Mumbai (Bombay)
Mumbai es la ciudad más poblada de India y la cuarta del mundo, con más de 20 millones de personas.
Situada en la cuesta oeste de India es la capital del estado de Maharastra y la ciudad más rica del país y sus indicadores de desarrollo económico la sitúan entre las más prósperas del sur de Asia. Es la capital comercial de India, y alberga prestigiosas instituciones financieras y multinacionales de todo tipo (energéticas, farmacéuticas…) que compiten con sus vanguardistas edificios. Y sostiene también la industria cinematográfica más importante del mundo: Bollywood.
También conocida como ‘Bombay’, fueron los portugueses los que la llamaron ‘Bombaim’ en el siglo XVI, probablemente como simplificación de ‘bom baim’ o ‘bahía buena’
El nombre ‘Mumbai’ se adoptó oficialmente en 1996 y proviene de ‘Mumba’ (el nombre de la diosa Mumbadevi) y ‘Aai’, que significa ‘madre’ en lengua marathi.
Mumbai se compone de siete islas y se extiende sobre una bahía natural a orillas del Mar Arábigo. A lo largo de los siglos, la intervención humana ha ido ganándole terreno al mar para hacer crecer la ciudad. Siempre ha sido un puerto pesquero y estratégico muy importante, como atestigua el paso colonial portugués o británico. Esto si miramos la historia más reciente, pero la historia de la región es un crisol de culturas, civilizaciones e imperios que fueron dejando su huella en esta ciudad con 2.000 años de recorrido.
El clima de Mumbai es tropical, con temperaturas de 25-30 grados todo el año y pocas precipitaciones odo el año, excepto los meses de mayo y septiembre que son realmente lluviosos.
Temperatura y precipicaciones medias en Mumbai (Wikipedia)
Es una de las ciudades con mejores infraestructuras de toda India, pero su superpoblación la convierte generalmente en un laberinto de calles atascadas y contaminación. También es una de las urbes con más slums de Asia. Esto es, enormes barrios de chabolas habitados por familias que viven en situaciones miserables. Como por ejemplo el famoso Dharavi, un slum de casi 1 millón de personas que da contexto a la oscarizada película Slumdog Millionaire. Para conocer de cerca esta realidad e implicarte por transformarla puedes acudir a las numerosas ong que trabajan en la zona, como Sonrisas de Bombay.
Bombay es una ciudad cosmopolita y de fuertes contrastes que dejarán asombrado a cualquier viajero. Valga el ejemplo de que aquí se hablan unas 200 lenguas.
Sus calles son un popurrí de sonidos, olores y estampas que despertarán la curiosidad a cada paso. Allí se arremolinan los coches de lujo y trajes de marca con los rickshaws a pedales y los oficios más inesperados, como los dabbawallas, que reparten comida a cientos de miles de oficinistas en toda la ciudad con una meritoria y sorprendente precisión en medio de tal caos.
Son innumerables los puntos de interés para cualquier visitante: museos, templos de todas las religiones, monumentos, parques y jardines, restaurantes, prestigios hoteles como el Taj Mahal Palace, centros comerciales y de ocio, inmensos estadios o cines de lo más pintoresco.
Son de destacar el Museo del Príncipe de Gales y su repaso de la historia India desde hace 2.000 años a través de objetos, trajes, pinturas. O el Museo del Mahatma Gandhi, situado en el que fue lugar de trabajo del Mahatma en Bombay y que hoy es una casa-museo en su nombre.
En cuanto al Mumbai más monumental es muy recomendable visitar la Gateway of India, una especie de ‘arco del triunfo’ levantado en el siglo XIX que da la bienvenida a la ciudad y situado en la zona más transitada por turistas de toda la ciudad.
O acercarse a las interesantísimas Torres del Silencio, en ‘Malabar Hill’, que, aunque no se pueden visitar, nos permitirá comprender el rito funerario parsi de dejar los cadáveres en plataformas (dentro de las torres) para que sean devorados por los buitres.
Y sin olvidar los dos puntos de interés considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: , las Cuevas de Elephanta y la estación de tren Chhatrapati Shivaji Terminus (‘Victoria Terminus’), situada en el espectacular barrio colonial o barrio gótico. Lista a la que se podría unir la Churchgate en los próximos años.

Pero quizás el atractivo más habitual de Mumbai está en sus calles, en su ambiente, en sus gentes. En aquellos lugares que le son característicos y que te atrapan más que los monumentos de las guías de viaje. Por ejemplo la Playa de Chowpatty, una playa como nunca has conocido en la que podrás mezclarte y probar algunas de las delicias gastronómicas indias más populares (como el famoso ‘bhel puri’); o la Playa de Juhu, famosa en su día por las ricas mansiones de las estrellas de cine que la bordean; las lavanderías públicas Dhobi Ghat (no te pierdas este video en el que acompañamos a Cuatro TV en su programa Callejeros Viajeros en un mini-reportaje sobre este lugar) o Sassoon Docks, los pintorescos muelles de venta de pescado. Es la Mumbai más auténtica, la de sus calles y sus oficios, la cotidiana, la de la gente.
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Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Nuestra experiencia en India
Por: Roser.
Mi viaje a la India con mi esposo ha sido una experiencia fantástica, inolvidable en nuestra vida. Después de mes y medio he podido digerir todas aquellas sensaciones, analizarlas para poderlas explicar.
Tenemos que agradecer para siempre a Sociedad Geográfica de las Indias por su profesionalidad, por su trato y por habernos diseñado un viaje que no sólo nos permitió ver las maravillas arquitectónicas y artísticas de aquel lejano país, sino también penetrar en la vida de sus gentes.
También siempre estaremos agradecidos nuestro guía, que durante tres semanas fue parte de nuestra familia y nos mostró lo que realmente es la parte de la India que visitamos. Os animo a repetir una experiencia como la nuestra, por eso os quiero ofrecer, para haceros partícipes, las sensaciones que vivimos.
La primera impresión al llegar a Delhi fue la de conocer una ciudad en vías de desarrollo y modernización. Pero al llegar al viejo Delhi todo cambió. Era otro mundo, otra visión cosmogónica , vida y muerte. Aquella India no era la de los cuentos, era la vida en su más amplio sentido. Conocer y compartir esta forma de vida era lo que motivaba aún más el deseo de realizar este viaje cuidadosamente planificado.
Impacto. Escalofrío .Expectación. Por muchos adjetivos que empleara no tendría suficientes para describir cómo me sentí al visitar Varanasi, sus calles, sus dioses y sus muertos. O quedas cautivado ante tal explosión de los sentidos, negativos o positivos, o por el contrario, pueden producir un rechazo, incluso repugnancia. O deseas volver a participar de todos sus ritos, observar y observar, perderse en sus callejuelas, responder a sus sonrisas o respetar su intimidad, o por el contrario, desearías cambiar el destino de tu viaje. Yo me sentí cautivada por su sonrisa franca y por sus creencias sinceras.
No pretendo describir nuestro viaje, pero sí recordar tantos y tantos momentos vividos en los más profundos contrastes de una misma tierra. Palacios espléndidos rodeados de calles polvorientas donde la higiene, tal y como yo la entiendo, no existe.
Jardines dulces envueltos de riegos meticulosamente aplicados, frente a mujeres y niñas llevando cántaros en la cabeza, pues no disponen de agua corriente (el gobierno tiene instaladas fuentes públicas para abastecer de agua). Templos magníficos al lado de viviendas en su minima expresión.
La vida rural. Todo parecía un comercio de lo más sencillo e impredecible. Barberos en la calle con su jofaina de agua, vendedores con su cesto de frutas, carros llenos de plátanos, sacos de especies, vendedores de telas de coloridos magníficos sentados en el suelo mostrando su género, y en medio de todo ello, los rickshaw destartalados cubiertos con toldos raídos subiendo cuestas con sus pasajeros. Hasta daba coraje verlos sudar con tal esfuerzo y costaba convencerse de que estarían contentos porque aquel día habían podido trabajar. Y todas aquellas gentes parecían conformadas.
Todo color, ruido, aromas y movimiento, una explosión para los sentidos, tanto en positivo como en negativo. Y en medio, las vacas de paseo, tranquilas, dueñas del paisaje. Para nosotros, turistas, una observación pasmosa y para los habitantes, casi invisible. Cuidado, nos dice un joven vendedor, en el cruce de la calle la vaca ha dejado una ”huella” que nos puede manchar los zapatos. ¡Todo normal!
Y más templos magníficos y palacios convertidos en hoteles asombrosos. Cuánta belleza, cuánta delicadeza, y una atención inmejorable.
Y mientras, en Bombay, los lavanderos lavan la ropa de los hoteles en unas instalaciones que despiertan nuestro interés Yo pensaba en lavanderías con maquinaria industrial, pero no, eran lavaderos grandes pero lavaderos con unos horarios de suministro de agua, en los que la ropa se lavaba a mano, picando con fuerza contra la piedra. Lavar la ropa era cosa de hombres.
Agra, Jaipur, Udaipur exhiben orgullosas el esplendor de otras épocas. Disfrutar de la alegría de sus fiestas de Diwali, con luces en todas las calles de las ciudades, gente contenta porque era fiesta, haciéndote participar de su alegría, es una experiencia muy recomendable. Como una Navidad. Realmente me sentía como transportada hacia otra tradición, pero con las similitudes que conlleva el comportamiento humano. No somos tan distintos, pues ahora mismo yo también estoy pensando en los regalos de nuestra Navidad. Niños contentos con sus dulces de Diwali, como nuestros niños son felices en las celebraciones navideñas.
Fiestas del sol, adoración al Ganges sagrado, reencarnación… Y como surgiendo del más espectacular cuento de hadas, apareciendo en medio de unas brumas que se me antojaron de lo mas romántico, el Taj Majal, iluminado con el tenue reflejo de un sol temeroso de acercarse al monumento. Una maravilla inolvidable, una maravilla que aconsejo ver y vivir. Estos reflejos del sol realzan su esplendor y parecen susurrar toda su belleza al viajero que embelesado se estremece al comprobar todo el amor con el que se construyó la maravilla de Agra. Una auténtica locura de amor.
Espero volver pronto.
ROSER.
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*Sociedad Geográfica de las Indias cuenta con la autorización de Roser para la publicación de su carta de agradecimiento.
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El tantra en el hinduismo
El tantra o tantrismo es una tradición esotérica que rinde un culto especial a los placeres mundanos como medio para alcanzar la realización espiritual.
Su práctica es tan profunda y compleja que se necesitaría toda una vida de estudio para llegar a entender su verdadero significado.
Según el tantrismo, la energía divina que crea y mantiene el Universo es la misma que interviene en nuestros actos cotidianos. Por eso, para alcanzar la realización espiritual, no hay que renunciar a las tentaciones materiales, sino caer en ellas, apropiarse de su energía y utilizarla como vehículo en el camino de regreso hacia la fuente original que, en el caso de la religión hinduista, es Shiva.
El tantra abraza toda forma de vida creativa y ensalza la belleza contenida en los pequeños detalles que nos regala el Universo: el arte, la música, la filosofía, la danza, la sexualidad… Nada es bueno o malo. Todo se compone de polaridades y fuerzas complementarias que forman el Todo.
Para los hinduistas, existen dos vertientes de tantra. La ‘vertiente de la mano derecha‘, que se limita a la visualización en un plano mental; y la de la ‘mano izquierda‘, que lleva a la práctica lo que la otra sólo visualiza de manera conceptual. Ambas doctrinas rechazan aspectos muy arraigados en la cultura india a través del brahmanismo, como son el sistema de castas y el patriarcado. A pesar de ello, el tantrismo fue aceptado por las castas altas, incluyendo de manera notable a los príncipes Rajput.
Aunque no existe un relato definitivo sobre los orígenes del tantra o sus múltiples significados en sánscrito, el hinduismo se sirve de determinados textos en forma de diálogo entre Shiva y su consorte Devi, en los papeles de maestro y discípula.
Sir John Woodroffe.
Uno de los grandes divulgadores del tantrismo hinduista en occidente fue el británico Sir John Woodroffe, también conocido por su pseudónimo Arthur Avalon, quien a principios del siglo XX escribió numerosos libros sobre el tantrismo, muchos de los cuales se utilizan hoy en día como referencia bibliográfica. Sir John Woodroffe ejerció como juez del Tribunal Supremo de India durante la década de 1.890.

Neotantra, el tantra del sexo.
En occidente, el término tantra o tantrismo es a menudo malinterpretado asociándolo única y exclusivamente a las prácticas sexuales que buscan despertar la energía kundalini mediante lo que en el hinduismo se conoce como maithuná, término sánscrito que significa “mujer”. Esta interpretación del tantra se conoce como neotantra.
El neotantra, impulsado por el movimiento de la Nueva Era, irrumpió en occidente a mediados del siglo XX bajo apelativos tendenciosos como “yoga del sexo” o “sexo tántrico”. Esta “terapia del sexo” se sirve de una serie de técnicas de control mental ideadas para afrontar la vida sexual desde una perspectiva místico-reveladora.
El tantrismo en otras religiones.
Además de en India, el tantrismo está presente en otros países o territorios como Bután, Corea, China, Indonesia, Japón, Mongolia, Nepal, y Tíbet, donde se practica a través de otras religiones como el budismo o el jainismo.
En el budismo, el tantrismo es señalado como una vía rápida hacia la iluminación.
Los tantras (enseñanzas del tantra) están escritos de manera simbólica, a menudo en forma de poesía abstracta, por lo que su comprensión es… complicada.
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Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]
Jodhpur, la ciudad azul
Situado en las estribaciones del Desierto del Thar, es la segunda ciudad más importante de Rajastán, después de Jaipur (la capital), situada a 335 km. de distancia. Tiene poco más de 1 millón de habitantes en su censo oficial.
Su postal característica la marcan el imponente fuerte Meherangarh, ubicado en lo alto de la colina, y la ciudad de fachadas azules a sus pies. Una ciudad muy fotogénica y colorida que esconde maravillosos secretos para el viajero. Jodhpur es conocida como la Ciudad Azul, o también la Ciudad del Sol, debido al clima habitual en esta localidad.
Foto: CC Wikipedia
Cuenta con más de 5 siglos de historia, se fundó en el siglo XV. Hoy día es posible comprobar los límites entre la ciudad antigua y la nueva, sobre todo observando desde lo alto de la colina. Incluso se conserva parte de la muralla que delimita la ciudad histórica en su interior.
La cuidad antigua.
El casco viejo de Jodhpur es un laberinto de callejuelas que te transportará a lugar repleto de nuevas referencias y contextos. Con la compañía de alguien experto en interpretarnos un mundo tan diferente, podremos descubrir los oficios más pintorescos de la India tradicional, conocer de cerca comunidades hijras o la dinámica diaria de las personas corrientes en esta ciudad, que acuden a comprar o vender, a rezar y socializar.
Entre los elementos de interés destaca la Torre del Reloj y el popular mercado que se ubica a su alrededor (‘Sardar Market’). Es un buen lugar para apreciar la artesanía y textiles rajastaníes, especialmente el trabajo de platería y la confección de pañuelos.
Son típicas las fachadas pintadas de color azul, en principio características de las casas que habitaban los brahmanes, pero que con el tiempo se popularizaron por su supuesto valor para repeler insectos y su significado como bienvenida.
El fuerte Meherangarh.
Ya desde el comienzo de la visita, observando el pórtico de entrada donde se conservan los impactos de proyectiles y las aristas punzantes para evitar las cargas de elefantes, es inevitable imaginarse las épicas batallas que tuvieron lugar alrededor de este fuerte, que se levanta sobre una escarpada cima a más de 100 metros de la ciudad y que presume de no haber sido conquistado jamás.
Merece la pena pararse junto a la puerta Lahapol (o puerta de hierro), junto a la que todavía pueden verse las huellas rojas de las manos que las viudas del Maharajá dejaron antes de lanzarse a la pira funeraria, en 1843, como ordenaba la práctica del sati.
Los maharajás y ejércitos de Bikaner, Jaipur, Udaipur, Jaisalmer o Jodhpur protagonizaron numerosos enfrentamientos entre sí durante el siglo XVIII y XIX.
Sala de los espejos. Foto: CC Wikipedia
La visita al palacio nos sitúa por momentos en los escenarios de las Mil y Una Noches. Entre sus patios y dependencias encontramos el Palacio del Placer (‘Sukh Mahal’), la Sala de los Espejos (‘Sheesha Mahal’), el Palacio de la Perla (‘Moti Mahal’) o el Phool Mahal (‘Palacio de la Flor’), lujosamente adornados y con espectaculares vistas al horizonte y la ciudad en la falta de la montaña. Sus celosías, acabados escultóricos y arquitectónicos son exquisitos.
También lo es su exigente colección de sillas para montar elefantes, palanquines, textiles y ropa de la realeza, obras de arte o instrumentos musicales. Sin duda, uno de los mejores museos-palacio de India.
En el exterior, es muy recomendable detenerse en los cañones que asoman entre las almenas, y detenerse a observar la ciudad ahí abajo, a escuchar, a imaginar.
Incluso llevar la vista más allá, al horizonte y el desierto del Thar, tierra árida, de arbustos y rastrojos que se conocía como la Tierra de la Muerte, lugares transitados sólo por mercaderes y caravanas de camellos cargados de especias.
Pero hay que regresar, seguir la marcha y continuar el camino hacia la salida, no sin antes visitar el Templo Chamunda, dedicado a la diosa Durga.
El Palacio Umaid Bhawan.
También conocido como Palacio Chhittar, es un sorprendente y gigantesco palacio construido durante la década de 1930 a las afueras de la ciudad, por orden del maharajá Umaid Singh. Fue construido siguiendo los cánones coloniales británicos de la época, que incluyen numerosas referencias Art Decó y renacentistas, por Henry Lanchester (presidente del British Royal Institute of Architects) con piedra de arenisca roja típica rajastaní.
Hoy sus 10 hectáreas de jardines con 347 habitaciones albergan el lujoso hotel Taj Umaid Bhawan Palace y las salas de un museo dedicado a la familia real.

Palacio Umaid Bhawan. Foto CC Wikipedia
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Sobre el autor:
David Martín es Responsable de Comunicación y Community Manager de Sociedad Geográfica de las Indias. Como responsable editorial, intenta acercarnos a India un poco más cada día. Para más información: [Quiénes somos]
Bekal, una experiencia para los sentidos
Situado en el distrito de Kasargod, al norte del estado de Kerala, Bekal es un magnífico resort rodeado de cocoteros, de una paradisíaca playa y a un paso de los famosos backwaters. Es un remanso de paz, un lugar perfecto para descansar y abandonarse a los sentidos, al paso del tiempo y a la buena compañía.
Gestionado por el sello Vivanta by Taj, sinónimo de hospitalidad y buen gusto, Bekal no se sitúa en una zona de paso para los circuitos habituales, pero ese es precisamente su encanto.
La arquitectura se basa en los famosos houseboats típicos de la región, esas tradicionales barcas de pescadores que suelen hacer las delicias de los turistas que visitan Kerala.
Las habitaciones cuentan con patio-terraza y en algunos casos con piscina privada exterior. La decoración, con candelabros de bronce, artesonados y celosías de bambú, conlleva también un compromiso paisajístico y de respeto a la cultura local.

Y no podía faltar el Jiva Spa con sus tratamientos ayurvédicos tradicionales, asistidos por terapeutas profesionales y ubicado en un entorno ajardinado tropical maravilloso, alrededor de las salas de masaje, salas de yoga, cuidadísimas piscinas, sala de fitness…

Bekal es un buen lugar para explorar la Kerala más desconocida y virgen, la de la misteriosa costa norte Malabar, esas tierras que los exploradores recorrían a golpe de brújula y absortos por las innumerables maravillas que iban descubriendo. Esos lugares remotos, hogar de elefantes y playas salvajes de arena blanca y agua cristalina. La propia playa de Bekal, la de Kappil, la playa de Kanwartheertha o la de Azhithala son algunas de ellas, todas cercanas y muy recomendables.

Discretamente apartado del resto de instalaciones, para no enturbiar unas buenas vacaciones, Bekal está preparado como lugar de convenciones, eventos y encuentros de empresa, con salas de reuniones, salón de actos, centro de negocios y todo el equipamiento tecnológico necesario.

Y para los más activos también hay lugar para el descubrimiento de ruinas y templos (mezquitas, templos hindúes o jainistas) y ashrams o centros de retiro espiritual. Y por supuesto también para explorar, caminar y descubrir a pie a través de diversas rutas. No dudes en consultarnos estas opciones, aunque siempre podrás contar con la amable atención del propio hotel, que cuenta además con kayaks, bicicletas y otras cuantas propuestas para huir de la tumbona o simplemente combinarla con algo de movimiento.
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Fotos: (c) Vivanta by Taj.
Películas recomendadas para tu viaje a India
India es la primera industria cinematográfica del mundo, por delante de Hollywood. Es una factoría que produce cientos de películas al año. Y al mismo tiempo India es un lugar sugerente, que ha servido de escenario para multitud de argumentos e historias en la gran pantalla.
Recopilamos aquí algunas películas recomendables esa tarde-noche en la que quieres disfrutar de una buena historia mientras sigues soñando con tu viaje a India… o, por qué no, para disfrutar más el viaje que te hiciste y reconocer lugares, gentes, anécdotas.
Es una lista de las muchas posibles. De hecho te animamos a que compartas tus películas favoritas aquí, con nosotros.
Gandhi.
No es cine de nacionalidad india, pero trata la vida de una de las personas más famosas de la historia de este país. Imprescindible para conocer muchos de los acontecimientos que marcaron el destino de millones de personas, entre la independencia india y la partición en India, Pakistán y Bangladesh.
Maravillosa película protagonizada por Ben Kingsley y dirigida por Richard Attenborough.
No podemos olvidarnos de Deepa Mehta, directora india afincada en Canadá que suele aportar un punto de vista muy personal de la realidad india:
Fuego.
Imprescindible para reflexionar sobre la importancia de la familia india, con sus característicos valores, tradiciones y secretos.
Ashok y Radha llevan 15 años casados, desempeñando a la perfección sus roles tradicionales. Con ellos viven también la madre y el hermano del marido. Pero la familia crece y se revoluciona cuando el hermano se casa con Sita.
Tierra.
Nos sitúa en el momento de la particición india, en 1947, y cómo ésta afecta a la armonía en un grupo de amigos hindúes y musulmanes.
Agua.
En pleno movimiento de emancipación liderado por Mahatma Gandhi (finales de los 30), en algún lugar de india una niña de 8 años contrae matrimonio con un anciano que fallece esa misma noche. Siguiendo el destino que marca la tradición, la joven esposa se prepara ingresar en un ashram para viudas donde deberá pasar el resto de su vida.
Bollywood / Hollywood.
Con un enfoque más lúdico pero no sin trasfondo ni crítica social, Deepa Mehta trata aquí la historia de un joven y rico indio nacionalizado canadiense que lucha por que su familia deje de intentar buscarle esposa. De nuevo el choque entre los valores tradicionales y la modernidad, y la reflexión y cuestionamiento sobre los principios morales.
La boda del Monzón.
Dirigida por Mira Nair en 2001, es una muy premiada película que utiliza como excusa los preparativos de una boda para mostrarnos los conflictos entre modernidad y tradición y ciertos valores morales de la India actual. Al más puro estilo punjabí, la película rebosa de color, música y baile.
Trilogía de Apu.
Si nos fijamos en el cine más clásico, es inevitable hacer referencia a la llamada Trilogía de Apu, del prestigioso director Satyajit Ray. Sus tres películas:
Pather Panchali (La canción del camino), Aparajito y Apu Sansar (el mundo de Apu) narran la historia de una familia del este del país que lucha contra la mala suerte. El padre se gana la vida como sacerdote y curandero y la madre lucha para alimentar a su familia. Entonces nace Apu, el nuevo hijo, que crece y aprende hasta alcanzar su madurez a lo largo de las distintas películas, enfrentándose a un mundo en el que no es fácil sobreponerse.
Lagaan, érase una vez en India.
Nominada al Oscar a mejor película extrajera, es una de las películas más conocidas y laureadas del cine indio. El argumento es llamativo, divertidísimo y da pie a descubrir muchas pistas del carácter indio y la forma de vida en sus aldeas.
“Durante la ocupación inglesa de la India, los habitantes de una pequeña aldea se resisten a pagar el impuesto que los oficiales británicos han doblado. Ante las protestas deciden resolver el conflicto jugando un partido de cricket: si ganan los campesinos, se les exonerará de las tasas. “
Swades, we the people.
Otro clásico que llenó masivamente las salas en India. Trata la historia de un emigrante indio en EE.UU. que lleva una vida de éxito y regresa a India con la intención de llevarse con él a su niñera. Es un viaje iniciático en el que redescubre sus raíces.
Y cabe mencionar algunos grandes éxitos de taquilla. Las típicas películas que todo el mundo ha visto, algo así como los “clásicos populares”… aunque hoy quizás os resulten más difíciles de encontrar. Aunque tratándose de películas taquilleras en India y dada la pasión india por el cine… la lista sería interminable.
Dilwale Dulhania Le Jayenge (The Big Hearted Will Take Away The Bride)
Sobre el dilemma del matrimonio por amor frente al matrimonio concertado. Una bonita historia de amor al más puro estilo Bollywood, repleta de bailes y canciones de éxito.
Qayamat Se Qayamat Tak (From The End To The End)
Otra historia de amor sin consentimiento familiar, con una banda sonora que todo el mundo reconoce en India.
Hum Aapke Hain Kaun? (Who Am I To You?)
Los preparativos de una boda dan lugar a una de las películas más clásicas del cine indio.
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Raga rock, cuando el rock encontró India
La música rock occidental influenciada por la música tradicional india alcanzó su máximo apogeo en los años 60 de la mano de grupos como The Kinks, The Beatles, The Byrds o The Rolling Stones.
El raga rock no es un género musical 100% delimitado, es más bien una etiqueta utilizada para definir la música rock “made in occidente” en la que se aprecia de forma clara la influencia de la música tradicional india. Esta influencia normalmente viene marcada por esquemas melódicos propios de un raga, o por el uso de instrumentos clásicos como la tabla o el sitar.

En occidente, el raga rock alcanzó su máximo apogeo a principios de los años 60, en plena efervescencia de la cultura hippie, cuando músicos y bandas como The Beatles se embarcaban en giras y viajes iniciáticos al continente indio. The Doors, The Velvet Underground, The Byrds o The Rolling Stones, fueron algunos de los grupos que popularizaron este subgénero musical de corte psicodélico.
El raga rock en los años sesenta:
“Heart Full of Soul” (1965) · The Yardbirds
Esta canción es uno de los ejemplos más tempranos de raga rock. Aunque originalmente se pensó en utilizar una cítara para darle ese toque oriental, finalmente fue una guitarra la que produjo un sonido parecido.
“See My Friend” (1965) · The Kinks
Fue el primer crossover entre el rock occidental y la música popular de India. Dicen que la canción fue inspirada en una escala en Bombay, durante una gira por Asia de los Kinks.
“Norwegian Wood” (1965) · The Beatles
Fue escrita por John Lennon, aunque Paul McCartney contribuyó algunas frases de la letra. La canción no es sólo una muestra de las innovaciones en el mundo de la música rock con la incorporación de sitar, sino que también sentó las bases del rock psicodélico.
“Paint it, Black” (1966) · The Rolling Stones
Aunque la canción se acreditó a Jagger y Richards, todos los miembros de la banda participaron activamente en el proceso creativo. Charlie Watts aportó la base de batería y Brian Jones contribuyó con el riff de sitar característico de la canción.
“The End” (1967) · The Doors
Esta canción de 12 minutos de duración, es el último tema del álbum debut homónimo de The Doors y una de las primeras canciones épicas de la banda. Su instrumentación imita el sonido los tres instrumentos fundamentales en la música clásica de la India: cítara, tambura y tabla.
“Venus in Furs” (1967) · The Velvet Underground & Nico
La controvertida canción, escrita por Lou Reed y cantada por Nico, está basada en la novela “Venus in Furs” de Leopold von Sacher-Masoch, un libro que trata sobre el sadomasoquismo. Textos oscuros y perversos envueltos en atmósferas raga rock.
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Sobre la autora:
Nona Rubio es colaboradora de Sociedad Geográfica de las Indias. Le apasiona viajar y nos cuenta historias que hablan de un país inabarcable con el que hay que ser paciente si lo que pretendemos es conocerlo por dentro. Para más información: [Quiénes somos]















