beatles, que despojados de su fachada de estrellas, aprendieron a ser ellos mismos hasta que se cansaron.
El resultado fue provechoso: más de treinta canciones que después pasarían a formar parte del famoso Album Blanco (The White Album). Un doble LP en el que cada uno de los cuatros Beatles desplegó su verdadero carácter. ¿Tuvo su estancia en India algo que ver?
> Estas son algunas de las canciones más célebres que los Beatles concibieron en India…
“Dear Prudence”
Está dedicada a la hermana de la actriz Mia Farrow, Prudence Farrow, que compartió estancia con los Beatles en el ashram del Maharishi a principios de 1968. Prudence, obsesionada con la meditación se aisló de la comunidad y apenas salió de su habitación durante la visita de la banda. Lennon, preocupado por su estado anímico, le escribió una canción invitándola a salir de su encierro (“Dear Prudence, won’t you come out to play?”). Prudence acabó siendo profesora de Meditación Trascendental (TM).
“Sexi Sadie”
La canción, que originalmente se llamó “The Maharishi Song”, está inspirada en la decepción que la banda sufrió por el que fuera su gurú. Los rumores que apuntaban a un posible interés económico del Maharishi por los Beatles y sobre supuestas prácticas sexuales con mujeres de la comunidad (hay quien dice que incluso trató de seducir a Mia Farrow), acabaron por desilusionar a la banda que le dedicó este tema (“Sexy Sadie, ¿Qué has hecho? Te burlaste de todo el mundo.”)
A continuación una visita al ashram de Maharishi Mahesh Yogi con la canción de fondo:
(Film de Omri Spiegel)
“I’m So Tired”
John empezó a cansarse de su estancia en la India. Meditar no es que requiriese mucho esfuerzo pero le provocaba insomnio. Además, el ashram no permitía la ingestión de drogas ni de alcohol, y John echaba de menos los cigarrillos y la bebida. Y también a Yoko. (“Estoy tan cansado, no he pegado ojo / Estoy tan cansado, tengo la mente estropeada / Me pregunto si debería levantarme / Y prepararme un trago”)
> Fotos de los Beatles en India entre febrero y marzo de 1968
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Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]










